En sus vacaciones en Ecuador, Yosdán Marrero decidió formar su compañía de baile, al estilo del famoso cabaret Tropicana cubano. Pero no conocía que en ese país el cabaret es sinónimo de prostíbulo y sus bailarines, casi prostitutos.

El desarrollo de su proyecto ha enfrentado desde entonces los prejuicios de un país con valoraciones religiosas sobre la sexualidad. Además, porque tras años de migración predomina “una imagen negativa de las personas extranjeras, principalmente colombianas, peruanas, cubanas y venezolanas”, alertaba la ONU en un informe de 2017.

Yosdán solo pretendía bailar y relanzar su carrera después de años accidentados en Cuba, en los cuales fundó y dirigió dos compañías de baile distintas sin cumplir siquiera 30 años.

Muy joven bailó en clubes nocturnos en Viñales y La Habana. Después, en la provincia de Pinar del Río comenzó su aventura de director, cuando creó Caribean Show. Con ella deambuló por los polos turísticos del país, como Cayo Coco y Varadero. Las dificultades de consolidar un proyecto en la Isla, lo llevaron a Ecuador, donde decidió ser empresario en tierras ajenas.

“Mis primeros trabajos aquí fueron en la televisión y después en artes escénicas. Pero un día, mi pareja y yo decidimos abrir Tropicana Ecuador y la academia Tropicana, donde se preparan niños desde los tres años”, explica.

Aunque con personas de distintas procedencias, desde 2015 en el Tropicana Ecuador se bailaría como en Cuba: el mambo, el chachachá y la salsa, pero con bailarines cubanos, ecuatorianos y venezolanos.

Foto: cortesía del entrevistado

“En Cuba el cabaret es el lugar donde se puede apreciar un espectáculo artístico y musical, también llamado de variedades”, afirma Yosdán. Pero el trabajo sexual se ha extendido en Ecuador, y llega a todo tipo de centros nocturnos. Muchos declaran otros servicios cuando en realidad se dedican a la industria del sexo.

En una ocasión —cuenta— se presentaron en una de las zonas más turísticas de Quito. Ante la petición del dueño del lugar donde actuaban, salieron a la entrada a darle promoción al espectáculo “pues la competencia era fuerte, esa zona estaba llena de bares y centros culturales”.

De entre las decenas de personas que los rodearon, salió la policía, quienes “nos exigieron que entráramos al centro cultural, porque en las condiciones que estábamos vestidos, según ellos no podíamos estar en la calle, presentándonos ante el público. Nos confundieron y pensaban que ejercíamos otra profesión. Para muchos esa noche pasamos de ser artistas a trabajadores sexuales, como se les conoce allá”.

Incluso en estas circunstancias, Tropicana Ecuador lleva dos años en ese país y ya tiene 25 artistas. Entre estos se encuentra el solista vocal, Alberto Reina Perera, compositor del conocido éxito del cantante cubano Will Campa, la Bambina Peligrosa.

“Ha sido muy complicado conformar una compañía artística que realice espectáculos de cabaret y sobre todo que mantenga nuestras raíces cubanas, cuando la mayoría de sus integrantes son de procedencias distintas, con culturas muy diferentes. El mayor logro es que utilicemos los vestuarios que en Cuba estamos acostumbrado”, afirma.

Ecuador se caracterizó, anteriormente, por una política flexible de migración. Las cifras indican que entre 2012 y 2016, otorgaron 26 936 visas de no inmigrante (residentes temporales) y 16 738 visas de inmigrante (residentes permanentes) a favor de ciudadanos cubanos. Incluso, se han naturalizado en el mismo período a 697 personas nacidas en Cuba.

Pero la situación ha variado, sobre todo desde la detención y deportación colectiva de más de 100 cubanos en julio de 2016, incluidos niños, niñas, adolescentes y adultos mayores. Aun así, Yosdán cree en la extensión y consolidación del proyecto.

“El cambio de política migratoria lo considero de cierta manera injusto, pues Cuba ha sido un país muy solidario con otros muchos ante desastres naturales. Hemos ayudado a muchos países cuando han necesitado y Ecuador es uno de ellos. Nuestro país ha abierto las puertas a muchos ecuatorianos, así como a estudiantes de otros países para que puedan recibir una preparación.

“Esta regulación migratoria afecta bastante pues en ocasiones quisiéramos ver a nuestros familiares y nuestras obligaciones no lo permiten. Me alegraría tanto poder traer a mi madre tan solo 1 día, pero no es posible. En muchas partes del mundo, no solo acá, odian a los extraños de otras tierra, porque eso somos, en ocasiones, para algunos que no saben apreciar que nutrimos su cultura”, dice Yosdán.

Tropicana Ecuador ha sobrevivido y consolida un vínculo cercano con la Embajada cubana en ese país. Con sus espectáculos, representan a la Isla en eventos ecuatorianos como Cultura y países, con participación de más de 20 naciones.

También ha realizado labores de activismo: el 28 de junio de 2017, realizaron el espectáculo A mi manera, con la organización LGBTI de Ecuador, para celebrar el día del orgullo gay.

Transcurridos dos años, el proyecto de Yosdán ha crecido en popularidad entre los ecuatorianos. Y, por supuesto, cuenta con el seguimiento de sus coterráneos emigrados que radican en esa nación.

Es tributo a su homónimo de Cuba. Un modo de hacer “sin restricciones ni prohibiciones, de alguna empresa o sistema”, afirma el bailarín quien no duda que algún día, Tropicana Ecuador llegue a Cuba.