Como la primera villa fundada por los españoles en la colonización, y por su aislamiento geográfico, Baracoa había encontrado en el turismo una importante fuente de ingresos antes del paso de Matthew. Una vasta red de hostales privados florecía casi al mismo ritmo que crecía el paso de extranjeros por la ciudad.

Pero ahora todo ha quedado en pausa. También para Daimara, una joven que administra un hostal de Bed and Breakfast, quien no pierde las esperanzas de volver a tener allí a sus clientes/amigos de todo el mundo.