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Cuba tiene una larga y reconocida tradición en el establecimiento de políticas públicas y de medidas que estimulan la inserción de ciertos sectores de la sociedad, frecuentemente marginados.

Por Sandra Abd´Allah

Entre los mejores ejemplos estarían las múltiples acciones llevadas a cabo en el ámbito de la equidad de género, que van desde la ley de maternidad, cuya última actualización garantiza el disfrute por parte de los padres de la licencia asociada con el nacimiento de un bebé. Otro ejemplo sería la estimulación de la participación política de las mujeres cubanas en las comunidades, la cual ha sido intencional con la exhortación a que ellas sean votadas para ocupar las funciones de delegadas de circunscripción. Por lo demás, cuando se quiere hablar de equidad de género en Cuba se muestra con orgullo la cantidad de diputadas que tiene el Parlamento.

La universalización de la educación superior fue otra de las medidas contundentes que acercó los estudios terciarios a un grupo importante de la población, quien finalmente vio realizado el sueño de convertirse en universitario. Entre esas personas se encontraban muchos jóvenes pertenecientes a capas populares que, a pesar de su interés, no habían podido acceder a dichos estudios.

Sin embargo, el debate acerca de la utilidad de las Acciones Afirmativas (AA), así como su aplicación en el país para propiciar la inclusión de las personas negras y mestizas, es un tema pendiente aún en la isla. Cuando se pretende abordar ese tema se levantan muchos muros. 

De manera sucinta, las Acciones Afirmativas pueden ser definidas como medidas que se toman para revertir la desigual y la exclusión social. Sin embargo, en muchas ocasiones se piensa que las AA hacen referencia sólo a la política de cuotas, cuando ésta es una de las acciones, pero no la única.

Las AA y las políticas públicas que toman en cuenta la identidad racial, en mi opinión, intentan minar y, por tanto, explosionar el racismo estructural en tanto ofrece posibilidades de participación a quienes de manera espontánea no llegarían nunca (o con muchos obstáculos) al disfrute de sus derechos.

Parte del retraso del debate y aplicación de las AA se demuestra en el rechazo que a priori se manifiesta ante el término. Por ejemplo, recientemente durante el programa televisivo “Mesa Redonda” emitido el pasado 20 de marzo, la periodista Arleen Rodríguez, conductora del espacio, expresó su desacuerdo con las AA dado su origen estadounidense.

Ciertamente la aplicación de las AA en países como Brasil, Colombia o el propio Estados Unidos ha estado marcada por opiniones a favor y en contra, de manera que han sido múltiples los aspectos a discutir. Entre ellos está, además del anteriormente mencionado, lo que podrían significar las AA para propiciar otras discriminaciones. Ana, comentarista en el blog Negra cubana tenía que ser, expresa: “Antes creía que era necesario, ahora creo que hace falta otro tipo de políticas. Creo que hay que visibilizar el racismo mediante campañas de sensibilización donde la gente pueda ver ‘los números’ de la desigualdad (y espantarse), eso acompañado por programas educativos de base y por políticas para mejorar las infraestructuras y servicios sociales en las zonas donde hay más población negra y mulata”.

De manera similar dentro de los posibles beneficiarios de las Acciones Afirmativas hay quienes rechazan esa posibilidad. Según la doctorante cubana Yanelys Abreu, el hecho de reconocerse negro o mestizo en una sociedad racista es un proceso muy complicado e implicaría “asumirse negro o mestizo. Significa enfrentar directamente una identidad que estaba escondida detrás de términos como ‘mulatico claro’, ‘mulato blanconazo’ y otros que intentan esconder la negritud detrás de patrones eurocéntricos”. Por otra parte, es común escuchar que la sociedad cubana no está preparada para la aplicación de las AA, al respecto el también historiador Maikel Colón expresa: “Afirmar que Cuba no está preparada es una posición bastante controvertida. Lo que sí es evidente es que los que sostienen este alegato son aquellos que no entienden que el tema de la discriminación racial no es un monopolio de unos pocos académicos o ‘revolucionarios’. Todo lo contrario, es un tema cargado de sensibilidades en donde hay que apostar por todos los mecanismos que nos ayuden a erradicarla por completo.

A raíz de este artículo, concebido como especie de sondeo, decidimos lanzar la siguiente pregunta en Negra cubana tenía que ser: ¿Crees que en Cuba podrían aplicarse Acciones Afirmativas para contrarrestar el racismo y la discriminación racial? Los resultados fueron los siguientes:

Tanto los resultados de este sondeo como la experiencia del país en otros ámbitos me llevan a pensar que efectivamente podríamos iniciar el camino en la aplicación de las AA, para lo cual podríamos concentrarnos en los grupos que conforman los jóvenes y las mujeres negras, quienes sin duda constituyen sectores doblemente discriminados, pero a la vez son grupos poblaciones imprescindibles en la sociedad.

En los jóvenes sería ideal estimular el emprendimiento partiendo del alto nivel de estudios con los que ya se cuenta y las nuevas posibilidades que abre la actualización del modelo económico. En el caso de las mujeres negras y mestizas, se les podrían, según el sociólogo Gilberto Conill, ofrecer créditos para la creación de negocios gestionados por ellas mismas. Un ejemplo podrían ser las cooperativas para el cuidado de las personas de la tercera edad teniendo en cuenta que una buena parte de los profesionales de la enfermería son mujeres negras y mestizas. Definitivamente, partir de las propias fortalezas que tienen dichos grupos podría ser una ventaja en la aplicación de las AA en Cuba.

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Sandra Abd’Allah-AlvarezSandra Abd’Allah-AlvarezPerfil del autor

Comentarios

Liborio 1 año 2 meses

El racismo y la discriminación racial, nunca ha existido en Cuba, si esto fuera cierto, no existirian las mulatas. Lo que ha existido en cuba, por decadas es la descriminacion economica , educacional y cultural. Los culpables es la Iglesia Catolica. Fernando Ortiz
Gregorio 9 meses 3 semanas

No es necesario, la unica accion afirmativa aplicable en la isla es la democracia, que por cinco decadas y media no existe en la isla. Ya lo habia sancionado el Aposto: " Ser Cubano, es mas que chino, negro, o blanco. Dejen esa boberia para el resto del caribe.