El rap es un estilo que se asume. Te va cambiando la manera de caminar, de expresarte; la manera de ser. Alejandro es rapero de espíritu y lo es en todo momento; lo es cuando crea los backgrounds sentado de frente a la computadora, lo es cuando está en casa descansando, cuando conversa, cuando juega pelota.

En realidad Alejandro es Licenciado en Cultura Física y en dos ocasiones ha integrado la preselección del equipo de beisbol de Villa Clara, como cátcher; pero lo que ha logrado como productor de música para raperos es mucho más sorprendente.

Ser amigo de Aldo, la voz líder del dúo de rap cubano Los Aldeanos, marcó su decisión de vida. Cada vez que viajaba a Villa Clara para dar un concierto se quedaba en casa de Alejandro, y en alguna de las conversaciones le habló sobre un software para crear backgrounds, y se lo facilitó. Desde entonces, Alejandro Nicao Rodríguez no ha hecho más que innovar frente al fruitloop, tratando de sintetizar sonidos coherentes, que ayuden a cantar.

“Llevo 10 años como especialista de beisbol entrenando a niños. Por las tardes los busco en la escuela y los llevo para el terreno; y por las mañanas a llenar una cantidad de papeles horribles. Lo de los backgrounds también comenzó 10 años atrás. Mi consorte Aldo se sentó ahí un día y me dijo esto es así, y fue como empecé, él me enseñó lo básico, a partir de ahí solo fui yo inventando.

“Esto siempre estaba lleno de gente —señala la espaciosa casa donde conversamos a unas cuadras del Parque Vidal— chamas que le cuadraba el rap y así se embullaron y empezaron a cantar con mis backgrounds. Aquí en Santa Clara nadie hacía eso, y los que lo hacían eran una mierda y cobraban carísimo; yo les dije que se los iba a dar gratis. Eran mis consortes, todos eran de la calle, ninguno con ninguna formación musical, y ha pasado mucho tiempo, y algunos ya son unos caballos.

“En esa época estaba la furia de los Aldeanos y como ellos venían aquí y cantaban canciones con mi música, después todo el mundo me buscaba para que les compusiera algo”.

Alejandro tiene su propia evalución para los raperos de Santa Clara. Está Chico Pro, “un muchacho de Ranchuelo que es el más viejo aquí cantando rap, lleva como 15 años”, El Tanque, “Abdel, socio mío, ese empezó conmigo, tiene tremendas condiciones igual”, Los Cuba, “que empezaron con mis fondos musicales, hasta que uno de ellos aprendió y el chamaco es tremendo productor también” y el Cuco “para mí el mejor rapero de aquí, trabaja en una fábrica lejísimo, por la noche toma y después por el día en su guardia se pone a escribir y viene aquí y busca los backgrounds”.

Por suerte, me cuenta Alejandro, “en el rap cubano siempre se dice y se respeta al productor, dicen: oye caballero la música esta es de fulano oíste, bueno así me conocen una pila de gente, de La Habana, Matanzas, Pinar del Río, me llaman: qué bolá, vamos a hacer una pincha”.

Nicao forma parte de un proyecto llamado K-tarsis, integrado además por Yoan y Chico Pro. Han grabado un CD por su cuenta y hasta tienen su propio video clip. Sobre lo beneficioso que puede ser, económicamente hablando, lo que hace este chico, indago:

“En algún momento los he vendido, pero no me gusta, pues yo no soy músico, solo me siento a inventar ahí y ya. A los chamacos de aquí no se los vendo mis backgrounds porque ninguno tiene un peso, en La Habana sí porque hay otro pensamiento. Los he vendido a los angolanos que estudian en la Universidad, en sus países pagan hasta 100 por uno, que yo le pida 5 fulas (CUC) eso no es nada para ellos”.

“Mi deseo es que to’ el mundo salga adelante, vola’o; solo que digan: yo soy rapero de Santa Clara… y está partiendo to’ eso por ahí pa’lla. En parte lo he cumplido, porque el rap de aquí está bueno, está cogiendo calidad, pero estamos estanca’os. Los raperos están mejores que una pila del país, pero solo nos invitan cuando más a Cienfuegos, Ciego, Camagüey. Los de La Habana, por ejemplo, van a giras, les pagan, nosotros hacemos todo gratis.

“Si yo viviera en otro lado donde esto diera más frutos, tal vez me pusiera más en serio, hasta ahora lo tengo así, como un hobby, para ayudar a la gente; me gusta, oíste, me gusta hacer backgrounds, escribir de vez en cuando y echar temas con los locos esos por ahí, pero hasta ahí, porque estamos aquí en Santa Clara, el rap no avanza mucho… Así, me meto en un disco, o algún chamaco nuevo que venga y le digo dale, resuelve con esto, les doy consejos, todo en talla”.

Y después, entrena.

 

Proyecto K-Tarsis.