Caridad Limonta Ewen confecciona nasobucos desde hace varios días junto a las costurareas de Procle, su emprendimiento de confecciones textiles. Foto: Sadiel Mederos.

Costureras después del virus: del vestido a la mascarilla

Mujeres cubanas han tomado la iniciativa de coser nasobucos que regalan a familiares y vecinos o venden a precios accesibles. Al mover el pedal, agitan la solidaridad y mueven la economía cubana.