Cuba y el periodismo de sucesos

En los últimos meses se han dado indicios de lo que pudiera ser un drástico giro en la política informativa de la prensa en Cuba. La "prensa revolucionaria", como se le conoce al estilo periodístico adoptado por este gremio desde los años 60, al parecer está retomando sigilosamente lo que algunos llaman "prensa roja", en referencia a las crónicas sobre hechos de sangre y violencia que ocurren en la isla.

Una nota difundida la pasada semana por el sitio web 233 Grados, hizo sonar las alarmas. Según refería el mencionado periódico, la prensa cubana está comenzando a desarrollar un "periodismo de sucesos", refiriéndose a dos hechos de violencia recién ocurridos, que fueron oportunamente divulgados por los medios cubanos.

"Nada de esto sería demasiado anormal, de no ser porque es la primera vez desde comienzos de la década de los sesenta cuando Fidel Castro llegó al poder, que la prensa cubana, desde entonces bajo control estatal, publica este tipo de crónica de sucesos o crónica roja, como también se conoce al género periodístico que se encarga de los asesinatos, robos o violaciones", según esta web.

De ser así, estaríamos ante un acontecimiento sin precedentes en más de medio siglo, en un momento en que las máximas autoridades políticas y comunicativas del país hacen marcado énfasis en la importancia de un periodismo mucho más comprometido con nuestro tiempo pero, sobre todo, más oportuno, transparente e informativo. Pero, ¿a qué responde este brusco giro después de tanto tiempo? ¿Son tiempos de cambios? ¿Coincidencias? ¿Descuidos? ¿Torpezas?

Leticia Martínez, periodista del periódico Granma, Órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba, no cree que estas publicaciones "hayan sido casualidad o torpeza, mucho menos en temas tan sensibles y eternamente obviados de nuestros medios de prensa (…) Me parece que la publicación de estas notas, bastante escuetas por cierto, forman parte del cambio aún lento que asume nuestra prensa".

Sin embargo, la Dra. Milena Recio, profesora del Instituto Internacional de Periodismo José Martí de La Habana, cree que la nota publicada por 233 Grados “es una opinión al aire, que tiene más de fanfarria que de certezas”, por lo que “no lo tomaría muy en serio como referente”.

“La forma de hacer periodismo en Cuba sí está cambiando”, según la especialista. “Pero no creo que el hecho de que se publiquen avisos sobre la captura de un violador o un asesino, sean los síntomas en los que hay que fijarse para analizarlo y mucho menos demostrarlo”, añade.

El silencio durante mucho tiempo ha hecho aflorar nuevos riesgos, como el absolutismo o la magnificación de hechos comunes que, como en Cuba, también suceden en cualquier parte del mundo. Sobre este particular Martínez apunta: "en los últimos tiempos, a partir de esas publicaciones, algunos han creído que Cuba se ha vuelto más violenta, cuando lo cierto es que vivimos en un país normal, con personas buenas y malas y donde siempre han sucedido hechos de este tipo".

Si bien es cierta esta apreciación, debemos asumir con responsabilidad que si esto sucede responde precisamente al cerco informativo del que han sido víctimas durante décadas los medios y periodistas cubanos, donde el control partidista ha hecho prevalecer la censura, la manipulación, el desenfoque y, peor aún, la falta de atención a temáticas espinosas o "no convenientes para la seguridad nacional".

Los retos para el periodismo cubano

En los tiempos que corren resulta casi imposible ocultarle información al pueblo. Los medios alternativos como nunca antes se han convertido en una importante fuerza de empuje en materia comunicativa, deviniendo en una poderosa herramienta de divulgación que ha despertado la curiosidad y preocupación de muchos.

En Cuba, a pesar de los bajos índices de conectividad que aún se registran, los blogs y las redes sociales están jugando un papel de vital influencia en la agenda mediática del país, por lo que no es descabellado pensar que los cambios antes mencionados pudieran derivarse de una política de reconocimiento social a estos nuevos espacios alternativos. En definitiva, sea por la vía que sea, la población siempre buscará la manera de informarse. De ahí que no sea pertinente ceder terreno a otros espacios donde la noticia finalmente llega, pero casi siempre manipulada.

Coincide en este punto Leticia González, para quien “el empuje de los medios alternativos, de las redes sociales y hasta del eterno chisme boca a boca, ha hecho que la gente se ´malentere` de esos hechos. Ya es hora de ir aceptando esa realidad. Ahora, si la prensa no te lo dice, igual te enteras hasta por el famoso `paquete´. Creo que eso es lo que ha sucedido. Ante lo inevitable, quienes ´mueven` los hilos de la prensa cubana se han dado cuenta de que es mejor publicar este tipo de hechos. Aunque creo que tampoco debiera abusarse", apunta la periodista. "Si bien es cierto que es necesaria la información, no me gustaría que llegáramos al extremo de regodearnos en detalles que poco aportan”.

