Sin presidente en la boleta electoral: qué se decide en las midterms de Florida

4 de septiembre de 2026 a las 12:00 p. m.

Gasta menos datos recibiendo nuestro contenido en WhatsApp o Telegram
Cartel situado en el exterior de un centro para votación anticipada, el 31 de octubre de 2022, en Miami. (AP Foto/Lynne Sladky, archivo)

Cartel situado en el exterior de un centro para votación anticipada, el 31 de octubre de 2022, en Miami. (AP Foto/Lynne Sladky, archivo)

Para muchas personas que llegan a Estados Unidos, entender cómo funcionan las elecciones puede ser tan complejo como aprender otro idioma. Hay que asimilar nuevas funciones administrativas, procesos, departamentos y cargos gubernamentales: representantes, senadores, comisionados, juntas escolares, primarias, elecciones de medio término (midterms), enmiendas constitucionales…

El 3 de noviembre de 2026 no se elegirá al presidente de Estados Unidos, pero los votantes de Florida en sus midterms decidirán quiénes ocuparán cargos que van desde el Senado y la Cámara de Representantes federal hasta la Gobernación, la Legislatura estatal y puestos en los Gobiernos locales. En la boleta también aparecerán jueces y cambios a la Constitución del estado. Muchas de esas decisiones terminan relacionándose con asuntos cotidianos: el funcionamiento y financiamiento de las escuelas, el transporte, el desarrollo de la comunidad, las tasas de impuestos sobre la propiedad o las leyes que rigen en el territorio.

Parte de la comunidad inmigrante en Estados Unidos no tiene derecho al voto porque no son ciudadanos. Entonces, puede aparecer una pregunta bastante lógica: si no puedo votar —o si ni siquiera se está eligiendo al presidente— ¿qué tienen que ver estas elecciones conmigo? Sin embargo, estas elecciones afectan a todas las personas —más allá de su estatus legal— mucho más de lo que parece a simple vista. 

Cuando no se elige al presidente, participa menos gente

Históricamente, la participación electoral en Estados Unidos disminuye cuando la presidencia no aparece en la boleta. Los datos más recientes de Florida permiten verlo con claridad. En las elecciones de medio término de 2022, había alrededor de 14.5 millones de votantes registrados en el estado. Votaron 7.8 millones: el 53.8 %.

En Miami-Dade, la participación fue todavía menor: de aproximadamente 1.53 millones de electores registrados, votaron 716 322; lo cual representó el 46.8 %.

Dos años después, ocurrió algo muy diferente. En las elecciones presidenciales de 2024, participó el 78.9 % de los electores registrados de Florida. En Miami-Dade, votaron alrededor de 1.1 millones de los 1.52 millones registrados: el 72.4 %. La diferencia de participación entre ambas elecciones ronda, por tanto, los 25 puntos porcentuales.

El fenómeno no es exclusivo de Florida. El Censo de Estados Unidos estimó que en las elecciones de medio término de 2022 votó el 52.2 % de la población ciudadana en edad para hacerlo.

El descenso tiene una consecuencia práctica: mientras menos gente vota, más pesa cada voto. En unas midterms, un número relativamente pequeño de electores puede definir quién gana un escaño en Tallahassee o un asiento en la Junta Escolar; y quienes ganan deciden sobre asuntos que alcanzan a toda la comunidad, hayan votado o no, puedan votar o no. 

La información como primer valor

Las leyes estatales afectan a todos los residentes del estado, independientemente del estatus electoral de la persona. Las decisiones sobre transporte afectan a quienes utilizan esos servicios. Las decisiones de una junta escolar repercuten en las familias cuyos hijos asisten a esas escuelas. Y los cambios relacionados con vivienda, impuestos o desarrollo urbano pueden transformar comunidades enteras.

Por ese motivo, entender quién gobierna, qué puede decidir cada institución y qué propuestas están en discusión también resulta útil para quienes todavía no tienen derecho al voto.

