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El rock “sobrevive” en Cumanayagua

06/10/2017

El rock en Cuba se ha tejido a lo largo de los años con una intermitencia pasmosa. Ha salido de las sombras y, de un plumazo, ha vuelto a ellas. La Habana con su Patio de María y el Maxim Rock, como en todos los países monocéntricos, ha sido la ciudad  capital desde donde el movimiento de rock de la Isla se expande,contrae y reaviva a ratos; si bien Holguín, Pinar del Río y Santa Clara con su Mejunje, han coexistido como plazas fuertes de esta música de raíces anglosajonas.

En el interior del país, ya se sabe, resulta el doble de difícil la supervivencia.

A más de 30 kilómetros de Cienfuegos, y 300 de La Habana, no existe un Submarino Amarillo, ni un Yesterday como el de Trinidad, ni un The Beatles como el de Varadero. Ni siquiera un Abbey Road metamorfoseado en Piano Bar, como el de Santiago de Cuba.

Allá, en un paraje provinciano llamado Cumanayagua, les ha tocado existir a los muchachos autodidactas de Blackout, que vieron una puerta de escape cuando años atrás comenzó a realizarse el festival Cumanayagua Alternativa.

En medio de una explosión de esa música “otra” que se concentraba durante varios días en las calles del pueblo, y escalaba hasta el Nicho, el único grupo local de rock encontró su oportunidad para expresarse a través del death, el black, el heavy metal, el grunch y otros.

Pero luego de tres ediciones de aquel festival que revitalizaba a Cumanayagua, la dirección municipal de Cultura, sin demasiadas explicaciones, dejó de mostrar interés porque continuara celebrándose.

“Hay mucho esnobismo y populismo, y nos afecta el fenómeno de la masificación de la música. En estos pueblos se escucha el género urbano, reggaetón, sin apenas dejar cabida a la música  campesina, que es algo autóctono. ¿Te imaginas entonces qué quedará para el rock?”, pregunta en tono retórico Rayner Niebla, uno de los fundadores de esta banda cuyo repertorio es ciento por ciento en inglés.

“Hemos buscado nuevos escenarios porque los municipios de la periferia cubana no son muy movidos, no cuentan con muchos espacios para la música alternativa. En cambio, en las ciudades, el movimiento cultural es más fuerte y hay más información. Circula más todo.

“Antes, nosotros teníamos una peña, pero debido a la poca afluencia de público, nos la cerraron”, agrega otro de los fundadores, Felipe Vilches.

Para retomar estos –pequeños- espacios por donde el rock ya había logrado expandirse, los integrantes de Blackout creen que resulta imprescindible la labor de promoción.

“Nosotros no pertenecemos a la AHS, tampoco a la agencia del rock, ni tenemos idea de cómo hacerlo. He mandado algunos correos y no hemos recibido respuestas. Casi todo es autogestionado. Nos movemos por nuestros propios medios”, explica Felipe.

El guitarrista de esta alineación que se ha acuartelado en la Casa de la Cultura Municipal, cuenta que “cuando comenzamos, pedimos este local y, al ver que nuestra propuesta era en serio, nos lo cedieron”.

A nuestro alrededor se erigen los rostros y algunas rimbombantes siluetas de los íconos del rock. Lennon, OzzyOsbourne, Escape, Zeus, Scriptorium…

“Aquí ensayamos”, puntualiza. Sus ídolos los observan.

Después de una década de rock, Blackout, que debe su nombre a un apagón en el preciso instante en que comenzarían a tocar, se ha mantenido en Cumanayagua.  Pese a todos los contra, las giras siempre los llevan de vuelta a su tierra arenosa.

“Hace poco estuvimos en el festival Rockasol en Cienfuegos, hemos hecho conciertos en el municipio de Cruces y nos hemos presentado en El Mejunje de Santa Clara. El año pasado cumplimos 10 años y por cuestiones de descoordinación no logramos celebrarlos.

