El 6 de noviembre se divulgaron los datos de exportaciones de EE.UU para el mes de septiembre y hay datos interesantes respecto a Cuba.(1)

El valor de las exportaciones de carne de pollo de EEUU a Cuba repuntó ligeramente en septiembre de 2019, manteniéndose a niveles altos, aunque menores que el dato del mes de julio. Las estadísticas en toneladas indican una dinámica similar en septiembre.

El acumulado en el valor de las exportaciones de pollo hacia Cuba en enero- septiembre de 2019 es mayor que el total de las exportaciones en el año 2018.

En lo que va de 2019 se ha establecido un récord de todos los tiempos en el valor de las exportaciones anuales de carne de pollo desde EEUU a Cuba, superando la marca anterior del año 2017.

El nivel alto y relativamente estable de las exportaciones en meses recientes – después del “salto” experimentado entre abril y junio de 2019- parece corresponderse con la hipótesis de que las exportaciones de carne de pollo de EEUU a Cuba pudieran estar moviéndose en un nivel límite.

Dado el “apagón” estadístico respecto a la producción de alimentos en Cuba (la ONEI se ha retrasado en divulgar los datos de enero-julio 2019), las exportaciones de alimentos de otros países a Cuba son hoy los únicos datos mensuales confiables sobre la oferta de alimentos.

Se dispone de escasa información oficial (sin cifras) sobre el comportamiento del agro al cierre de agosto: incumplimientos en el arroz y los frijoles; no así con la leche, el huevo y la carne de cerdo, que han ido “recuperando y estabilizando sus producciones”. (2)

También se ha informado oficialmente (sin datos numéricos) que en agosto se cumplió con el acopio de viandas, hortalizas y frutas, una tendencia que se pronosticó que se mantendría en septiembre. Se conoce que la circulación mercantil minorista quedó por debajo de lo planificado.

La importación de carne de pollo es un dato relevante, al menos por dos razones: es crucial para el consumo de proteínas de la población y es un indicador muy útil para el análisis económico más general, incluyendo la evaluación del programa antinflacionario actual.

La carne de pollo es el principal alimento importado por Cuba y los 179,4 millones de USD de carne de pollo exportados por EEUU hacia Cuba entre enero y septiembre de 2019 equivalen a casi el 60% del total de importaciones de carne de pollo que hizo Cuba en todo el año 2018.

Insisto en que la estadística sobre las exportaciones de carne de pollo de otros países a Cuba –principalmente EE.UU y después Brasil- es el único indicador confiable que permite hacer mensualmente una evaluación aproximada de la oferta de un componente crucial de la alimentación del país (la disponibilidad de proteínas) a partir de datos públicos.

Sumando las importaciones y la producción nacional, la oferta de carnes en 2018 fue de 352 000 tm de cerdo, 317 000 tm de pollo, 178 100 tm de bovino y 44 200 tm de pescado. El pollo es crucial. Si se saca la carne de pollo de “la ecuación”, se dispararía el riesgo de una crisis nutricional. (3)

La carne de pollo es la única fuente importante de proteína animal que se importa directamente en una proporción tan alta (aproximadamente el 90% de la oferta total). Es decir, que no es una fuente de proteínas que esté “a la vista” y su oferta depende de la disponibilidad de un factor muy escaso: las divisas.

Perspectivas de la producción nacional de carne de pollo

Recientemente, se ha anunciado de la aspiración oficial de que el alto nivel de las importaciones cubanas de carne de pollo pudiera estar en vías de reducirse en el futuro, estimándose que se alcanzaría la autosuficiencia en carne de pollo en un plazo de 10 años. (4)

El programa televisivo Mesa Redonda dedicó dos sesiones (23 y 24 de octubre de 2019) a explicar el proyecto oficial para producir totalmente en Cuba el segundo tipo de carne más consumida (pollo), que es también el principal alimento importado por el país.

Se trata de un proyecto que asume que sus resultados se obtendrían paulatinamente. Según el programa, la producción de carne de pollo debería crecer rápidamente a partir de 2022 para llegar progresivamente hasta las 100 mil toneladas en el mediano plazo. Se planifica sustituir 1/3 de las importaciones, reduciéndolas en unos 100 millones USD. (5)

El impulso inicial y el pilar a largo plazo serían 4 proyectos de inversión extranjera por un monto estimado de 400 millones USD, complementado por instalaciones de ciclo completo con tecnología nacional y por la participación de productores privados. (6)

Los funcionarios que participaron en las Mesas Redondas mencionaron experimentos con esquemas de contratación de entidades estatales con productores privados que fueron realizados en 2 provincias, los cuales han aportado evidencia de su rentabilidad y se planifica ampliar el proceso, utilizando diversas modalidades.

He leído comentarios acerca de que no sería muy significativa la producción prevista de 100 mil toneladas a partir de 2022, pero considero que –si esa meta se lograse- no sería razonable tratar de minimizar la reducción de 1/3 de las importaciones de carne de pollo en aproximadamente 3 años.

Obviamente, para que ello sucediera habría que incrementar las importaciones de maíz, soya y preparados, pero la avicultura moderna es eficiente transformado alimento vegetal en proteína animal y, de hecho, internacionalmente se avanza rápido en la mejora del factor de conversión.

