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La vida es un juego de beisbol

10/03/2016

Unos días antes de la sorpresa, saludé a Yansiel Agete en una calle de la ciudad de Pinar del Río. A sus 23 años, ya tenía dos campeonatos nacionales y varias series en el máximo nivel de la pelota cubana. Con él y su novia Dayana, una amiga de mi infancia, conversé animadamente varios minutos.

Por: Eduardo González Martínez

A la semana siguiente, Yanciel salió del país e ingresó así a la lista de 150 peloteros cubanos que en 2015 emigraron por diversas vías (legales o ilegales), en busca de llegar a donde-escuchamos desde pequeños-, se juega el mejor beisbol del mundo: las Grandes Ligas de los Estados Unidos (MLB por sus siglas en inglés). Con él, partió mi amiga.

A través del correo y Facebook, Dayana y Yansiel se mantienen, como pueden, cerca de Cuba, sus amistades y la familia que se conforma ahora con chatear un rato o verlos por fotos.

“Me estaba yendo bien en la Serie Nacional sub23. Cuando decidí abandonar el país estaba en mi mejor momento deportivo y creo que pudo ser mi año de consagrarme en el equipo Pinar del Río. Pero quería realizar mi sueño de jugar en Grandes Ligas y por eso escogí salir a probarme. Ahora estoy enfocado en mi entrenamiento”, cuenta Yanciel, nativo del apartado municipio de Mantua.

Desde hace más de cinco décadas, tras el rompimiento de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos restablecidas en diciembre de 2014, abandonar su país ha sido la única manera posible para quienes pretenden desempeñarse en la MLB. La ley norteamericana le obliga a renunciar a su ciudadanía, alejarse de la familia-algunos pasan años sin verlos- y a veces hasta arriesgar su vida para llegar a los países que sirven de trampolín (México, en su caso). 

“Fue una decisión muy dura. Se dejan muchas cosas atrás, como la familia, los amigos, el barrio y muchos recuerdos que siempre tengo presentes. Gracias a dios, tuve la suerte de contar en esta difícil decisión y difícil travesía, con mi esposa, quien ha sido mi consuelo, mi amiga, mi hermana, mi madre, mi todo”, confiesa Yanciel.

 cortesía del entrevistado

Según cifras manejadas por la revista OnCuba, son las nuevas generaciones la mayoría del éxodo vivido en 2015, con un promedio de edad de 22.89 años. Las provincias más afectadas fueron La Habana con 31 emigrados y Pinar del Río con 18.

Yansiel juega en una liga independiente y coincidió, en residencias muy cercanas, con decenas de peloteros cubanos, muchos de ellos ex compañeros del equipo provincial. Todos buscando el mismo rumbo, no tan sencillo como parece, pues los especialistas estiman que de cada 10 jugadores, las franquicias solo firman a uno.

En espera de una posible oportunidad en la llamada Gran Carpa, Yansiel y Dayana extrañan a su gente. Dayana todavía no ha intentado revalidar su título de Cuba, porque aún no saben dónde será el esperado y posible despegue de una carrera que ha comenzado muy bien, a juzgar por los resultados acumulados en poco tiempo.  

“En estos siete meses las cosas aquí en México me han ido bien. Ya he jugado en una liga de invierno (“Naxón Zapata”) en la cual quedé campeón de bateo y después integre el equipo de los Azulejos Tamanche, de la Liga Meridiana, en la cual participé en el Juego de las Estrellas. Quiero llegar a mi meta, que es lo que más deseo en este mundo, al igual que ver pronto a mi familia. También, en un día cercano, darle alegría a los cubanos que siguen el béisbol en cualquier parte del mundo y especialmente a los de Pinar del Río”. 

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Eduardo GonzálezEduardo GonzálezPerfil del autor

Comentarios

dayana 1 año 7 meses

Me gustó mucho el trabajo no por q sea sobre mi esposo sino q esta excelentemente elaborado no cabe duda q eres excelente periodista Eduardo González saludos y éxitos
dayana 1 año 7 meses

Me gustó mucho el trabajo no por q sea sobre mi esposo sino q esta excelentemente elaborado no cabe duda q eres excelente periodista Eduardo González saludos y éxitos