Autor
Jorge Miranda
Me gusta narrar crónicas descalzas. Mostrar a la gente desconocida que además es imprescindible. Periodista de oficio, aprendiz de pescador submarino, pinareño por naturaleza y habanero por amor.
En Sandino un pueblo sin sentido en Pinar del Río, muchos jóvenes se dedican a entrenar y topar “perros de peleas”.
El estrés postraumático es bastante frecuente en personas que han vivido desastres. ¿Cómo lo enfrentan los cubanos?
Ha nacido en un país que prohíbe el sacrificio de reses, ni aunque seas su dueño, convierte a algunos en delincuentes, aunque no quieran serlo.
Dos amigos sumaron esfuerzos como “poncheros”, y aunque uno de ellos emigró, ni la distancia rompe el lazo.
Lo más comentado
1¿Qué se sabe de Coral Marítima, la empresa a la que Gaesa le vendió la terminal de contenedores del Mariel?2El curioso caso de una mipyme de transporte que usa la web de una agencia estatal para cobrar en euros3Buscan a camionero cubano desaparecido tras perder contacto durante una ruta entre California y Florida
Autores
Jorge Miranda
Me gusta narrar crónicas descalzas. Mostrar a la gente desconocida que además es imprescindible. Periodista de oficio, aprendiz de pescador submarino, pinareño por naturaleza y habanero por amor.
En Sandino un pueblo sin sentido en Pinar del Río, muchos jóvenes se dedican a entrenar y topar “perros de peleas”.
Dos amigos sumaron esfuerzos como “poncheros”, y aunque uno de ellos emigró, ni la distancia rompe el lazo.
El estrés postraumático es bastante frecuente en personas que han vivido desastres. ¿Cómo lo enfrentan los cubanos?
Ha nacido en un país que prohíbe el sacrificio de reses, ni aunque seas su dueño, convierte a algunos en delincuentes, aunque no quieran serlo.



