A finales de 2025, gracias a la colaboración de periodistas del proyecto Systema, la unidad de investigación de Radio Free Europe/Radio Liberty, elTOQUE tuvo acceso a los correos filtrados de tres cuentas institucionales de la Embajada del Gobierno cubano en Washington.
En total, se trata de 4 713 archivos, pertenecientes al correo del embajador, del cónsul y de un auxiliar administrativo de la sede diplomática. Tras verificar y contrastar los archivos, elTOQUE seleccionó aquellos de mayor impacto periodístico y relevancia política con el objetivo de contribuir a la transparencia y fiscalización ciudadana de los recursos del Estado y la actuación de sus funcionarios.
Los archivos de la embajada es una serie exclusiva de elTOQUE.
***
Entre 2019 y 2025, la Embajada del Gobierno cubano en Washington recaudó más de 270 millones de dólares, con semanas en las que los ingresos superaron el millón y medio. En uno de sus mejores años, la sede diplomática podía recaudar la cantidad suficiente como para alimentar a millones de cubanos, renovar una central termoeléctrica o construir varios complejos de almacenamiento industrial para fertilizantes. Como los datos que tenemos están incompletos, es muy probable que la recaudación total haya sido mucho mayor.
Por mucho tiempo, la diáspora cubana y el turismo han sido fuente principal de recaudación de divisas internacionales para el régimen que gobierna Cuba. Los documentos analizados en esta investigación confirman que el Estado cubano establece objetivos financieros para extraer ingresos de los servicios que presta y, además, evalúa a sus funcionarios según esos objetivos. Ahora sabemos exactamente por qué.
Una pequeña embajada con una gran recaudación
El Consulado cubano tiene tres vías fundamentales para hacer dinero: la confección de pasaportes, la legalización de documentos, elaboración de poderes y autorizaciones notariales, y la venta de tarjetas de turismo. (Tenía una adicional en el cobro de las prórrogas de pasaportes, pero esa práctica se eliminó el primero de julio de 2023).
El Consulado lleva la cuenta de sus ingresos en tablas de Excel y Word. Encontramos muchas de 2021 y 2023 que tienen una periodicidad semanal; también otras de 2025 que tienen datos mensuales. En las tablas se encuentran los datos parciales de los años anteriores, para comparar los ingresos de un período con otro.
Los registros más antiguos a los que tenemos acceso son de 2019. Donald Trump estaba en su primer mandato.
La meta de recaudación para 2019 era de casi 96 millones de dólares. Para julio, la Embajada había alcanzado alrededor del 67 % de ese objetivo. Aunque no fue posible confirmar si finalmente cumplieron el plan anual, las cifras muestran que, al menos hasta ese momento, avanzaban conforme a lo previsto.

Hasta finales de julio de 2019, expidieron 64 480 pasaportes, prorrogaron 86 104 y vendieron 486 965 tarjetas de turismo; en el apartado «otros servicios consulares» se realizaron 153 108 acciones.
El precio de los pasaportes estaba fijado entonces en 350 USD para Estados Unidos y las prórrogas en 160 USD. Las tarjetas de turismo tenían un costo de 50 USD. Es decir: generaron más de 22 millones con los pasaportes, más de 13 millones con las prórrogas y por la venta de tarjetas de turismo se agenciaron otros 24 millones de dólares.
Las tarjetas de turismo funcionan, en la práctica, como una visa para que los extranjeros que viajan por motivos turísticos puedan entrar al archipiélago. Encontramos en los correos electrónicos más de 90 cheques pagaderos al Consulado cubano provenientes, en su mayoría, de agencias de viajes radicadas en el sur de Florida que buscaban obtener esas tarjetas.
La agencia que más aparece en los archivos es Cuba Travel Services (CTS), con 43 cheques enviados que van desde noviembre de 2018 hasta marzo de 2020. La segunda es Cubamax, con 36. La empresa de viajes estadounidense JetBlue aparece con siete cheques con valores que van desde 250 000 USD hasta 850 000 USD. El cheque de más alto valor que encontramos está a nombre de OnCuba Travel y Fuego Enterprises, fechado el 16 de febrero de 2019, por 2 500 000 USD; el segundo mayor fue de la compañía de cruceros Royal Caribbean, por 1 270 000 USD.
La redacción de las cartas que acompañan a los cheques de CTS da a entender que el negocio del turismo estaba en auge: «Cuba Travel Services está recibiendo pedidos significantes de visas. Con las aerolíneas entrando al mercado e incrementando el número de asientos con vuelos regulares esperamos ver aún más demanda» [sic]. A finales de 2019, al menos ocho aerolíneas estadounidenses tenían vuelos regulares a la isla.
Pero todo cambió al año siguiente.
La pandemia de COVID-19 golpeó fuertemente la recaudación consular. Tanto así que en 2020 el consulado generó 38 663 760 USD; disminuyeron cada uno de los trámites consulares.

