Los partidarios de una transformación política sin ruptura total en Cuba están expectantes ante la anunciada aparición del nuevo proyecto académico y comunicativo “Cuba Posible”, que continuará la senda abierta por la revista católica “Espacio Laical”.

Los dos antiguos editores de esa publicación, Lenier González y Roberto Veiga, han impulsado esta nueva “plataforma de facilitación”, después de abandonar sus puestos en “Espacio Laical” por las presiones de quienes consideraron que la Iglesia no debía meterse en política.

“No es una plataforma partidista ni meramente política, aunque trate muchos asuntos políticos y lo haga desde puntos de vista también políticos. Es una publicación que tratará de no ser una agenda particular, sino una plataforma para promover la confianza política necesaria para que todos los cubanos podamos trabajar juntos por el bien del país”, describe Veiga desde La Habana.

Una propuesta de este tipo suele levantar muchas suspicacias en el contexto insular, donde la costumbre es atribuir segundas intenciones a los proyectos no surgidos bajo el amparo del gobierno.

“Trataremos que nuestro proyecto no sea considerado subversivo, porque no pretende desmontar nada, sino completar una obra”, asegura Veiga. “Muchas de las conquistas de la Revolución son lícitas pero hay que desarrollarlas, porque están afectadas por la crisis social y económica. Además, hay otras demandas de la sociedad que no se han conseguido, pero que conseguirlas no implica desmontar el proyecto sino, más bien, completarlo”, agrega.

“Hemos tenido un pecado como historia nacional: desde el siglo XIX todos los proyectos de país se han intentado imponer excluyendo a los demás. El gran cambio que necesitamos hoy, dentro de un modelo socialista o de cualquier otro, es que todos los proyectos puedan compartir el país y construirlo juntos”, asegura el académico.

El editor afirma que en esta etapa inicial de conceptualización de la idea, nadie les está financiando. Aunque, continúa, en el futuro necesitarán de apoyo. “Tendremos que ser muy inteligentes para saber a quién se lo aceptamos y manejarlo siempre con mucha transparencia”, ratifica.

¿Por qué “Cuba Posible”?

La salida de Veiga y González de la revista “Espacio Laical” causó un nubarrón mediático y dejó expectante a una parte del público cubano. “Este es un proyecto animado por muchos amigos que han considerado que no debemos salir de la esfera pública y también por una decisión propia de continuar aportando al país y acompañando modestamente al resto de los cubanos en este camino de transformación que estamos viviendo”, confiesa Veiga.

El editor anunció en una comunicación algunos de los temas que tratará “Cuba Posible”: el encuentro entre cubanos, la dignidad ejercida desde un ejercicio responsable de la libertad, la igualdad, la solidaridad, el desarrollo económico, la distribución justa de la riqueza espiritual y material, el desarrollo cultural y educativo del país, el esfuerzo por ahondar la democracia en Cuba, la normalización de las relaciones con Estados Unidos y Europa y la integración con América Latina.

“Sobre estos puntos queremos que se opine y se debata. Pretendemos poder canalizar en la revista esas inquietudes y propuestas, aunque intentaremos que se dialogue en encuentros personales, en contactos con grupos e instituciones de la sociedad civil, con grupos e instituciones de cubanos en el extranjero y con instituciones extranjeras que tienen que ver con las relaciones con Cuba”, argumenta.

La esperanza de los promotores radica en alcanzar una relevancia similar a la obtenida por “Espacio Laical”, una revista de 4.500 ejemplares que, sin estar inscrita en el registro de publicaciones periódicas y siendo distribuida sólo en las parroquias católicas, reunió cientos de admiradores y detractores ante la audacia y pertinencia de sus números.

“El éxito de ‘Espacio Laical’ fue conectar con un anhelo del pueblo de Cuba”, sostiene Veiga, quien dice favorecer la construcción de un clima de confianza política como condición indispensable para superar escollos.

“Un amigo nos dice siempre: si (José) Martí tuvo que declarar una “Guerra Necesaria” hoy nosotros tenemos que establecer una Paz Necesaria. El pueblo de Cuba está agotado de luchas y necesita progreso y equilibrio. Para eso, los cubanos tienen que lograr concertación y eso es imposible sin un clima de confianza política. En ese sentido, desde “Espacio Laical”, logramos algo”, valora Veiga.