Estar informado permite, además, participar con argumentos sólidos en las conversaciones que generan las elecciones. Conocer las propuestas de los candidatos, entender qué implican las enmiendas y consultar fuentes confiables ayuda a distinguir datos de opiniones o información falsa y a compartir datos verificados con familiares, amigos y otras personas de la comunidad, incluidas las que tienen derecho al voto.

Antes de votar, conviene tener todo en regla

El primer paso es comprobar que el registro electoral esté actualizado y conocer qué aparecerá específicamente en la boleta.

Florida fijó el 5 de octubre de 2026 como fecha límite para registrarse para las elecciones generales. Para votar en noviembre, no es necesario estar afiliado a un partido político. Cualquier elector debidamente registrado puede participar en la elección general y escoger entre los candidatos de su boleta. 

Para registrarse como elector en Florida es obligatorio ser ciudadano estadounidense, residente del estado y tener al menos 18 años el día de la elección (se permite la preinscripción desde los 16). No pueden registrarse las personas condenadas por un delito grave (felony) ni quienes hayan sido declaradas mentalmente incapacitadas por un Tribunal para votar, a menos que se les haya restaurado ese derecho. En el caso de las condenas, la Enmienda 4, aprobada en 2018, restauró el derecho al voto de quienes completaron todos los términos de su sentencia —incluidas la libertad condicional y el pago de multas y tasas—, salvo condenas por homicidio o delitos sexuales. Quien tenga dudas sobre su situación puede consultar la página de restauración de derechos del Supervisor de Elecciones de Miami-Dade.

Al completar la solicitud, la persona debe declarar que es ciudadana, pero normalmente no tiene que presentar un pasaporte o certificado de naturalización como prueba de ciudadanía. Para verificar la identidad, la solicitud pide el número de la licencia de conducir o tarjeta de identificación de Florida o, si no dispone de esos documentos, los últimos cuatro dígitos del Seguro Social.

Una vez registrado, quien vote presencialmente deberá presentar una identificación vigente con fotografía y firma. Entre los documentos que se aceptan están la licencia de conducir de Florida, la tarjeta de identificación estatal y el pasaporte. 

El período obligatorio de votación anticipada será del 24 al 31 de octubre, aunque diferentes condados pueden ofrecer días adicionales.

Quienes prefieran votar por correo pueden solicitar la boleta a la oficina del supervisor de elecciones de su condado. En Miami-Dade, la solicitud puede hacerse en línea a través del sitio oficial de elecciones del condado, además de por teléfono, correo electrónico, fax, correo postal o en persona. Para las elecciones generales de 2026, la solicitud para que la boleta sea enviada por correo debe recibirse antes de las 5:00 p. m. del 22 de octubre. 

La información oficial sobre registro, candidatos, fechas y elecciones estatales puede consultarse en la División de Elecciones de Florida. Quienes viven en Miami-Dade pueden consultar además el sitio web oficial del Supervisor de Elecciones de Miami-Dade.

¿Qué se decide en noviembre?

Una manera sencilla de entender las elecciones estadounidenses es pensar que las decisiones se toman en distintos niveles de Gobierno: algunas en Washington D. C., otras en Tallahassee —en el caso de Florida— y otras en el condado, la ciudad o el distrito donde viven los votantes. 

En las elecciones generales, los electores registrados pueden votar con independencia de su afiliación partidista. Sin embargo, no todos encuentran exactamente las mismas contiendas en su boleta. Además de cargos que se eligen en el estado (como el gobernador o un senador federal), cada elector vota por los representantes y cargos que corresponden al distrito y la localidad donde reside. Por ese motivo, la dirección donde una persona está registrada determina parte de lo que encontrará en su boleta.

Florida elegirá en noviembre uno de sus dos escaños en el Senado de Estados Unidos. También estarán en juego los distritos de Florida para la Cámara de Representantes federal. Esos legisladores participan en la aprobación de leyes federales, el presupuesto federal y otras decisiones nacionales.

Además, los floridanos elegirán gobernador y vicegobernador. El gobernador actual, Ron DeSantis, no puede aspirar a un tercer mandato consecutivo por los límites legales establecidos. Tras las primarias del 18 de agosto de 2026, la contienda por la gobernación enfrentará en noviembre al republicano Byron Donalds, representante federal por Florida, y al demócrata David Jolly, exrepresentante federal.

