Ledif M. Matos estaba como oso en río revuelto. 90 emprendedores juntos significa que hay muchas opciones juntas. “Veo mucho potencial, muchos jóvenes, mucha gente haciendo cosas renovadoras. Creo que puedo encontrar mucho aquí”, dice y no deja de recibir preguntas o de ver posibles nuevos mercados o proveedores.

En una feria de negocios privados, lo usual es que muchos ya se conozcan y que todos trabajen casi exclusivamente para otros privados.

Lo raro es encontrar que uno de estos negocios trabaje, casi exclusivamente, para empresas estatales y que, además, lo haga desde hace ocho años, más tiempo del que lleva la gran apertura del trabajo por cuenta propia en la Isla.

Primero se llamaron Soluciones. Hoy, con más experiencia y contactos, apuestan por Gaudium, una palabra latina que significa gozo, placer. Y lo mismo desmontan todo un lugar –mandarria incluida–, diseñan inmobiliarios y cualquier tipo de espacio, que hacen publicidad y audiovisuales.

Foto: Alejandro Ulloa

El mayor reto de esta pequeña empresa, o “unidad artística” –legalidad bajo la que funcionan–sin dudas ha sido sortear los prejuicios que las empresas estatales tienen con el trabajo privado.

“Hemos tenido que ser muy cuidadosos y muy adaptables. El sector estatal tiene regulaciones que están creadas hace muchos años. Y no podemos venir a cambiar esas cosas, por mucho que a veces nos encontremos muchas trabas y queramos hacer las cosas a nuestra forma”, dice Ledif haciendo hincapié en que conquistar la confianza estatal lleva paciencia y mucho y buen trabajo.

Cuando hace ocho años dejó la empresa estatal en la que trabajaba como diseñador para crear un emprendimiento junto a algunos amigos, los contactos y las referencias le abrieron el camino a los primeros contratos con empresas y hoteles. Lo que siguió entonces fue crecer, sumar, persistir. Y adaptarse, siempre adaptarse. Ser una unidad artística y poder hacer contratos tanto por RTV Comercial como por la Asociación de Comunicadores Sociales han sido puntos clave para ellos.

Sin embargo, Ledif entró a Cubaemprende con un objetivo bien definido: expandir el mercado de Gaudium.

“Las primeras puertas que tocamos fueron las de las empresas. Como ellas demandan más trabajos, eso nos fue absorbiendo.” Pero con un sector privado creciente –aunque aun “disperso y lejano”–  y con propuestas novedosas para el entorno nacional, en Gaudium piensan que no se debe perder tiempo.

El espacio ideal lo ha provisto Cubaemprende. Este proyecto de la Iglesia Católica, con sede principal en el Centro Cultural Padre Félix Varela en la Habana Vieja, y subsedes en Cienfuegos y Camagüey, celebra su quinto aniversario de trabajar con emprendedores cubanos en asesoramiento y formación. Esta vez, en su expoferia anual se juntaron 90 emprendimientos, incluidas pequeñas tiendas, cooperativas, programadores y productos de diseño, estos últimos, el mercado natural de Gaudium.

Foto: Alejandro Ulloa

Después de pasar el “Taller Emprende”, buscando perfeccionar el negocio, la feria ha sido una oportunidad perfecta. “Es la primera vez que podemos participar en una feria con un stand propio”, eso ha sido una motivación muy grande.

La otra, es que “el sector estatal tiene que cumplir planes, casi siempre decididos centralmente, pero el sector privado es mucho más dinámico, tiene más libertad de crear, de asociarse más rápidamente y crear vínculos. Y definitivamente queremos estar ahí.”

Los dos días y medio de la expoferia han sido suficientes. Ledif ha recibido montones de visitas, preguntas, gente que se asombra por ver su stand, hecho por ellos mismos con piezas de PVC. Y a su vez, él ha encontrado posibles colaboradores.

“Hace falta más espacios como estos, más ferias, más lugares de contacto entre emprendedores. Con el sector privado hay ciertos tabúes que hay que ir rompiendo. Y los privados no hacemos nada fuera de lo regulado. Lo que hacemos es trabajar, y mucho. Hoy somos 90 emprendedores juntos, creando alianzas, trabajando, pero en cinco años más, la tendencia es a que nos multipliquemos.”