La compañía holandesa Unilever acaba de firmar un contrato de inversión por 35 millones de dólares para establecer una planta de producción en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, a 45 kilómetros de La Habana. A simple vista se trata de una acción comercial común, pero hay un trasfondo más interesante: Unilever se había retirado del país en 2012 por problemas de pago en la parte cubana. Su retorno es una clara señal de los intereses holandeses por superar el pasado y posicionarse mejor en la Cuba del futuro.

Unilever es una compañía que está presente en 190 países –casi tantos como los de Naciones Unidas-, de modo que, pudiera pensarse, no “necesita” a Cuba; sino que “quiere” estar en Cuba. Ello reafirma que los cambios económicos en la Isla (sobre todo los incentivos al capital foráneo), junto a las nuevas relaciones con Estados Unidos, han provocado una suerte de efecto magnético que en 2015 atrajo a 184 delegaciones extranjeras.

En ese contexto, una misión comercial del Reino de los Países Bajos llegó por estos días a la capital, con el objetivo de “brindar una buena imagen a Cuba de lo que el Reino tiene para ofrecer”, al decir de la Ministra de Comercio Exterior y Cooperación de Holanda, Lilianne Ploumen. No es poco, a tener de algunas anecdóticas presencias de productos holandeses en Cuba. Por ejemplo, la vacuna contra la poliomielitis que se aplica a los niños cubanos en el inicio de 2016 es, este año, holandesa.

La vacuna antipolio aplicada en 2016 en Cuba es de fabricación holandesa. Foto: Claudio Peláez Sordo

Durante su estancia en el país, más de 140 empresarios de 77 firmas recibieron información sobre la Ley de Inversión Extranjera cubana, y la Zona Especial de Mariel, donde existen otros proyectos neerlandeses aún por concretarse.

Las compañías pertenecen a sectores que el país ha marcado en su agenda de negocios, como el turismo, la salud, agua, logística, agricultura y energías renovables. De hecho, en estos tres últimos serán elaborados planes de acción conjuntos, que servirán de marco para la próxima misión.

La cerveza holandesa está muy presente en los mercados cubanos. Foto: Claudio Peláez Sordo

Alfonso Boekhoudt, ministro plenipotenciario de Aruba, señaló esta coincidencia de intereses mutuos: “Notamos estos días que las prioridades de Cuba encajan muy bien con las posibilidades de negocios que vemos para el Reino”.

Justamente, resalta la participación de empresarios de todo el Reino de los Países Bajos, lo cual incluye a las islas caribeñas de Aruba, Curazao y San Maarten. En principio, ello sugiere un enfoque más global en la relación económica. Además, Cuba y las islas cercanas enfrentan problemas comunes, que a su vez podrían tener soluciones similares.

“La parte caribeña y europea del Reino podemos trabajar juntos y fortalecernos unos a los otros; de esta forma sería mucho más valioso para Cuba lograr hacer negocios con nosotros”, comentó Eugene Rhuggenaath, ministro de Desarrollo Económico de Curazao. Y dirigiéndose a los empresarios, los animó con la certeza de que “es el momento de iniciar tareas más atrevidas y emprender riesgos más profundos”.

La compañía Womy Equipment Supply, con una oficina de representación en La Habana hace 20 años y la célebre presencia de una guagua de 25 metros por las calles de La Habana, también tuvo resultados concretos en estas jornadas, pues firmaron un contrato para ofrecer servicios de alquiler de maquinarias y equipos, igualmente en Mariel.

Un ómnibus holandés de 25 metros recorre las calles de La Habana. Foto: Claudio Peláez Sordo

Si bien las negociaciones toman un tiempo que en Cuba suele dilatarse, la visita de la delegación funcionó tal vez como toque de gracia. “Lo que hemos aprendido hoy es que estas misiones aceleran la cooperación: lo que mayormente lleva meses, pudo hacerse en dos o tres días, y eso es realmente notable”, comentó Mart van Bracht, de la firma TNO.

Actualmente en la Isla radican 13 sucursales de los Países Bajos. Mientras, el convenio firmado con el Club de París permite ampliar el seguro al crédito a la exportación; y continúan las negociaciones para establecer un Acuerdo de Colaboración y Diálogo Político con la Unión Europea, cuya presidencia corresponde a Holanda durante el primer semestre de 2016.

Por un lado, Cuba demanda la entrada de capitales foráneos; y por otro, Holanda es el cuarto mayor emisor de inversión extranjera directa en Europa. En palabras de Antonio Carricarte, viceministro primero de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera: “existen las condiciones para que aumente la presencia del empresariado de los Países Bajos”. Se esperan más noticias pronto…

El excanciller holandés Franz Timmermans (mira a la cámara) abrió en 2014 una senda de diálogos entre la Unión Europea y Cuba. Foto: Claudio Peláez Sordo