En un contexto que ha privilegiado por muchos años lo épico, el homenaje histórico grandilocuente, el joven escultor y profesor Lesmes Larroza González ha optado por honrar al cubano de a pie, a ese ser tenaz y bullanguero que día a día carga sobre sus hombros el peso de la Isla.

Quizás su obra más notable sea el Monumento al Hombre Común, un conjunto escultórico que dignificó la sepultura de personas sin familia, enterradas en el habanero Cementerio de Colón. Sin embargo, no es la única relevante. Este creador (también subdirector desde 2011 de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro) es considerado por muchos el escultor joven con más obras emplazadas en espacios públicos.

“Lo artístico no está en los materiales que utilizas, en la pirotecnia tecnológica o la estridencia, sino en cómo eres capaz de problematizar las visiones de tu entorno, de tu nación”, razona Lesmes.  

La originalidad la manifestaba incluso antes de graduarse del Instituto Superior de Arte (ISA), pues promovió a través de emisoras de radio lo que llamó “Proyecto interactivo de arte radiovisual”. Se trataba de un espacio de vínculo en vivo con los oyentes. En él describía una obra suya para que la representaran en sus hogares. El sui géneris intercambio desembocó en una popular exposición colectiva.

“Fue una experiencia tremenda. Todas las llamadas se grababan y lo mismo participaban niños, que adultos o mayores; custodios, amas de casa, artistas. Ese proyecto —que no fue validado en el ISA—  obtuvo un premio especial en el Festival de la Radio Joven Antonio Lloga in memoriam, en Santiago de Cuba”, afirma.

Algunas creaciones de Larroza.

“No comparto ciertos criterios que se han manejado en nuestro país de que se puede masificar el arte, pero sí pienso que se pueden socializar herramientas de apreciación y tratar de hacerle más bella y vivible la existencia a la gente”.

Así, buscando resemantizar símbolos, el escultor concibió en 2010, a la entrada del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología de Cuba, el Monumento a la Esperanza. “La gente asociaba el cáncer y su tratamiento solamente con la imagen de un cangrejo y me propuse compartir otro significado: esperanza.

De manos de Lesmes surgió también el Conjunto escultórico a Benny Moré, en la emisora Radio Progreso y el Monumento al Héroe Nacional de las Artes Plásticas, al interior de la Academia San Alejandro. Y en Venezuela, en el estado de Miranda, la Llave del Yakoó Yaüerá, concreción de un empeño artístico-terapéutico en un centro de rehabilitación de adolescentes.

“Con lo del Héroe Nacional de las Artes Plásticas me propuse jugar con formas gastadas en la escultura, como pedestales y estrellas, para honrar a un personaje ficticio que inventé, ese héroe, que al final no es más que la propia academia de San Alejandro, formadora de artistas en Cuba desde 1818”, recuerda el artista.           

Cuando le pregunto qué le preocupa de las generaciones de artistas que ahora mismo están en las aulas, medita y responde: “La falta de compromiso con su entorno. A veces siento que no se conectan mucho con su realidad social. ¿No les interesa? En todo caso, y más allá de las múltiples causas, ese desinterés es muy peligroso”.

Monumento Nacional de las Artes Plásticas.

 

“Lo que no debe ser una opción es sentarse a esperar que las cosas caigan del cielo”, afirma. Además de escribir un libro, Lesmes sigue pensando proyectos, como el monumento al músico Juan Formell y su orquesta Los Van Van, otro al periodista Guillermo Cabrera Álvarez, y la apertura, dentro de muy poco, de un “open studio”. “Se llamará K-51, y estamos trabajando en él dos pintores, un fotógrafo y yo, como escultor. Pero de eso no te cuento más, cuando esté abierto será otra historia”, sonríe.