Cada ciudad de Cuba busca su propia vida cultural intensa. Los fondos estatales disponibles contribuyen a que sea variada, con expresiones de todas las manifestaciones. Pero en Cienfuegos parecen no prender con éxito nuevos proyectos danzarios. ¿O será acaso que no reciben el suficiente apoyo como para crecer?

Adrián González Díaz intenta, desde hace meses, obtener reconocimiento oficial para su proyecto de música y danza. Cree que tiene todo para alcanzarlo, porque hasta la motivación es muy pura: busca jóvenes y adolescentes cienfuegueros que estuvieran por la vida sin rumbo preciso y los convierte en cantantes o bailarines.

“Llevo años tratando de decir estoy aquí y ha sido difícil, pero soy una persona muy luchadora, siempre tratando de buscar facetas que ni sabía que estaban en mí.”

En el mundillo artístico local le conocen como Adrian Gacell, y se dice amante del pop, aunque no de la música banal. Compone, busca el éxito y ya consigue contratos por todo el centro del país. Pero como quería crecer, incluyó bailarines en sus presentaciones y ha terminado armando su propio proyecto cultural. 

Le puso “Maracá”, voz de origen caribeño, y convocó a muchachos y muchachas de entre 14 y 25 años de edad: estudiantes, cuentapropistas, universitarios, amantes de la música y la danza del Caribe, de variada procedencia social y sin formación artística.

“Empezamos con 45 muchachos, a quienes además de enseñarle elementos artísticos buscamos incorporarle mejores valores. Comenzamos con eliminar el hábito de fumar en los muchachos, y aunque aún no todos lo han dejado, sí que ha disminuido y eso es un logro.”

Adrián Gacell, fudador del proyecto Maracá. Foto: Claudia Martínez Bueno.

Adrián Gacell, fundador del proyecto Maracá. Foto: Claudia Martínez Bueno.“Les hemos enseñado que un artista debe inspirar respeto y que sus expresiones deben ser educadas, y lo he logrado a través de mi música que nada se parece a la vulgaridad que reina actualmente. Yo busco marcar la diferencia con la defensa de géneros como la cumbia, el merengue, la samba, la salsa, la bachata, y la zumba.”

Hasta aquí la parte bonita de la historia, porque durante todo este tiempo ha librado una verdadera lucha por el reconocimiento institucional de un proyecto de música y danza caribeña.

“Cultura municipal, el organismo rector que debe acoger los nuevos proyecto culturales ha hecho caso omiso de nosotros, hemos querido institucionalizarnos y solo hemos recibido negativas y nos han puesto trabas para poder presentarnos en los escenarios provinciales. Ha habido boicot contra nosotros.”

Fuimos por los escalones y simplemente no nos aprobaron, ¿el motivo? Aún lo desconocemos y hoy vagamos en busca de una representación institucional.

“Sin encontrar apoyo nos volcamos hacia las alternativas. Y surgió la oportunidad de Turarte, agencia de contratación artística para el turismo, que me ofrecieron una audición y aproveché para insertar a mis muchachos. Así se interesaron por mi propuesta junto a mi cuerpo de baile que en este año nos audicionarán.”

“Tenemos la esperanza de ser admitidos ya que contratan a personas no profesionales y les interesa abrir un espacio en el Cabaret Costa Sur para retomar la representación de Turarte en Cienfuegos”.

“Yo solo quiero restituir el valor de la cultura caribeña pero me he dado cuenta que una firma define el desarrollo cultural de una provincia.”

Somos independientes no porque queramos, sino porque nadie nos ha querido dar una mano

Así de claro.

 

Foto: Claudia Martínez Bueno.