La primera vez que DJ Afrika asistió a una fiesta de música electrónica “de verdad”, se encontró a sí mismo. Claro, por entonces se llamaba Rafael Miranda Tergas, pero desde aquel momento comenzó a construir la identidad que hoy lo hace célebre entre el público joven de Camagüey.

Ser DJ no tiene el mismo significado en Camagüey que en La Habana o en alguna gran urbe europea. Aquí, más de 500 kilómetros Isla adentro, ser músico electrónico implica también una alta dosis “de bomba”, según dice Rafael. Esa “bomba”, algo así como valentía, la tiene probada con su decisión de regresar desde la capital, “para probarme en mi tierra”.

No te voy a hablar del reguetón, que se ha colado por todas partes y en la mayoría de los casos tiene tan poca calidad.
“Sin salir de la música electrónica tú te topas con mucha comercialización. Producto de los esquemas de distribución hay muchos seguidores de la EDM (Electronic Dance Music), que viene siendo como el pop de la música electrónica, hay muchos jóvenes que no saben siquiera que existen otros ritmos, otros estilos, que esta es una forma de creación basada precisamente en abrirle las puertas a la diversidad”.

Intentando fundar espacios para nuevas experiencias, cada jueves Rafael es uno de los DJ’s que anima La Nuit Groove, una peña organizada en la sede de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y en la que se dan cita decenas de jóvenes aficionados a ese género musical.

Además, hasta hace muy poco condujo una sección radial también dedicada al tema (Stereo DJ), en la que compartía micrófonos con deejays camagüeyanos y otros llegados desde distintas partes del país.

De esas confluencias nació el Proyecto Underground, impulsado junto a colegas como el DJ Joker y los VJ’s S@nt y 2D, y bajo cuyas banderas se organizó la primera jornada Beat 32, un festival dedicado exclusivamente a la música electrónica.

“Fue una posibilidad que se nos presentó y dijimos: ‘vamos a hacerlo, como una especie de anticipo’, y a la verdad que todo salió de maravillas. No solo por los artistas que pudimos incorporar, sino por la cantidad de público que se nos sumó. Beat 32 sirvió para demostrarle a la gente que en Camagüey la música electrónica está viva y tiene un futuro”.

“En septiembre de 2015, cuando nos visitaron DJ Dark (Alain Medina) y Painkiller (Markus Knauth, uno de los más prestigiosos DJ’s alemanes) se asombraron de la fuerza que tiene la música electrónica aquí. Imagínate que por culpa de la amenaza de lluvia a última hora cambiamos el sitio de la presentación que les habíamos organizado y sin embargo la gente se fue para el nuevo lugar como si nada. Esa noche yo entendí la capacidad de convocatoria que puede llegar a poseer esta música”.

Que en Camagüey pudiera ser mucho mayor si solo contaran con algún otro espacio habitual –además del propiciado por la AHS– o con facilidades para acceder a algunos de los equipos imprescindibles en este tipo de creación artística. “No sería tan difícil, con nuestras mismas presentaciones y el respaldo de la Asociación estoy seguro que podríamos hacer mucho más para autofinanciarnos”, considera Rafael. “Y lo más importante es que romperíamos el ‘monopolio’ que ha impuesto el reguetón sobre buena parte de los centros recreativos de la ciudad. Que cada cual tenga un lugar para disfrutar su música, ese sería uno de mis mayores sueños”.