2010: el polo turístico de Varadero es un hervidero. El gobierno acaba de iniciar un proceso de reordenamiento laboral que implica despidos, dejar “disponible” a la gente para que se busque otros empleos. En la industria turística (mayoritariamente estatal) comienzan a diseñarse las plantillas según los requerimientos de la temporada baja.

Las pugnas entre trabajadores por demostrar “idoneidad” y no quedar “interruptos”, que es igual a perder el trabajo, signaron por entonces el entorno del sector.  En medio de aquella tormenta llegó Yuniel Ortega Esquerra al balneario, recién egresado de la Universidad de Matanzas como licenciado en Turismo.

“Yo era de la tercera graduación y me ubicaron en la Agencia de viajes Cubatur Varadero para cumplir el servicio social”, comenta. Durante dos años tendría garantizado el empleo. Luego habría que ver qué rumbo seguir porque no había plaza fija a la que pudiera aspirar.

“Cuando comencé, tenía miedo de trabajar porque es muy diferente la vida laboral respecto a la estudiantil. El horario era chocante, las vacaciones planificadas y jamás en temporada alta…”. Además, estaba lo “otro”, casi como un síndrome innombrable pero que se podía sentir:

La llegada de los graduados en gestión turística, y el proceso iniciado, despertó celos.
“Los directivos, al principio, tenían temor porque veníamos con una formación muy buena, a diferencia de los que estaban, que provenían de otros sectores. Realmente nadie dijo o hizo nada abiertamente que demostrara discriminación a los recién graduados. No creo que nadie se haya atrevido a hacerlo. Pero son cosas que ocurren porque es una especie de ley de la vida, más cuando se trata de alguien que ha tenido un puesto casi vitalicio y en realidad no está bien preparado. Esa persona siempre considerará al joven como una amenaza que llega y se desarrolla bien.

“Yo tuve la suerte de rodearme de personas que me quisieron enseñar. De hecho, roté por todos los departamentos y aprendí mucho. Lo malo es que cuando comienzas a aclimatarte a una actividad te cambiaban para otra.”

Así pasó también cuando por fin se sintió cómodo en la agencia. Como el servicio social concluye en septiembre y coincide con la temporada baja, mucho tuvo que correr Ortega para no quedarse en el aire. “Aunque yo fui buscando con tiempo otras opciones de trabajo, todavía no tenía nada seguro. Cubrí dos meses de licencia sin sueldo en la Agencia transportista Transtur Varadero hasta que me aprobaron el proceso de ingreso en la Agencia de viajes Gaviota Tours.”

Sin embargo, Yuniel sabe que la carrera no concluye con una plaza fija. El gran reto es mantenerse. Ahora trabaja en el área comercial, la más afín a su especialidad, y en su tiempo libre también se desempeña como guía turístico, luego de que el gobierno también aprobara recientemente la posibilidad del pluriempleo para los trabajadores del sector.

Aquí dieron esa oportunidad a los trabajadores que reunieran los requisitos: dominar idiomas y ejercer la actividad en el horario libre.

“Y es bueno no solo porque nos permite un incremento salarial, también porque nos da otra visión del Turismo. A los comerciales nos ayuda mucho, pues a la hora de crear un programa podemos diseñarlo mejor, sabiendo cómo se comporta realmente el cliente.”

Muchas veces ha empatado un día con otro o casi sin dormir ha regresado a la oficina.
“Creo que este es el momento de esforzarme porque soy joven, me siento bien y con capacidad para hacerlo. Es como el trabajador azucarero. Él sabe que los meses de zafra serán intensos y así los asume. Para nosotros la temporada alta también es una suerte de zafra”, y ahí le sale lo de campesino nacido en un central azucarero al chico que además estudió alemán en la Escuela de Idiomas y ahora hace recorridos con público de habla inglesa.

A pesar de los recelos iniciales, Yuniel cree que los graduados universitarios de Licenciatura en Turismo han vencido los prejuicios. “Nuestro desempeño ha tenido muy buena aceptación”, comenta.

“El sector sigue creciendo. Cada año hay más demanda de jóvenes y eso hace que sea más fácil abrir las puertas a los nuevos egresados.”