El Estado cubano ha retrasado por más de un año la publicación de datos claves sobre la producción agropecuaria.
Ahora sabemos por qué: en 2023, la caída fue brutal. La producción de carne de cerdo bajó el 95 % en seis años, el arroz el 59 % y los huevos el 43 %. Mientras tanto, la respuesta oficial es controlar precios y forzar a campesinos a venderle al Estado a precios irrisorios.
¿Por qué la crisis agropecuaria es peor que la de los años noventa? ¿Cómo se justifica que el Gobierno invierta más en hoteles que en la producción de alimentos?







