—¿Tú crees que Diez de Octubre sea un municipio fallido?
—Primera vez que oigo «municipio fallido».
—Si nos dejamos llevar por la académica sentencia del presidente de que si se desarrolla el municipio, también lo hacen la provincia y la nación, es de esperar entonces que si cuadra por cuadra de Santos Suárez vamos para atrás, uno de los municipios con más extensión de La Habana esté extensamente subdesarrollado en su retroceso incontenible hacia el futuro.
—Hablas mal. Es una verdad indiscutible que «las autoridades y pueblo buscan alternativas con iniciativas propias con el objetivo de continuar resistiendo y desarrollarse al mismo tiempo». «Se extienden (como los basureros, digo yo) por todos los sectores de la sociedad, desde la producción de alimentos, la salud, las ciencias, el transporte, la cultura y el deporte». Lo dice Trabajadores.
—No sé las autoridades, pero las alternativas propias que busca mi mujer en la cocina después que el aceite subió a 1500 pesos han desarrollado en mí un rechazo a todo lo que haga resbalosa nuestra vida.
—Ese periódico se salvó de la avinagrada noticia de que se reducen las tiradas de los órganos nacionales y desaparecen las de los provinciales. Menos mal que al de la CTC lo dejan con su salida los martes, así no nos privaremos de que llamen a Cuba el «decano archipiélago del Caribe», y que digan de ella que «materializa un inmenso programa de instalaciones de parques fotovoltaicos y paneles solares a lo largo y ancho de su territorio».
—Será por eso que, disciplinadamente, Santos Suárez lleva una semana sin electricidad a partir de las cinco y hasta nunca se sabe, para mitigar en cierta medida los efectos nocivos de… la Mesa Redonda.
—Al menos entienden que toda la bobería de Granma y de Juventud Rebelde puede reducirse a circular, a partir del lunes 2 de marzo, «una vez a la semana, en formato de ocho páginas».
—Les están dando demasiado.
—¿Cómo me entero yo de que «El líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, insistió siempre en que no hay problema sin solución, de lo que se trata es de buscar alternativas, y reiteró que los revolucionarios son por naturaleza optimistas y soñadores».
—Se puede ser optimista y soñador, pero no por sesenta y siete años.
—Hablas de los que faltan para convertirnos en un país próspero y sostenible.
—Ya ni eso puede sostenerse.
—Miguel Díaz-Canel «señaló con buen tino que la grave crisis que enfrenta la nación latinoamericana, provocada por el bloqueo de Washington, es una oportunidad para conseguir en el futuro depender menos de las importaciones y ganar más soberanía».
—Cada vez dependemos menos de la soberanía y mucho más de las importaciones.
—No acabas de decirme cuál es tu preocupación con lo de «Estado fallido».
—Es que Cubadebate ha declarado que «la insistencia de Estados Unidos en calificar a Cuba como Estado fallido…
—El país del norte no: pienso ídem.
—…liquida cualquier discusión, cualquier matiz, todo intento de comprender lo que vivimos (y lo que viviremos)».
—«Lo que viviremos» parece un augurio. El artículo «Contra la falacia del “Estado fallido”» explica que «Cuando Washington llama a Cuba “failed state” no informa sobre un país ni evalúa su cohesión social ni su identidad histórica: intenta deslegitimar al Estado cubano para disciplinar a toda la nación».
—Así que son los yanquis los que disciplinan a toda una nación.
—«Bajo esa lógica, la escasez y la precariedad de la vida cotidiana en Cuba pasan a leerse como “fracaso interno”».
—¿Y no lo es? ¿El Ordenamiento fue una orden ejecutiva de la Casa Blanca?
—«Un Estado fallido, en sentido estricto, no protege a su población, no ejerce el monopolio del uso legítimo de la fuerza, no garantiza el imperio de la ley ni sostiene servicios básicos».
—¡No me digas que Cubadebate acepta que aquí se ejerce el monopolio de la fuerza!
—Pero «legítimo». Está bien que te encarcelen por cuestionar de la manera en que lo haces.
—O por denunciar, como lo han hecho miles de jóvenes, que en esta isla se pasa hambre.
—«Lo que caracteriza el colapso estatal no es la escasez».
—Es el escozor ante tamaño planteamiento.
—«Puede haber debilidad sectorial (energía, abastecimiento, transporte) y aun así existir un Estado funcional. En Cuba, ese umbral no se ha cruzado».
—Se supera. Podrá haber debilidad «sectorial», pero nunca en el Sector de la Policía.








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