En la cafetería de Maico Sanmartín, especializada en tacos mexicanos, no existen símbolos u otras alegorías ajenas a la cultura del país azteca. Sin embargo, este 20 de marzo fue una excepción porque desde hacía más de 80 años un presidente norteamericano no pisaba tierra cubana.

Por: Emilio L. Herrera Vila

Foto: Iris C. Mujica

“Solo por hoy decidí colgar banderas norteamericanas en el establecimiento como muestra de amistad entre los dos pueblos. Nosotros los jóvenes estamos totalmente de acuerdo con el desarrollo de los acontecimientos así como con los acuerdos llevado a cabo entre ambos gobiernos.

Una apertura era necesaria.Pienso que a partir de ahora las cosas mejorarán mucho, principalmente para el pueblo cubano. Al menos ese es mi deseo.”

Pese a ser temprano, los clientes empiezan a llegar a la paladar “Los Tacos”. Pronto todo estará repleto y Maico, como cada día, no parará de tomar pedidos.

“Ya la gente se ha parado a ver la bandera. El cubano es curioso. Años atrás poner esta bandera en cualquier puerta no se veía con buenos ojos. Todavía hay restricciones de pensamientos.

Tampoco podemos obviar nuestra historia. Pero como yo, hay muchos que piensan que nuevos tiempos requieren nuevos pensamientos. No podemos estar peleados por siempre. Ya es hora de hacer las paces.”