En Cuba, la venta de artículos de aseo personal, como el jabón, es controlada casi en su totalidad por las tiendas del Estado. De mayor o menor calidad y precios, todo pasa por las tiendas recaudadoras de divisas o el mercado minorista estatal en pesos cubanos.

Los jabones hechos a mano son, casi en su totalidad, un viejo recuerdo de los años 90, donde la crisis obligó a los cubanos a muchas cosas, a veces solo por el mero hecho de poder bañarse.

D´Brujas, un negocio de jabones artesanales, marca hoy una diferencia con aquel recuerdo y con los productos que se comercializan en las redes de tiendas del Estado.