El cine venezolano sí se atreve

John Lennon dijo una vez: vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día. Aunque Lennon lo tuvo siempre claro, hay personas que aún no prestan atención a este aspecto de la vida.

Podemos ver todos los días en la televisión cómo la gente se mata entre sí, pero al mismo tiempo nos indignamos cuando vemos darse un beso a una pareja homosexual.

En Venezuela, existe la televisión que no se atrevió. Los cines venezolanos pronto empezarán a proyectar “Liz en septiembre”, la nueva película de Fina Torres.  ¿Qué hace a Liz una película diferente al resto? La respuesta es simple, puede que se trate de la primera película venezolana de temática abiertamente lésbica.

Cuando Fina me pidió que viese la película, me encontré con una historia que trasciende de la sexual y se centra en lo humano, en quitarse las etiquetas, en recordar que la sexualidad no define nuestra bondad o maldad y que, sobre todo, cualquiera de nosotros puede padecer lo mismo. Allá por 1996, una telenovela llamada “Géminis” fue censurada en RCTV por tener como trama la bisexualidad del personaje principal.

El problema de la Televisión venezolana es que no se ha atrevido a mostrar un personaje LGBT que no sea un estereotipo, y es que el estereotipo existe, pero lo preocupante es que nunca lo muestran completo. 

Incluso en el año 2012, el vicepresidente de los Estados Unidos mencionaría el impacto que tuvo “Will & Grace”, al mostrar más visiones sobre el mundo gay (curiosamente en formato comedia) más allá de las situaciones cliché. Personajes como Jack tenían la oportunidad de mostrarse humanos o incluso exitosos como fue el caso de Will.Desde que Estados Unidos se atreviera a mostrar un primer beso gay en la serie juvenil del momento (Dawson's Creek, 24 de mayo de 2000) la forma de hacer TV cambiaría para siempre. Todavía podemos verlo en Glee.En los últimos años el cine venezolano se ha atrevido a mostrar lo que la TV no ha sabido manejar. Títulos como “Cheila”, “Azul y no tan rosa” o “Pelo malo”, han iniciado pequeñas odas a la historia de los no-heterosexuales en Venezuela. El estudio del impacto de la televisión en las sociedades da para escribir mucho más que estas líneas.

No se trata de que el personaje sea afeminado, sino de que no tenga vida más allá de su malicia, también es hijo, hermano, pareja, incluso padre o madre.

¿Qué pasaría si la telenovela de turno mostrase un romance gay? Varios países latinos se atrevieron y lo siguen haciendo, entre ellos, Colombia, Brasil y Argentina con la exitosa “Farsantes” y el simple beso que atrapó la atención de todo un país, sea por morbo, curiosidad o crítica, el resultado ha sido el mismo: el éxito.

Querida televisión venezolana: ¿Cuándo te atreverás?. El gran problema que nos detiene como sociedad, es asociar lo moral con el sexo y no con la violencia. Si aún no lo sabes: Hay vida más allá de la peluquería.

Autor

Daniel Arzola, escritor y artivista venezolano por los derechos LGBTI.

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