Es muy probable que las expectativas de recaudación del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) se hayan reducido sobre la marcha, al ver que los aeropuertos del mundo se cerraban y el confinamiento se imponía en la mayoría de los países. A pesar de las restricciones, lograron una cifra respetable.
En 2021, Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores, felicitó al colectivo consular por sobrecumplir el plan establecido. Según los datos parciales, hasta el 30 de julio se habían obtenido 27 142 215 USD, correspondientes al 63.12 % del plan anual y estaban proyectados a recaudar más de 43 000 000 USD.
A pesar de la reapertura de algunos países, hasta julio de ese año solo se habían vendido 845 tarjetas de turistas: una caída del 99.83 % con respecto a igual período de 2019. Sí aumentaron, en cambio, los trámites de pasaportes, prórrogas y legalizaciones con respecto a 2020.
Los datos parciales de 2022 a 2025 los encontramos en otro documento: un informe de recaudación consular fechado el 10 de septiembre de 2025. Nuevamente, los datos son incompletos: solo hasta septiembre de cada uno de esos años.

Según ese informe, 2022 volvió a ser un año muy bueno: en septiembre se había recaudado el 121.49 % del plan anual, con 52 240 585 USD, mientras que en septiembre de 2023 llevaban 44 897 335 USD, el 72.42 % de la proyección.
Pese a los resultados del trienio 2021-2023, el plan de recaudación cayó a 36 millones de dólares en 2024 tras la reforma migratoria de 2023 que redujo el precio del pasaporte y eliminó las prórrogas.
Para 2025, la meta bajó a 30 millones, en un contexto marcado por el efecto del segundo mandato de Trump, la caída de los viajes de cubanoamericanos y el desplome del flujo migratorio por la frontera suroeste de Estados Unidos. En el informe, los funcionarios reportaron un descenso de casi todos los servicios consulares respecto a 2023 y una diferencia negativa de más de 30 millones de dólares frente a 2022.
En el reporte se habla de que una actualización informática en uno de los procesos consulares produjo una caída en la recaudación a principios de septiembre de 2025. A pesar del contratiempo, quien redactó el informe se mostró positivo: «Se estima que, cumpliendo con la recaudación mensual desde el mes de septiembre hasta diciembre del año en curso, se alcanzará el 100 por ciento anual [sic]», se lee en el documento.
Debido a la falta de transparencia del Gobierno cubano, no es posible determinar en qué se empleó la recaudación consular de cada año.
Una embajada que sabe gastar
En un documento fechado el 9 de enero de 2025 encontramos que en ese momento trabajaban 50 funcionarios en la Embajada cubana en Washington, entre trabajadores permanentes y temporales.
Otro archivo de enero de 2025 desglosa el presupuesto asignado a la sede diplomática para ese año. Para 2025, la Embajada tenía un presupuesto de 2 442 423 USD. Según el reporte, se esperaba que ese número fuera ajustado a la baja con el paso de los meses. La cifra representó una reducción de 150 000 USD con respecto al presupuesto ajustado de 2024.
El presupuesto máximo destinado al pago de salarios para 2025 era de 468 025 USD. Solo en enero, la Embajada desembolsó 41 654 USD en sueldos, según los registros correspondientes al cierre del mes, lo que da un promedio de 833 USD al mes por trabajador. Es muy probable que no todos los trabajadores tuvieran el mismo salario, considerando experiencia y responsabilidades.
El pago de los alquileres, el mantenimiento y las utilidades de las viviendas de los funcionarios van por cuenta de la Embajada. En enero de 2025, se gastaron 90 730 USD en alquileres, con un presupuesto anual de 1 041 710 USD. El dinero destinado a mantenimiento y reparaciones de los inmuebles en el año fue de 79 292 USD.

A pesar de encontrarse dentro del presupuesto, se planeaban recortes de personal para abril de 2025; también, reducir los contratos de alquiler.
La alta frugalidad de la Embajada cubana —sobre todo en los pagos salariales— da a entender que uno de los objetivos económicos del Gobierno cubano es aumentar al máximo la rentabilidad de la que posiblemente sea su sede diplomática más importante. Es una Embajada que, incluso en años austeros, es capaz de generar millones en beneficio y gastar muy poco para mantener a sus trabajadores y, entre otras labores, promover los intereses del régimen en suelo estadounidense.
Una posible explicación a los bajos salarios la dio el exdiplomático cubano Joel Suárez, quien fuera tercer secretario de la misión del Gobierno cubano en la ONU. Suárez aseguró en 2023 que su salario era de 200 o 300 USD e indicó que esa era una forma que tenía el régimen de la isla de limitar los movimientos de sus funcionarios.
¿Qué tan grande es realmente la recaudación de la Embajada cubana?
Aunque la mayoría de las democracias del mundo suelen ser transparentes con los salarios de sus diplomáticos, no es tan común que publiquen los ingresos de las embajadas. Sin embargo, varios países latinoamericanos suelen compartir esos números, en ocasiones a solicitud de la prensa.
