A finales de julio de 2026, circuló un mensaje en redes sociales que aseguraba que el presidente Nayib Bukele confiscó un hotel de lujo que era propiedad de los hijos de Raúl Castro. Se trataría de Los Farallones, un complejo de cinco estrellas ubicado en el departamento La Libertad, en el centro-este del país centroamericano.

Mensaje viral
«[El hotel] era de Alejandro el 30 %, de Mariela otro 30 %, de Déborah un 20 % y de Nilsa el otro 20 %. Tenían una SAS, una Sociedad por Acciones Simplificadas, inscrita en el Centro Nacional de Registros con el expediente SS-SAS-11012-21», se puede leer en un post que circuló principalmente por Facebook. Como consecuencia de sus vínculos con la familia Castro, el hotel habría sido clausurado por las autoridades salvadoreñas.
Sin embargo, el mensaje es FALSO. Ni el hotel es propiedad de los Castro ni está ubicado exactamente donde dice el post ni está precintado por orden judicial.
Sí es cierto que existe un hotel Los Farallones ubicado en el departamento La Libertad, pero no está cerca de la playa Sihuapilapa: está a casi 50 kilómetros.
La propiedad del hotel es de una empresa registrada en el departamento de San Salvador llamada Paradise Adventures, que es una sociedad anónima de capital variable (S. A. de C. V.) y no una SAS. Las SAS son una figura jurídica que se instauró en 2024 en el país centroamericano.
Encontramos varias facturas de un fabricante de hielo al por mayor salvadoreño hechas a nombre de Paradise Adventures. La factura tiene el correo de la oficina de contabilidad del hotel como entidad receptora de la compra.

Factura a nombre de la empresa dueña del hotel
Paradise Adventures fue configurada como sociedad anónima de capital variable el 31 de julio de 2007. Su representante legal es un empresario llamado Pedro Armando Jaroslav Kreysa Vaquerano, sobre quien no hemos encontrado vínculos con la familia Castro. A fecha mayo de 2024, Kreysa Vaquerano seguía siendo el representante de Paradise Adventures.
Revisamos los canales de comunicación oficiales del Gobierno de El Salvador y de otras instituciones públicas del país. No encontramos referencia sobre el cierre del hotel o que haya alguna investigación en curso sobre su propiedad.
Hasta el momento, Los Farallones sigue sus operaciones con normalidad. Continúa anunciando sus servicios en redes sociales y se pueden reservar habitaciones en su web. El hotel confirmó a elTOQUE que estaba abierto.
Hicimos una búsqueda breve en redes sociales para definir el origen de la desinformación. La publicación más antigua que encontramos fue de Ignacio Giménez, hecha el 30 de julio de 2026 a las 4:19 p. m., hora de Cuba. Giménez es conocido entre la comunidad cubana por ser un superdifusor de bulos y desinformación. Aún así, su publicación se hizo viral y fue compartida miles de veces.
No es la primera vez que una desinformación de Giménez se viraliza. En diciembre de 2025, dijo que una organización suya entregaría 1 000 USD a cubanos dentro de la isla que fueran a buscarlos en hoteles. Lo único que tenían que hacer era mostrar su carné de identidad. Cientos de personas fueron engañadas por el bulo y se congregaron fuera de los establecimientos esperando la tan necesitada asistencia económica. La magnitud de la movilización ciudadana fue tal que obligó al Gobierno cubano a pronunciarse al respecto, algo que el poder no suele hacer ante manipulaciones de este tipo.




