Han pasado más de 60 años, pero el Gobierno cubano tiene finalmente un agente «con papeles» dentro de Estados Unidos. En una jugada que probablemente ni el mejor analista hubiera podido adivinar, el representante del régimen que gobierna la isla desde 1959 es un hombre nacido en Rhode Island, candidato republicano al Congreso y manifestante del 6 de enero de 2021.
El primero de julio de 2026, el medio The Bulwark reveló que Vic Mellor se había registrado en FARA (Ley de Registro de Agentes Extranjeros), un procedimiento obligatorio que deben hacer quienes actúen en representación de un oficial extranjero en Estados Unidos. No hacerlo puede traer sanciones graves, que varían en dependencia de las ofensas cometidas. Los últimos agentes del Gobierno cubano presentados en FARA lo hicieron a mediados de la década de los sesenta.
Antes de ser agente, Mellor era conocido por ser un especie de jefe de personal sin sueldo e informal de Michael Flynn, un teniente general del ejército estadounidense que fue brevemente consejero de Seguridad Nacional en el primer mandato de Donald Trump. Flynn renunció a pedido de Trump porque fueron filtradas sus comunicaciones con diplomáticos rusos. Mellor también estuvo presente en el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021. Ahora quiere desbancar en una elección local a Seth Magaziner, el representante demócrata de su distrito en el Congreso.
Medios internacionales reportaron que Mellor visitó la isla a finales de mayo de 2026. Después, hizo otra visita menos publicitada a mediados de junio. El 16 de junio se registró como representante de varias instituciones y figuras del Gobierno cubano, entre ellas, dependencias del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), del Ministerio del Interior (Minint) y de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como «El Cangrejo».
Revisamos los documentos que Mellor entregó a FARA para su registro y encontramos varios detalles significativos.
Uno de los más notables es que en los registros aparece el nombre de Jesse Binnall. Binnall ha sido abogado personal de Trump y ha formado parte de su equipo de campaña. Es probable que él haya sido el jurista que presentó el trámite a favor de Mellor, aunque ese detalle no se aclara en los formularios. Ha defendido al actual presidente en asuntos relativos a los disturbios del 6 de enero y en sus esfuerzos por probar que hubo fraude en la elección de 2020.
Mellor aseguró en los documentos presentados que su relación con el régimen se limita al ámbito de la comunicación digital, incluidas recomendaciones sobre estrategias para redes sociales, propuestas de contenido, sugerencias para el desarrollo de sitios web y la creación de un breve video.
Asimismo, señaló que su trabajo podría abarcar la elaboración y difusión de materiales informativos, así como el diseño de ejemplos de publicaciones y estrategias orientadas a mejorar la comunicación entre ambos grupos.
Mellor adjuntó a su expediente la estrategia comunicativa para redes sociales que piensa emplear. Uno de los documentos se llama «Cómo respondemos cuando la situación se pone difícil», en el que se puede leer que la narrativa de la «línea dura» es predominante en Internet y que el Gobierno de la isla no tiene casi voz en redes sociales.
«El principio de actuación es la Regla de Oro», establece el documento. «Trataremos a toda persona que discrepe de nosotros —a cada crítico, a cada partidario de posiciones intransigentes, a cada cubanoamericano molesto con una historia familiar detrás— con la misma dignidad y el mismo respeto que querríamos que ellos nos mostraran».
«Nunca atacaremos. Nunca utilizaremos el lenguaje cargado o polarizante que ellos emplean. Nunca incurriremos en conductas que no desearíamos recibir de vuelta (...)». Entre las muestras de este tipo de lenguaje están las palabras «dictadura», «régimen» o «estado fallido». Los mensajes serían compartidos desde una cuenta en X llamada @CubanConversation. Por el momento, la cuenta no existe.
Los ejemplos que ofrece el documento sobre la narrativa de línea dura son posts en X de los tres congresistas republicanos y cubanoamericanos de Florida: Carlos Giménez, Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar.
En otro documento se lanza una propuesta de una serie de posts y videos en redes sociales. El plan es que los videos sean alegóricos y tengan una línea temática coherente: que muestren una flor creciendo en el concreto, gente común en Cuba filmada al atardecer, las dos orillas uniéndose en un abrazo. A los videos acompañaría la etiqueta PartnerWithCuba (asóciate con Cuba).
Partner with Cuba es también el nombre de un sitio web proacercamiento. Actualmente, el sitio está en construcción, pero dice que está siendo desarrollado por El Puente, una plataforma de comercio y ayuda Cuba-Estados Unidos. El sitio web de la plataforma de marras también está en construcción.
El documento reconoce que la campaña no puede tener éxito sin una colaboración activa con los dirigentes de la isla. La estrategia establece un plan de seis puntos que incluye directrices de respuesta ante noticias que afecten negativamente la estrategia proacercamiento y la posibilidad de traer dividendos positivos tanto al Gobierno cubano como a sus nuevos socios.
Otra persona que aparece nombrada en los documentos es un ciudadano estadounidense: Michael McEntee. McEntee tiene 49 años y está afiliado al partido Republicano de Florida desde septiembre de 2008. Debido a que ejercerá de enlace entre la entidad extranjera y Mellor, también tuvo que registrarse en FARA, aunque no como agente principal. Según su formulario de inscripción, es un ejecutivo automotor retirado.
La misión de McEntee parece ser la de consultor. Ofrecerá servicios a Mellor sobre la estrategia de redes sociales y sobre los «métodos para mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba». En su formulario individual, McEntee aseguró que no ha cobrado ni cobrará por esos servicios.
El formulario presentado por Mellor presenta inconsistencias que por el momento el agente no ha aclarado públicamente. Entre ellas, que nombra al Minrex como Ministerio de Visas; a lo que suponemos es la Dirección General de EE. UU. como Ministerio de Relaciones con América; y que, a pesar de tener una estrategia de comunicación, haber participado en conversaciones y haberse registrado con FARA, asegura que no existe un «acuerdo de entendimiento» entre él y el Gobierno cubano.
En la sección en la que afirma representar al Minrex puso como «Desconocido» el nombre de la persona que sería su contacto con el ministerio.
Por el momento, las evidencias públicas sobre la relación de Mellor con el Gobierno cubano son incipientes y más aspiracionales que otra cosa. El candidato por Rhode Island se ha encargado de poner el parche antes de que caiga la gotera. «No estoy actuando por canales extraoficiales ni voy a pasar por encima de Marco Rubio», insistió Mellor en declaraciones a USA Today. «[Rubio] ha estado haciendo un trabajo extraordinario».