Uno de esos países es México. Según una nota de Animal Político, en el primer trimestre de 2025, los consulados mexicanos del mundo generaron 1 200 millones de pesos, aproximadamente 69.4 millones de dólares. La cifra es muy reveladora: son ingresos globales y México es uno de los países más poblados del mundo, con una diáspora inmensa, mucho mayor que la cubana. La Embajada de la isla en Washington podría competir con esos números en sus mejores años; recordemos los 96 millones de dólares del plan anual de 2019.
Para poner en perspectiva los millonarios ingresos de la Embajada del Gobierno cubano en Estados Unidos, buscamos los de un país similar a Cuba, tanto en población y diáspora.
La nación más cercana que encontramos fue República Dominicana. Actualmente, el vecino caribeño de Cuba tiene una población de aproximadamente 10.7 millones de habitantes, según el censo de 2022, aunque de acuerdo con las últimas estimaciones tendrían más de 11.5 millones.
La población cubana, en cambio, ha decrecido en los últimos años hasta colocarse en 9.4 millones de habitantes a finales de 2025.
La diáspora quisqueyana en Estados Unidos tiene números similares a la cubana. En 2025, había 2.4 millones de dominicanos residentes legales en tierra estadounidense, cifra que incluye tanto a migrantes como a sus descendientes. Los cubanos, en cambio, eran 2.9 millones, contando también a sus descendientes. Si vemos la cifra de personas nacidas en sus países de origen y que viven en EE. UU., los dominicanos son 1.3 millones, mientras que los cubanos son 1.5 millones.
Al menos en teoría, no debería haber mucha diferencia en la recaudación consular de estos dos países. La principal distinción es que Cuba cobra por visa y Dominicana ofrece visado libre para los estadounidenses.
Según reporta un medio dominicano, el Consulado de su país en Nueva York —estado donde se encuentra la mayor parte de la diáspora quisqueyana— recaudó 8.9 millones de dólares en 2019 y 4.5 millones hasta septiembre de 2020. En otro reporte consultado se aseguró que la sede diplomática dominicana neoyorquina amasó poco más de 13 millones en ganancias entre 2018 y 2020. En el mismo período, el Consulado en Florida percibió aproximadamente 3.4 millones y el de San Juan, en Puerto Rico, 1.8 millones.
No sabemos cuál fue la recaudación consular de la Embajada cubana de 2018. Sin embargo, los datos parciales de 2019 y los totales de 2020 arrojan que en esos años los cubanos recibieron, por lo menos, 103 millones de dólares, frente a los 18.2 millones de los dominicanos entre 2018 y 2020.
Es decir, que con una diáspora y población similares, el Consulado cubano tuvo ganancias el 466 % superiores que su contraparte quisqueyana en un período de tiempo similar.
Todas las notas que revisamos en la prensa dominicana denunciaban los excesivos beneficios de sus consulados, la mala calidad del servicio y los altos precios que tenía y tiene que pagar la diáspora por los trámites.
Lo llamativo es que los precios de los servicios consulares cubanos son más altos aún que los dominicanos. Hasta septiembre de 2026, tramitar un pasaporte cubano en Estados Unidos costaba 180 USD, más 20 o 25 USD de tasas de envío. El dominicano tiene un valor oficial de 150 USD.
Por años, los migrantes cubanos han criticado los abusivos precios que han tenido que pagar por su pasaporte. Salvo la rebaja de 2023, la política de las autoridades ante las quejas ha sido dejar las cosas tal y como estaban. Incluso en una época de tanta incertidumbre y miedo como la pandemia, la primera respuesta del poder fue mantener las prórrogas y obligar a los ciudadanos a entrar con un pasaporte actualizado a la isla, cuando era prácticamente imposible renovarlo por alguna vía. Solo la presión popular hizo que se suspendieran temporalmente esos requisitos.
La rebaja de precio y supresión de prórrogas con claros fines recaudatorios fueron una causa común de todas las posturas ideológicas. Incluso activistas progobierno cubano como el cubanoamericano Carlos Lazo, un participante activo en la propaganda gubernamental, llegó a decir que exigir pasaporte cubano a nacidos en el país pero que contaban con otras nacionalidades era un «impedimento innecesario». Durante años, las autoridades no hicieron ningún cambio: era la gallina de los huevos de oro.
Ahora, que sabemos la magnitud de sus ganancias, la reticencia y demora en responder a estas demandas adquiere mucho más sentido.
Escribimos a la Embajada para solicitarle comentarios, pero no obtuvimos respuesta.
***
Tres años después de la modificación que redujo de manera considerable los ingresos por servicios consulares, el Gobierno cubano ha decidido volver a sus prácticas conocidas. Desde el primero de octubre de 2026, decidió subir nuevamente el precio del pasaporte y de todos los aranceles consulares. Hacer la solicitud de emisión del documento en Estados Unidos costará 200 USD, más gastos de envío. Las autoridades justificaron su decisión por el «complejo panorama macroeconómico internacional» y el «impacto» de la inflación en todos los sectores de la economía. Como reza el refrán popular: «perro huevero, aunque le quemen el hocico».




