“¿Sabes que yo fui el primer cubano en transmitir en una página web desde Cuba por Facebook Live?”, me pregunta Alain Rodríguez, el Paparazzi cubano, sentado frente a mí en un café de La Habana Vieja. “Lo hicimos -dice mientras incluye a un equipo que no niega- por CiberCuba Noticias. Cuando encendimos aquello, en pleno Yara, el mundo vio Cuba en directo. Ese día se montó la transmisión en 3 mil espectadores. Boom”.

Hasta el momento, Alain filmaba todo cuanto sucedía en la calle. Lo que, por buena o mala suerte, dice él, le ha tocado ver y vivir. Nunca comentaba, se limitaba a grabar y publicar luego el video sin edición, filtros, música, ni letreros. Tal cual.

Pero cuando Alain comenzó a transmitir en vivo, la gente del otro lado del mundo le preguntaba “qué está pasando, échate para aquí, para allá”. Y ahí fue donde tuvo que hablar. “Eso es lo único que siempre he tenido a mi favor. El único don que me dio papacito Dios fue que hablara”.

En febrero de 2016, dos años y medio después de que se instauraran las primeras redes para el acceso a Internet por WiFi, Alain se abrió una cuenta Nauta y, automáticamente, una en Facebook. No lo había hecho antes porque, según cuenta, no tenía familia fuera con la que comunicarse.

Empezó subiendo videos de fiestas y conciertos -su trabajo como promotor se lo facilitaba- y las vistas se montaban en 500 o 600. Pero cuando subió el video de dos mujeres fajándose en su barrio (Jesús María), y otro de una señora hablando en nombre de la Revolución, explica Alain que se dio cuenta -aunque no dice exactamente de qué- “porque empezaron a llamarme muchos medios”.

– ¿Quiénes te llamaron?

– Todo el mundo.

– Dime algunos.

– To-dos. Cuanto te digo todos no quiero comprometer a nadie. No quiero decir nombres, ¿me entiendes?

– Ok. ¿Para qué te llamaron?

– Querían que colaborara. Les interesó en cierto modo aquella locura que yo había hecho. Vieron que evolucioné y hacía otra cosa que no era lo mío como tal (se refiere a los videos de conciertos). Llevaba como dos meses con el Facebook abierto y me connoté de una manera… Y dije, espera un momento, es la hora de escoger, ¿viste? Entonces elegí CiberCuba.

– ¿Por qué CiberCuba?

– Revisé la página como mismo revisé la de ustedes. Lo que busco es que tengan que ver conmigo, porque yo debo tener algo de farándula, de música, pero también como cubano me interesan las cosas sociales. Soy una mezcla de todo eso. Soy así, como el medio.

A los cuatro meses de abrir su cuenta en Facebook, Alain Rodríguez ya colaboraba con un medio que reporta un promedio de siete millones de visitas mensuales: CiberCuba.

– ¿Cuáles fueron los términos para la colaboración?

– Sé tú mismo.

– ¿La colaboración, en este caso, implica un trabajo remunerado?

– Mira, antes que nada, quiero decirte que yo no tengo pagos, tengo gastos. Cuando termina el mes yo reporto los gastos que tuve. Lo que yo hago no tiene precio.

¿Y el Internet?

– Ellos también. Siempre lo he dicho públicamente.

– ¿Es por datos móviles tu Internet?

– Esa es la pregunta que me hace todo el mundo. Mima, no se puede hacer por datos móviles. No hay manera. Hay una tarjetica que tienen unos planes, pero eso no sirve para nada. Entonces, WiFi, tan sencillo como eso.

– Ok. ¿Y el resto de los gastos que se necesitan para vivir?

– Yo soy promotor. Es algo que no se puede dejar, porque es el contacto directo que tengo con la farándula. Si ves mi página te darás cuenta que es puro entretenimiento. No son pensamientos más allá, porque en realidad no me llega ese intelecto. Pero sí sé muchas cosas, ¿viste?, porque he vivido mucho.

Alain, el Paparazzi cubano, tiene, aunque aparenta muchísimo menos, 30 años.

– Ahora, quisiera aclararte, y quiero que lo plasmes en el texto, lo que hago no lo hago por el interés particular de ninguna página. El hecho de que colabore contigo no quiere decir que yo sea CiberCuba. Todo lo que se hace con respecto a mi trabajo lo decido yo. Yo soy mi propio jefe, porque nunca voy a ser influenciado por nadie ni por nada.

Pero algún objetivo tendrás, ¿no?

– Mostrarles a ellos una realidad.

¿Ellos quiénes?

– Los cubanos que no están aquí, y todos aquellos que aman este país, que son muchos extranjeros, muchos. Mira, me acaban de llamar ahora mismo unos turistas, ´Alain, estamos en La Habana, queremos conocerte. Vinimos a Cuba por ti.´

– ¿Tienes algún criterio de selección para tus videos, o algo que no te interese publicar?

– En realidad yo publico de todo, desde la T hasta la O. Claro, otros medios lo pueden coger y tergiversar las cosas, ¿viste? Pero publico todo porque forma parte de nuestra verdad, y si existe, entonces por qué no publicarlo.

