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08/12/2016

No existen cuatro temporadas del clima en Cuba. No hay manera de explicarle a un niño preguntón de la primaria cómo es el frío de la nieve, su textura, su color. De explicarle el paso del invierno a la primavera, de la primavera al verano, del verano al otoño y de vuelta al inicio, ilustrado con la realidad de la naturaleza.

A veces un frente frío nos roza y se vuelve excusa para desempolvar abrigos. A veces una ventisca leve activa el espacio en el fondo del armario donde están las mangas largas. Entonces, no son sábanas blancas las que ondean en los balcones, sino: enguatadas, cuellos de tortuga, sobretodos, bufandas, edredones… y todo tipo de coraza para el frío, traídas de destinos diferentes.

El cubano es exagerado. Se pasa todo un año esperando a que la tierra rote para vestirse de Nanuk, el esquimal. Los inviernos tardan ya más de lo acordado, y el verano está de guardia siempre en esta parte del Caribe. Por eso la Isla entera aprovecha -con miedo a que no vuelvan más- las noches frescas y las mañanas grises.

Hoy en La Habana hizo un poco más de frío que de costumbre. Sobre los adoquines que quedaron del pasado desfilaban botas altas, bufandas, abrigos de pelos y plumas, guantes y gorros. Debí haber visto el parte meteorológico para precisar temperatura, aunque encontré en el camino a personas de otro acento, livianos de ropa, desmentir el panorama.

¿Fenómeno de la moda, cultural, social o conflicto de estaciones? No sé bien como llamarlo, pero describir un invierno en Cuba es bien complicado. Es pura inventiva de la gente. Con el primer abrigo que saca alguien a la calle se contagian todos y la pregunta: -¿Tú no tienes frío? justifica algunas prendas raras.

Ahora que el verano nos ha abandonado, al primer soplo de los vientos Alisios, todos corren a buscar su disfraz del Polo Norte. Hay necesidad de sentir que algo varía, que no es igual ayer que hoy y que en las tantas vueltas que da el mundo siempre tiene que entregarnos una briza diferente, más fría que la de antes.

Nunca hemos sido constantes en esto del tiempo, que más de una vez hizo quedar mal a Rubiera en el televisor. Los meses van saliendo del almanaque cada año y nos vamos en blanco en el dominó del clima. El invierno en Cuba se antoja efímero. Describirlo es describir la trayectoria de una estrella que se cae antes de pedir el deseo, solo nos queda la idea y el deseo.

Contadas veces he visto granizo caer en el patio de mi casa y pocas veces he caído en la cuenta de cómo se viste la gente; pero me llama la atención, como, ante los plantones reiterados del invierno, los cubanos lo reciben en su marcha rápida, con la algarabía de un desfile de carroza en carnaval. No sea que ese día que creímos fresco, fuera el invierno entero, asomado por el malecón.

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Rosa FernándezRosa FernándezPerfil del autor

Comentarios

liborio 7 meses 3 semanas

a comprar chocolate y ron el que pueda, PORQUE TE VAS A ACORDAR DE RUBIERA. <p>< a href ="https://www.msn.com/en-us/weather/topstories/the-polar-vortex-is-coming-here%e2%80%99s-what-that-means-%e2%80%94-and-how-cold-it-could-get/ar-AAlmnmM?li=BBnb7Kz&ocid=edgsp&fullscreen=true#image=1"> Click Aqui !</a>
lIBORIO 7 meses 3 semanas

Porque se van a salvar alguns viejitos si lo hace.