Fidel Castro ha muerto. A Carlos –un profesional cubano de 26 años– no le sorprendió la noticia. No le quitó el sueño. No lloró en la Plaza de la Revolución, pero tampoco descorchó botellas con júbilo. En Cuba también ha sucedido algo distinto a las catarsis que inundan los medios de comunicación, a favor o en contra del líder revolucionario. Hay quien se aleja de las emociones y dice examinar con tranquilidad lo positivo y negativo del legado del “Comandante en Jefe”, que es donde muchas veces está la verdad.

Video: Nelson González y Raúl Medina