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Un “imperio” del plástico se funde en Santa Clara

28/12/2016

Desde la Carretera Central con destino al poblado de Esperanza, se observa un sitio que, a primera vista, parece un basurero. Allí, Yenobys Sánchez Pérez, con solo 26 años, dirige un proyecto de sustitución de importaciones, que le ahorra a Cuba decenas de miles de dólares, cada año.

Aquí se producen exclusivamente conos y tapones de plástico para ensamblar en las traviesas de las líneas del ferrocarril. “Son dos elementos que llevan los dispositivos de estirar las cabillas de la traviesa, y protegen todos los sistemas eléctricos que se adhieren la traviesa, los aíslan de cualquier contacto con el concreto y el agua.”

“Estos son elementos fundamentales para el funcionamiento y la protección de las líneas del tren”, insiste Yenobys.

El comprador exclusivo de toda esta producción es la Empresa Industrial de Instalaciones Fijas, única fábrica de traviesas de ferrocarril en Cuba. Construida con tecnología soviética la planta carecía del dinero para instalarse recapitalizar y modernizar su taller de fundido de plástico, por eso la fabriquita de Yenobys les cayó como anillo al dedo.

“Mensualmente entregamos un pedido de cien mil piezas de cada tipo, lo que obliga a poner la maquinaria en funcionamiento las 24 horas del día”, dice el líder de un negocio que subcontrata a otros 20 trabajadores.

“Llegar hasta donde estoy hoy no ha sido fácil. Desde un inicio me miraron con recelo y me trataron con la desconfianza que provoca el desconocimiento”, reconoce.

Graduado de Licenciatura en Laboratorio Clínico, (“una especialidad que nada ha aportado a la concreción de esta idea”, se divierte al decirlo) Yenobys encontró en las demandas del ferrocarril cubano una ventaja para su desarrollo personal.

“La Empresa Industrial de Instalaciones Fijas necesitaba apoyo para sustituir una tecnología italiana demasiado obsoleta que ellos tienen. Como inversión les era imposible en ese momento y entonces conversaron con nosotros para encauzar nuestro proyecto”.

En los primeros meses encontraron que no había forma legal para que la empresa estatal les pagara a ellos, simples cuentapropistas. Una interpretación heterodoxa de los estatutos de asociación al Fondo Cubano de Bienes Culturales permitió al taller de plástico integrarse dentro de sus proyectos, aunque los conos y tapones plásticos nada tengan que ver con la fabricación de zapatos, tejidos o vasijas artesanales que habitualmente amparan los del Fondo. Así, finalmente, pudieron cobrar por su trabajo.

“Además de sustituir importaciones ahorramos divisas al país, porque a nosotros la fábrica de traviesas no nos paga en dólares americanos, como tendría que hacerlo para importar los artículos que producimos. A nosotros nos pagan en chavitos (CUC) y todo se queda aquí en Cuba, principalmente como contribución al fisco”.

“La envergadura de esta idea es interesante, pues no solo se trata de resolver elementos esenciales para las traviesas y en consecuencia para la transportación ferroviaria, sino que también aporta en la recuperación de materiales plásticos desechables, como el nylon.”

Según Yenobys hasta que empezaron los pequeños talleres como el suyo, en Cuba se quemaba o enterraba anualmente todo el nylon que entraba al país, ya fuese en forma de bolsas plásticas como en embalajes sintéticos que acompañan equipajes y mercancías de importación.

“Elaboramos artesanalmente una máquina que las grandes industrias la tienen. Aquí derretimos y compactamos el mismo nylon que nadie quiere. Yo ni sabía trabajar con este producto, pero hemos aprendido a manipularlo”, asegura.

Comprobadores de calidad de la industria estatal certifican los productos entregados por el pequeño taller, donde se dice ser rigurosos, “tanto nosotros como los contratistas”.

Cuando el ex laboratorista clínico buscó nuevos umbrales de trabajo, comenzó a producir mangueras, tuberías plásticas para regadíos e instalaciones eléctricas de agua caliente para dentro de las casas. Luego de la asociación complementaria con la fábrica de traviesas, el foco se cerró.

Poco a poco Yenobys ha ido armando su pequeño emporio, un taller sin más pretensiones que la de ser útil.

Vea también: El Plástico es mi oro

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Luis Yaim MartínezLuis Yaim MartínezPerfil del autor

Comentarios

Lázaro diaz 9 meses 4 días

Sin más pretensiones que ser útil ok. De que vive el sr y la familia entonces . Trabaja solo para ayudarle al país a ahorrar lo que por otra parte otros malgastan ?
lucas cordova 9 meses 2 días

en el articulo hablan de como hicieron para poder cobrar su pago y la frase de sin mas pretensiones que ser util habla de alguien que trabaja en algo fructífero tanto para su familia, sus empleados y su pais todo eso puede englobar eso de sin mas pretensiones que ser útil. no solo las cosas giran en lo economico que es tan importante claro pero imagínate ganar dinero y saber que tu trabajo contribuye a un bien si sabes eso deberias tratar de experimentarlo lazaro diaz
Agustín Borrego... 9 meses 2 días

Así es como responde un joven por su patria, sin mirar otras frontera lucha por mejorar su economía y la de su país.
Cuantas mas per... 9 meses 2 días

Les deseo a todos los integrantes de esa ¿Cooperativa? lo MEJOR! Pero ahora me pregunto: ¿Y como adquieren la materia prima? ¿A través de las Empresas que la recolectan? Cada vez que miro los basureros de la ciudad y veo todo lo que se pudiera reciclar de existir gente emprendedora como Uds. me pregunto: ¿De verdad vivimos en Cuba, país subdesarrollado y del tercer mundo?
Liborio 3 meses 14 horas

Con la escases de habitat, y materiales de construcion un problema de volumen y insulacion, se puede resolver gracias a una Canadience genial. Pasenle la pagina a Yariel Valdés. Asi podran matar a dos pajaros de un tiro viviendas, y proteccion del medio ambiente en nuestras playas. Meet the man bilding a plastic bottle village in panama One house = 20,000 bottles removed from littering the beach. http://www.fastcoexist.com/3063870/meet-the-man-building-a-plastic-bottle-village-in-panama
Wilfredo Sanabr... 3 meses 11 horas

Es fundamental estimular el trabajo como fuente de ingresos personales y a la vez contribuir a la economía del país, a la vez esto fomenta el desarrolo del recurso más valioso, EL HUMANO.