“Uno solo puede llegar hasta un punto, pero de ahí en adelante no podemos avanzar. No sin representante, sin alguien que gestione nuestras presentaciones y nos incluya en carteleras”, sentencia Felipe.

Él espera que regrese (para largo) el festival Cumanayagua Alternativa. Piensa que, aun cuando en el cienfueguero Centro Cultural Julio Antonio Mella funciona una peña cada sábado, eso no es suficiente.

Blackout, formado por cinco jóvenes entre los 18 y los 30 años, comparte escenario en ese espacio con Bouquet, grupo de cabecera en la provincia de Cienfuegos.

“Muchos le cogen miedo a Bouquet”, dice Rayner, quien reconoce el profesionalismo de esa agrupación cuyos instrumentistas se han acreditado entre los mejores de la provincia; cobran por su trabajo, y han participado en varios festivales nacionales de renombre.

“Pero a nosotros nos gusta tocar con ellos”, agrega el licenciado en Cultura Física que asume el rol de guitarrista y se encarga de la instrumentación en Blackout.

Felipe se ha puesto en función de las letras, aunque –aclara- “todo lo llevamos al debate de grupo, hacemos trabajo de mesa para que cada uno aporte y los discos sean de todos.”

Las letras van en la clásica línea de paz y amor. Los más jóvenes integrantes de la banda están ávidos de creación. El guitarrista acompañante David Torres, que se forma como ingeniero agrónomo, y  la vocalista Gabriela Díaz Sánchez, estudiante de Lengua Inglesa, lo confirman.

Ellos se han sumado a la pequeña agrupación que pelea, con uñas y dientes, por mantener el rock en Cumanayagua, un escenario en el que los rockeros son discriminados o vistos como seres antisociales vestidos siempre de negro y, en última instancia, géneros como el reggaetón los han ido diluyendo… “No generan suficientes recursos” –suele ser la excusa de las instituciones para naturalizar el desangramiento del rock en Cumanayagua y en otros territorios periféricos.

Como respuesta, Blackout suscribe: “Somos unos sobrevivientes”.

Sobre el autor

Darcy BorreroDarcy BorreroPerfil del autor

Comentarios

Joao Fariñas 2 meses 1 semana

Muy buenos muchachso que merecen todo el apoyo del mundo, tocan muy bien y adoran a los iconos del rock, merecido articulo. espero que con cosas como estas puedan sobrevivir, a pesar de madrigal y compañia
Felipe 2 meses 6 días

muchas gracias por el articulo sin importar las condiciones siempre algo tendremos que hacer al respecto porque lo importante es cultivar...si el terreno es arido y el presupuesto bajo ya inventaremos nuestros propios fertilizantes y formas d riego porq es una necesidad imperante cultivar esta planta que para algunos es mala hierba pero no la cultivo para ellos...la plantica del rock y el metal son para los hervivoros que de ella nos alimentamos Gracias Darcy por tu desinteresada contribucion
Emilio Suarez G... 1 mes 2 semanas

He pasado tiempo fuera de la Habana, en pueblos como Jaguey Grande y he visto el trabajo que pasan los grupos de rock de estos lugares para poder montar un concierto en su propio pueblo y la falta de apoyo en muchos casos. Fuerza gente!!!!!
Fernando Martín... 1 mes 2 semanas

Recuerdo el evento que se celebraba en Cumanayagua y que era un feliz encuentro de "chiflados por la música". Tenemos que luchar para que vuelva, porque Cumanayagua lo necesita. Los municipios del país no pueden seguir muriendo sin opciones, cuando se puede generar un movimiento grande y que le conceda vida al lugar. ¡Come back, Cumanayagua Alternativa!
Fernando Martín... 1 mes 2 semanas

Recuerdo el evento que se celebraba en Cumanayagua y que era un feliz encuentro de "chiflados por la música". Tenemos que luchar para que vuelva, porque Cumanayagua lo necesita. Los municipios del país no pueden seguir muriendo sin opciones, cuando se puede generar un movimiento grande y que le conceda vida al lugar. ¡Come back, Cumanayagua Alternativa!