La columna de Fernández Era: Menos mal«Ni yo mismo los veo [los cambios]», admite Díaz-Canel en este diálogo imaginario sobre las transformaciones económicas. Jorge Fernández Era lleva al absurdo el lenguaje oficial para mostrar cómo, entre cursos, orientaciones y chequeos, la solución siempre parece estar en otra reunión.
La columna de Fernández Era: Insistencia
«Hasta que no veamos en el plato de la mesa, en la farmacia, en el hospital, el resultado de las transformaciones, no va a haber satisfacciones», reconoce Díaz-Canel. Jorge Fernández Era contrapone esa promesa con los consejos de bienestar de la prensa oficial y se burla de un discurso que pide calma mientras los resultados siguen sin aparecer.
La columna de Fernández Era: MejoríaLa sátira de Jorge Fernández Era apunta a las promesas oficiales sobre las 176 transformaciones económicas, la soberanía alimentaria y el eterno «cambio de mentalidad».
La columna de Fernández Era: RaspaduraJorge Fernández Era ironiza sobre el «descubrimiento oficial» de que para llevar agua a los hogares hace falta bombearla y sobre la nueva estrategia del Gobierno para enfrentar una crisis que la población padece desde hace años.
La columna de Fernández Era: Estilo«—¿Hablo con Cubadebate?
—Sí. ¿En qué podemos servirle?
—Empezamos bien: sirven para algo».
Jorge Fernández Era satiriza la convocatoria laboral de Cubadebate y el peculiar significado que adquieren allí palabras como «debate», «compromiso» e «innovación».
La columna de Fernández Era: Dietética«La gente no se deja, busca motivos, carga un cubo de agua para la casa y luego compra un libro», dice un artículo de Granma. La sátira de Jorge Fernández Era apunta a la propaganda oficialista que intenta presentar como «Resistencia Heroica» jornadas de apagones y escasez.
La columna de Fernández Era: Telurismo
«El telurismo ocurre cuando la naturaleza no es solo un decorado, sino un personaje más que domina la vida de las personas. Es un tema fuerte en la literatura hispanoamericana: los personajes suelen luchar contra una naturaleza salvaje que los atrapa y los transforma. Pongamos por caso a los especialistas de Etecsa que ejecutaban pruebas en la red de telecomunicaciones: es salvaje que no te traigan la merienda, que estés tres días sin luz eléctrica o que lleves una semana tratando de conseguir un pomo de aceite».
La columna de Fernández Era: Eclipse«—Poco faltó para que Marxlenin hablara del eclipse del día 12, víspera del 13.
—¿Y eso, científicamente, qué tiene que ver con el Comandante?
—Preludio del Centenario: la sombra de Fidel oscureciendo el astro rey».
Jorge Fernández Era lleva al absurdo el culto oficial a Fidel Castro a través de una conversación que desmonta, con humor y doble sentido, la épica construida alrededor de su figura.
La columna de Fernández Era: Doce«La falta de dinero es tan efectiva como siempre, las empresas estatales siguen como que perdidas, y los productos, para que estén caros, no tienen que ser considerados de primera». Jorge Fernández Era convierte el anuncio de las 176 medidas económicas en un diálogo cargado de ironía sobre décadas de trabas, decretos y promesas de desarrollo.
La columna de Fernández Era: HumoJorge Fernández Era convierte el humo de la termoeléctrica Antonio Guiteras en materia prima para desmontar, con ironía, el lenguaje triunfalista de la prensa oficial y las explicaciones sobre la crisis energética. «Hay cosas que tienen más de seis décadas, no han funcionado nunca, pero se insiste en mantenerlas en pie».
La columna de Fernández Era: Un tópico«Hice de la utopía la base de todo». Jorge Fernández Era imagina una entrevista con Miguel Díaz-Canel en la que las recientes promesas de transformación económica desembocan en una confesión tan absurda como verosímil.
La columna de Fernández Era: Epifenómeno«Ya: cuando la empresa eléctrica amplifica su campaña de apagones… todo eso no es el caos, sino una "percepción" mía». A partir del concepto de «epifenómeno», Jorge Fernández Era apunta su sátira a la propaganda de Granma, donde los apagones y la precariedad cotidiana pueden terminar reducidos a un problema de percepción.
La columna de Fernández Era: Secuestros«Pronto (aseguró a USA Today El Cangrejo) los cubanos podrán encontrar en Cuba todo aquello que buscan en otros países». ¿Se refiere al secuestrado peso cubano?
La columna de Fernández Era: El peso y los cinco panesJorge Fernández Era parte del relato de un jubilado que, tras cobrar su pensión en billetes de cinco pesos, descubre que ni siquiera puede usarlos para comprar el pan del almuerzo. Con su sátira habitual, desmonta los discursos oficiales sobre el contrato social, las pensiones y los supuestos cambios del sistema.
La columna de Fernández Era: Ramillete
Jorge Fernández Era escrutiña con su acostumbrada sátira los homenajes desbordados de la prensa estatal tras la muerte de Ramiro Valdés, contraponiendo la épica oficial con un legado marcado por la represión.