Con una visión mucho más crítica y abarcadora del fenómeno, la doctora Recio asegura que informar es el reto principal de la prensa en Cuba, como también “descubrir la realidad que ciertos grupos o actores, ya sea el Estado, los nuevos ricos privados o ciertas organizaciones o ciertos individuos, quieren mantener en la sombra”.

“El reto de la prensa cubana es, al final, bastante universal: hacer que las personas se sientan confortables con la información que circula sobre la realidad y que les sirva para explicarse y operar sobre el mundo en que se desenvuelven. Para ello el periodismo cubano debe, repito, desembarazarse de ese pernicioso oficio propagandístico que asumió mientras se burocratizaba y darse a la tarea de ser, sobre todo, servidor público de la ciudadanía”, explica.

En lo personal tampoco creo que sea más o menos bueno asumir ciertas dosis de sensacionalismo en la prensa cubana. Salir de la oscuridad nunca ha sido pecado, sobre todo si de información al prójimo se trata. Peor siempre será ocultar verdades de corcho o avocarnos a la especulación barata. De ahí la importancia de asumir como principal reto para la prensa en Cuba, sea roja, verde o amarilla, la tarea de informar debida y oportunamente al pueblo. Sin temores secundarios o prejuicios a nada.

*Paquete: Paquete de audiovisuales descargados de Internet donde los cubanos pueden consumir películas de estrenos, series de TV, shows, documentales, videos musicales, actualizaciones de antivirus, instaladores, libros digitales y muchísimas otras ofertas de la web. Este paquete ha venido a suplantar la falta de conectividad en la isla, ya que se vende a precios muy módicos y se transporta en discos duros externos de cliente a cliente.

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Carlos Alberto Pérez, bloguero cubano

Comentarios

  5 meses

Amigos mios esta es una gran noticia para Cuba. Acaba de nacer una prensa independiente 'naturalmente censurado por el regimen comunista'.

www.14ymedio.com

Asi podran contrastar las noticias, por ejemplo de este medio y otros medios afines al regimen cubano.

  4 meses

El artículo de referencia pretende encontrar la noticia donde no existe, pues en muchas ocasiones en la fecha que enmarca el autor a lo que él denomina la "Prensa Revolucionaria", se han ofrecido noticias de hechos de sangre, pero sin hacer de ello una vuelta al periodismo amarillo o de "sucesos", como lo denomina.
La prensa cubana debió acompañar en varias ocasiones a procesos de combate contra la delincuencia común y durante muchos años, los periódicos provinciales tenían una sección que reflejaba las principales secciones en este sentido, además de información de búsqueda y captura, o solicitud de información sobre estafas, etc.
Historias de sangre como el atentado contra los custodios, guardafronteras y un Policía en Tarará, para robarse una lancha, o el tiroteo sobre una lancha rápida en Cojímar, o la información del asesino de ancianos de Centro Habana que se hacía pasar por médico de la familia,... aunque sin duda alguna, el que con mayor transparencia se contó públicamente, fue el juicio de la Causa 1 del 89, donde fueron condenados a muerte, y posteriormente ejecutados, varias importantes figuras de las estructuras militares del país... estos son algunos que recuerdo ahora, pero si se quiere hacer un análisis serio del tema, los invito a revisar la prensa escrita (si existiera en archivo también Radio, Cine y TV) y quedarán asombrados de las cosas que en determinadas etapas de la prensa se publicaron cotidianamente.
Soy del gremio periodístico y yo mismo he debido escribir (aunque no me agrada el tema) de delitos comunes, prostitución, crímenes, etc., pero eso debe ser solamente cuando el hecho sea trascendental, o haya creado un estado de conmoción social; de lo contrario sería amarillismo barato.
Gracias Carlos Alberto, por permitirme recordar algo que siempre me hace expresar que "la historia no empezó cuando yo nací".
Hay mucha prensa bien hecho en la Cuba revolucionaria; lástima que en los últimos tiempos la grisura predomine en nuestros medios.
Hay atisbos de que las cosas comienzan a cambiar para bien, tal vez la razón de mayor peso en este cambio positivo -a mi modesta opinión- sea que el sector se está nutriendo de profesionales bien preparados, después de un envejecimiento de los colectivos, con la consabida pérdida de las fuerzas de alta experiencia.
Hubo entonces que recurrir una vez más a la improvisación de periodistas, algunos de los cuales resultaron excelentes, pero con bajo nivel cultural de forma general.
Y basta de "descarga", como decimos en buen cubano.

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