Peña Nieto se vuelve más mediático ante el segundo informe

El informe presidencial anual ya no es lo que era. El presidente ya no se luce ante las cámaras del Congreso de la Unión, sino ante las de televisión. Tras un año de polémicas reformas estructurales, Enrique Peña Nieto vuelve a las pantallas en programas de entretenimiento, entrevistas especiales, spots y mensajes a la nación.

El perfil bajo ha quedado atrás para mostrar de nuevo un presidente con gran exposición en los medios. Hay una gran diferencia entre cómo abordó Peña Nieto sus apariciones públicas durante la discusión de las reformas y después de su aprobación.

En abril de 2014, el cineasta Alfonso Cuarón aprovechó la fama que le dieron el haber ganado sus premios Óscar para realizar una serie de preguntas sobre la reforma energética. Era una serie de cuestionamientos de carácter social, político y económico, a la que se sumaron varias personalidades del medio artístico e intelectual. ¿La respuesta? Un escueto comunicado (leído por el secretario de Gobernación) y un sitio web con algunos (pocos) datos.

El espíritu de dicha comunicación era básicamente que la reforma energética traerá muchos beneficios para el país, pero habrá que esperar para ver sus resultados. Cuando Cuarón replicó con una nueva pregunta, ¿Por qué no debatir?, la respuesta fue que ya se estaba debatiendo. Punto.

En agosto, tras la aprobación de la reforma y a sólo unos días del segundo informe de gobierno, Peña Nieto hizo algo que tenía tiempo que no hacía. Eligió el programa "Hoy" para dar una entrevista sobre dicho tema a sus conductores Raúl Aráiza y Andrea Legarreta.

Se trata de un programa matutino cuyo público meta son las amas de casa, contenidos sobre chismes del espectáculo, el resúmen de las telenovelas, consejos de cocina, tips de belleza y números musicales con los grupos del momento.

En ese contexto, la entrevista realizada en el Palacio Nacional se publicó fragmentada durante toda una semana. Los conductores se limitan a hacer preguntas generales, como: ¿qué beneficios traerá esta reforma? Luego, observamos a un Peña Nieto que vagamente promociona las bondades de la reforma energética, sin ahondar en procedimientos, plazos, ni inconvenientes. La reacción de Andrea Legarreta es simbólica: “Ah, eso suena muy bien…”.

Mientras el Congreso tenía en sus manos las reformas, Peña Nieto mantuvo un bajo perfil en los medios. Sólo aparecía en los noticiarios y programas especializados. Y no en persona, sino en las notas informativas de actos públicos.

Si Cuarón o cualquier otro personaje lo cuestionaba al respecto, la respuesta era esquiva y escueta. Ahora, una vez aprobadas, se luce ante las amas de casa durante toda la semana, apareciendo personalmente en el programa matutino de mayor rating.

El motivo: ¿Revertir tendencias?

Según la mayoría de las encuestas de opinión, Peña Nieto está en su peor momento de popularidad. Todas coinciden en que los niveles de aprobación han caído de tal forma que ahora hay más mexicanos reprobándolo que respaldándolo. El periodo en que dichos niveles cayeron fue justamente el de la discusión de las reformas energética, fiscal y de telecomunicaciones.

Una posibilidad es que su exposición mediática haya disminuido durante ese tiempo como una estrategia para minimizar los daños. Es decir, ante reformas de tal importancia era evidente que su imagen saldría dañada, por lo que se prefirió pasarlo a un segundo plano. Ahora que ya son un hecho, parece que la estrategia es recuperar esos puntos de aprobación a punta de apariciones públicas.

El Peña Nieto impulsor de reformas parecía apelar a los inversionistas y mandatarios extranjeros. Ahora, con la vuelta del Peña Nieto mediático, parece que el discurso vuelve la vista al ciudadano común, al que lo votó y estaba perdiendo su confianza. O por lo menos al usuario asiduo de la televisión.

El informe: ¿Control de daños?

El segundo informe de gobierno mostró pocos logros y muchas promesas. La construcción de un nuevo aeropuerto, la expansión del metro del DF y un programa de masificación de banda ancha fueron los principales anuncios. Todos ellos, en teoría, a ser completados durante el sexenio de Peña Nieto.

No hubo menciones a la captura del “Chapo” Guzmán, la situación de la violencia o detalles sobre los avances producto de las reformas estructurales.

En cambio, la nota la dio el uso de la Plaza del Zócalo como si fuera un estacionamiento masivo para los autos de los invitados al informe de gobierno en Palacio Nacional. Aunque es una acción reprochable, hasta hace dudar si no fue premeditada para captar la atención en ese detalle, en vez de en el contenido del informe.

Sin duda fue un año complicado para Peña Nieto y el país en general, pues estamos en un difícil proceso de transformación del que no podemos ver aún la dimensión de los cambios. Queda pendiente un análisis profundo del contenido completo del informe, pues la cobertura de este no puede limitarse al contenido más mediático.

Autor

Jorge Tirzo, escribe semanalmente su blog para El Toque. Desde Ciudad de México y con mirada crítica, descubre las últimas novedades en tecnología y medios, entre otros temas. Twitter: @ztirzo. Sitio web: tirzo.com.mx.

Historial

Miembro durante
11 meses 2 semanas

Comentarios

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.