La producción de pienso animal utiliza actualmente 300 mil toneladas de maíz y 120 mil toneladas de soya. Esos volúmenes de materia prima tendrían que crecer, una parte mediante importaciones y también gracias a la producción nacional. (7)

Cuba importó en 2018 unas 812 mil TM de maíz y 329 mil TM de soya. No se produce nacionalmente soya, pero se produjeron unas 346 mil TM de maíz en 2018 y en 2014 se llegó a producir aproximadamente 430 mil toneladas. Existe potencial para producir más maíz en Cuba. (8)

La carne de pollo es una de las que presenta mejor factor de conversión del alimento de ceba en proteína animal y ese alto factor de conversión favorece la rentabilidad de la producción nacional, particularmente si se utiliza tecnología avanzada.

No se han ofrecido detalles sobre las nuevas instalaciones previstas en asociación con el capital extranjero para producir carne de pollo, pero la experiencia con las granjas automatizadas de huevo en 2019 ofrece una idea de los posibles beneficios de las nuevas tecnologías.

Las informaciones ofrecidas por los funcionarios revelaron tres aspectos interesantes:

  • la prioridad gubernamental respecto al tema, incluyendo la creación de un Grupo de Trabajo Temporal,
  • la iniciativa que han demostrado los emprendedores privados, y
  • la demanda por parte de estos del funcionamiento de un mercado mayorista de medios de producción

El tema de la participación del sector privado en lo que se proyecta como el restablecimiento de un sector nacional de producción de carne de pollo es interesante. La información ofrecida permite apreciar la relevancia que tendrían en el proyecto las unidades productivas estatales con participación de capital extranjero. Eventualmente, las grandes empresas tendrían el peso muy grande en el desarrollo de una ganadería moderna de carne avícola, como ocurre en otros países y como ya sucede en Cuba en el caso de la producción de huevos.

Sin embargo, queda menos claro el peso relativo y la función que tendrían en la cadena productiva los productores privados nacionales. Un aspecto que requiere mayor análisis es el relativo a si el modelo estaría fundamentalmente apoyado en grandes unidades productoras estatales que abarcarían todas las fases productivas, o si las grandes granjas estatales coexistirían con otras grandes empresas estatales que operasen bajo un esquema de empresas “integradoras” con contratos de producción agrícola.

En los acuerdos entre “integradoras” y productores privados, las primeras proporciona insumos a las granjas privadas, dan seguimiento y se encargan de la venta del pollo una vez finalizado su crecimiento, en tanto los productores privados se encargan –bajo contrato- de cuidar a los animales de la empresa “integradora” hasta que alcancen un peso de mercado a cambio de un pago.

La breve mención, por parte de los funcionarios, acerca de los experimentos conducidos en dos provincias parece indicar que se utilizaría también el esquema de empresas “integradoras” en Cuba, pero no es posible inferir por el momento el alcance que tendría esa variante. Lo que queda claro es que el programa de restablecimiento de un sector de carne avícola se apoyaría inicialmente en las grandes empresas productoras estatales en asociación con el capital extranjero.

Resumiendo,

En el corto plazo las importaciones cubanas de carne de pollo desde EE.UU se mantienen a ni veles altos y estables, pero oficialmente se estima que esos niveles deberán empezar a reducirse progresivamente, con una disminución importante de 100 mil toneladas a partir de 2022 y alcanzando la meta de la autosuficiencia total en 2030.

El programa en marcha se basa, al menos inicialmente, en la creación de grandes empresas productoras estatales asociadas al capital extranjero que tendrían un alto costo de inversión. Por el momento, también se realizan experimentos de contratación con productores individuales, pero no queda claro si se trata de un esquema que incluya el funcionamiento –en escala amplia- de empresas “integradoras” basadas en la contratación con un numero alto de productores privados. Potencialmente, pudiera darle no solamente diversidad al modelo productivo sino también reducir el costo de las inversiones necesarias. Es un tema para seguir analizando.

Notas

1 United States Department of Agriculture (USDA). Foreign Agricultural Service. “Standard Query”. Acceso interactivo a datos. 6 de noviembre de 2019.

2 Leticia Martínez Hernández y Yaima Puig Meneses, “Consejo de Ministros de Cuba analiza funcionamiento del país ante compleja situación energética”, Granma, 27 de septiembre de 2019, http://www.granma.cu/cuba/2019-09-27/trabajar-distinto-porque-son-tiempos-distintos-27-09-2019-00-09-20

3 ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2018.

4 Oscar Figueredo Reinaldo y Lisandra Romeo Matos, “Producción avícola en Cuba: Realidades y desafíos”, Cubadebate, 24 de octubre de 2019, (incluye video de las Mesas redondas) http://www.cubadebate.cu/noticias/2019/10/24/produccion-avicola-en-cuba-realidades-y-desafios-video/#.XcKqvdUo8-V

5 Datos compilados por al autor basados en video de las Mesas Redondas del 23 y 24 de octubre de 2019. http://www.cubadebate.cu/noticias/2019/10/24/produccion-avicola-en-cuba-realidades-y-desafios-video/#.XcKqvdUo8-V

6 Ibidem.

7 Ibidem.

8 ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2018.

 

Este texto fue publicado originalmente en el blog El Estado como tal. Se reproduce íntegramente en elToque con la intención de ofrecer contenidos e ideas variadas y desde diferentes perspectivas a nuestras audiencias. Lo que aquí se reproduce no es necesariamente la postura editorial de nuestro medio.