“Y cuando tú haces periodismo deberías reportar todo, porque de eso se trata. Creo que si publicas solo una parte de lo que ves, te conviertes en una persona mentirosa. Estarías haciendo lo mismo que hacen los medios oficiales o los no oficiales, los llamados periodistas independientes. ¿Tú te consideras periodista independiente?”, me pregunta Alain.

– Eso depende. ¿Independiente de qué?

Alain dice que no se considera ni periodista ni reportero. Según él, los cinco años que yo estudié en la universidad no pueden superar su trabajo.

– Me lo dicen, pero no lo merezco.

– ¿Y qué hay de las personas que dicen que eres un Agente de la Seguridad del Estado?

– Ay chica, eso es lo más entretenido. Son gente que pueden ser puestas ahí para tratar de romper ese lazo que tengo con mis seguidores, que no son seguidores, ya somos familia.

“Y te digo la verdad, ojalá yo fuera de la Seguridad para hacer lo que me diera la gana. Y si lo fuera, pues que me infiltren, pero no aquí, en Miami. ¿Tú conoces el incidente que tuve el viernes?” -Se refiere a su arresto en medio de la transmisión en vivo del carnaval de La Habana.

“Lo que pasó fue simple: Yo estaba transmitiendo en el festejo. Al parecer, hubo una orden desde arriba de que yo fuera arrestado automáticamente en cuanto me vieran.”

– ¿Desde arriba dónde?

– Supongo yo que lo más alto de las autoridades.

– Eso es muy impreciso.

– Aquí lo más alto es la Seguridad del Estado, eso todo el mundo lo sabe.

“Entonces me detuvieron, me cachearon, me montaron en una patrulla y me esposaron. Me llevaron a un punto de control del carnaval, donde procesan a la gente por tenencia de armas blancas, ventas ilícitas, lo normal del carnaval. Allí le quitaron las esposas a todo el mundo. A mí no. Yo les decía ´quítamelas, quítamelas´, y me decían ´no, lo tuyo es aparte. ´ Escríbelo como mismo yo te estoy diciendo.

“Allí estuve dos horas y me trasladaron para la estación de Zanja. Aquello estaba colapsado, el carnaval entero estaba allí”.

La historia, como sigue, es que Alain estuvo detenido en el depósito -aclara que no fue el calabozo- hasta el mediodía siguiente, cuando llegó el instructor. Desayunó un pan con revoltillo y un jugo de guayaba que le dieron en la estación.

– ¿Cómo se presentó el instructor?

– Por las siglas, C.I. o algo así. Busca las siglas.

C.I. significa Contra Inteligencia.

– ¿Cómo iba vestido?

– De civil.

– ¿Qué te dijo?

– Me atendieron muy bien. Simplemente el único interés que tenían ellos en preguntarme esto mismo, lo mismo de esta entrevista. Y yo le expliqué lo mismo que te estoy explicando a ti.

– ¿Qué te dijeron cuando te soltaron?

– Que me podían llamar en cualquier momento.

Alain salió de la estación de Zanja en menos de 24 horas sin cargos levantados, carta de advertencia, ni multa. Era lo que más le preocupaba. Y aclara, “lo único a lo que tengo miedo en la vida es a ser juzgado sin que me conozcan”.

– Pero vamos a hablar de la parte cultural, que siempre nos vamos por la parte amarillista- me insiste. “¿Sabes?, no sé si tienes el conocimiento, que cuando vinieron Madonna, Enrique Iglesias, Farruko, yo estaba ahí. Cuando vinieron los hermanos Ríos, a grabar la Macarena, ¿sabes qué yo estuve ahí? Fue la única entrevista que le dieron a un medio en Cuba.

– ¿A un medio?

– A un medio.

– ¿Tú?

– Sí.

– Tú no eres un medio, al menos es lo que tú mismo dices.

– Yo no soy un medio, soy un movimiento ya. Pero para eso hay que estar todo el tiempo en la calle, que es lo que ninguno de los medios, incluyendo al tuyo, logra comprender.

“Te explico algo, y me voy a acercar el celular -con el que estoy grabando- lo más peligroso es que yo no le respondo a nadie. Lo hago porque lo siento, y porque soy real.”

– ¿Y tú crees que diciéndolo tanto te van a creer?

– Es que yo no lo digo, yo demuestro.

– ¿Entonces qué crees que se necesita para ser paparazzi en Cuba?

– Modestia aparte, no va a existir una persona como yo. Te lo digo sinceramente. Para serlo tienes que haberlo vivido, y después reflejarlo. Esa es la esencia.

– Pero hay muchos jóvenes que pueden vivir y hacer lo mismo.

– Mira, lo primero es estar consciente del trabajo que estás haciendo. Y lo más importante es estar consciente de que tu país, tu Cuba, es tuya, no es de nadie.

– Pero respóndeme, ¿por qué crees que no hay otros que lo puedan hacer igual?

 El paparazzi cubano no es una persona de mentira. Tienes que estar dispuesto a darlo todo por nada.

– ¿A qué crees que se deba todo tu éxito?

-Te digo algo, yo salgo de mi casa a las 9 ó 10 de la mañana, y puedo regresar a las 12 o 1 de la madrugada. ¿Sabes qué es eso? Se llama es-for-zar-se. ¿Sabes qué es esforzarse? Estar todo tu tiempo, toda tu vida, con los tuyos. Yo no creo la noticia, yo la busco. 

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