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Dos cubanas entre emprendedores del mundo

En un país con más de 1200 millones de habitantes, un evento de 1600 participantes podría parecer una fiesta familiar. Pero allí, en la India, donde todo se expresa en grandes cifras (miles de millones de dólares en PIB, ciudades “pequeñas” con 6 millones de habitantes) también dicen creer en lo pequeño.

Una frase muy citada del primer ministro de esta nación asiática, Narendra Mohdi, habla de su intención de basar el crecimiento económico en los actores individuales más pequeños del ecosistema empresarial: los emprendedores. “Un emprendedor que cree 4 empleos, ha creado 4 empleos que no existían”.

Convertido en política de Estado, el estímulo indio al emprendimiento conecta con la proyección internacional de uno de sus aliados políticos más cercano: Estados Unidos, y sirvió de impulso para acoger la séptima Cumbre Mundial de Emprendedores (GES, por sus siglas en inglés) en la ciudad de Hyderabad, etiquetada en la prensa local como la “Silicon Valley” de este subcontinente.

En un ambiente de intensa interacción (en pocos lugares se demora tan poco en iniciar una conversación de negocios como en encuentros así) dos jóvenes cubanas comparten experiencias con centenares de pequeños empresarios, inversionistas y periodistas. Son Marta Deus y Elaine Díaz, seleccionadas tras un proceso de aplicación para unirse a colegas de todo el mundo.

Marta, directora de Deus Expertos Contables, Mandao Express (agencia de paquetería interna en La Habana) y Negolution; y Elaine, periodista y fundadora de Periodismo de Barrio; miran todo alrededor casi que como espectadoras. El ritmo frenético de “pitchs” e intercambios de tarjetas de negocios supera con mucho la velocidad de la Isla.

“Viendo esto aquí creo que nos queda un camino largo por recorrer -sostiene Marta- Veo que están pasando un montón de cosas en las que ni siquiera estamos pensando en Cuba todavía porque estamos tratando de solucionar cosas mucho más básicas. Pero por otra parte creo que es un camino que se puede recorrer rápido, si hubiese voluntad política y los propios emprendedores lo asumiéramos con interés.”

“Eventos como este quieren que la gente pueda interactuar y llevar esa interacción hacia algo concreto: digamos, escalar una idea, generar proyectos conjuntos, amplificarlas hacia otros países -comenta a su lado Elaine- Eso es algo que cuando uno es emprendedor cubano se da cuenta que no va a poder hacer en un espacio como este. Nuestra experiencia se queda más en el aprendizaje de cómo lo están haciendo otros, pero ese aprendizaje no se transforma en una acción nueva una vez termine el evento.

“En encuentros como este ves un interés muy grande en conectar a inversionistas con emprendedores y para nosotros, aunque logremos diagnosticar a inversores interesados en proyectos en Cuba, el contexto de nuestro país tan desfavorable a la inversión extranjera en el sector de los cuentapropistas, limita el impacto. La ganancia de venir a encuentros como GES radica en saber desarrollar estrategias a largo plazo para cuando determinadas circunstancias y condiciones económicas en Cuba cambien, podamos usar esos aprendizajes para aplicarlos en la medida en que se pueda en la realidad cubana.”

Que las dos representantes por Cuba fueran mujeres no fue una coincidencia. El slogan del evento (“Women first, prosperity for all”: Mujeres primero, prosperidad para todos) prometía un encuentro donde el rol de las mujeres en la promoción del crecimiento económico fuera subrayado.

“Creo que en Cuba vemos mucho menos desigualdad entre mujeres y hombres dentro de las empresas y puestos públicos que lo que puede verse incluso en países como India”, vuelve Marta. “Ese paso de asumir con normalidad que se sea mujer y se trabaje al mismo tiempo en que se tienen personas a cargo de uno; ya está dado en nuestro caso. Pero a pesar de ello creo que hay que seguir haciendo cosas, pues en nuestra realidad todavía son más las mujeres quienes deben sacrificar sus carreras personales para encargarse de los problemas familiares.

“Yo discrepo un poco con la visión de personas como Ivanka Trump, quienes dicen que la cuestión de los derechos de las mujeres no es cuestión de política sino de oportunidades de negocios”, señala Elaine. “Eso es enfocar el empoderamiento femenino solo en función del beneficio económico, lo cual es un retroceso en todas las luchas feministas y por la igualdad de género que se sostienen en el mundo. A las mujeres no hay que empoderarlas porque sea bueno para los negocios, sino porque su valor es transversal a la manera en que tiene que funcionar toda sociedad.

“Me hubiese gustado ver algunos emprendimientos que en realidad propusieran cambios estructurales en la manera en que se enfocan hacia la mujer -continúa-. Por ejemplo, no vi propuestas de cómo tratar con mujeres con niños dentro de los trabajos, o si se les permite o no amamantar a sus hijos en horario laboral. Para formar una dimensión del emprendimiento femenino creo que habría que ir un poco más allá de negocios hechos por mujeres hacia negocios hechos por mujeres o por hombres, da igual, pero que de verdad están creando otras oportunidades para las mujeres.”

En la cumbre de Hyderabad (“cyberabad” para los locales, que remarcan con el apodo unos deseos de desarrollo tecnológico que todavía no tienen) las mujeres emprendedoras eran mayoría. Afuera del fuertemente protegido y lujoso recinto de las sesiones, los profundos contrastes sociales de países como la India reclaman que hayan más de ellas. 

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José Jasán NievesJosé Jasán NievesPerfil del autor

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