También se elegirán tres integrantes del gabinete estatal: fiscal general, director financiero de Florida (Chief Financial Officer, CFO) y comisionado de Agricultura. Por la Fiscalía General compiten el republicano James Uthmeier, actual fiscal general de Florida, y el demócrata José Javier Rodríguez.

Y está la Legislatura de Florida. Los 120 escaños de la Cámara de Representantes estatal están sujetos a elección, así como los escaños correspondientes a los distritos pares del Senado estatal. En el legislativo, con sede en Tallahassee, es donde se aprueban las leyes que rigen la vida cotidiana en Florida.

Lo más cercano: la comunidad 

Más abajo en la boleta aparecen cargos que reciben menos atención mediática, pero cuyas decisiones pueden sentirse directamente en el lugar donde residen los votantes. En 2026, estarán en juego puestos de las comisiones de los condados, juntas escolares, distritos especiales y cargos judiciales. La lista exacta varía según el condado y el distrito electoral.

En Miami-Dade, por ejemplo, la Comisión del Condado participa en decisiones relacionadas con el presupuesto, el transporte, el uso de terrenos y numerosos servicios públicos.

La Junta Escolar, por su parte, toma decisiones sobre el sistema de escuelas públicas del condado: aprueba el presupuesto, establece políticas educativas, decide sobre programas y servicios escolares y supervisa al superintendente. También interviene en asuntos que pueden afectar directamente a las familias, desde cambios en programas académicos hasta la apertura o cierre de escuelas. 

Estas son algunas de las razones por las que mirar solo las contiendas que encabezan la boleta ofrece una imagen incompleta de lo que realmente se está decidiendo.

Una pregunta puede ayudar a entenderlo: ¿Quién toma la decisión que me preocupa?

Si el problema está relacionado con una escuela, habrá que mirar hacia los potenciales integrantes de la Junta Escolar y las autoridades educativas. Si se trata del transporte o de determinados servicios del condado, habrá que mirar hacia el Gobierno de Miami-Dade o los comisionados de distritos. Si hablamos de una ley que afecta a Florida, habrá que mirar hacia la Legislatura estatal y el gobernador. Entender una elección también significa aprender quién decide qué.

En la boleta no solamente aparecen candidatos

El 3 de noviembre de 2026, los floridanos también encontrarán propuestas de enmiendas a la Constitución estatal. El elector decide directamente si aprueba o rechaza un cambio constitucional. Para ser aprobada una enmienda a la Constitución de Florida, esta debe alcanzar al menos el 60 % de los votos. 

Hasta agosto de 2026, la base oficial de la División de Elecciones muestra tres propuestas legislativas que alcanzaron la boleta.

La Enmienda 1 propone que Florida pueda guardar más dinero en su fondo de emergencia, una reserva que el estado utiliza para enfrentar crisis económicas o gastos inesperados. Actualmente, el fondo tiene un límite equivalente al 10 % de los ingresos generales del estado; la propuesta permitiría elevarlo hasta el 25 % y cambiaría algunas de las reglas sobre cómo se deposita y utiliza ese dinero.

La Enmienda 2 se refiere a los impuestos que pagan los agricultores por determinados equipos y bienes que utilizan para trabajar sus tierras. La propuesta permitiría ampliar la cantidad de esos bienes que quedarían libres del impuesto a la propiedad, lo que podría reducir la carga fiscal para algunos productores agrícolas.

La Enmienda 3 es una de las propuestas que más debate ha generado porque toca directamente el bolsillo de los propietarios de viviendas, pero también las finanzas de los Gobiernos locales. La medida aumentaría la exención del impuesto a la propiedad para quienes tienen en Florida su vivienda principal (homestead): los propietarios que tengan establecida esa residencia al cierre de 2026 tendrán exentos hasta 150 000 USD del valor tasado de la vivienda en 2027 y hasta 250 000 USD a partir de 2028. La ampliación no se aplicaría a la parte del impuesto destinada a los distritos escolares.

La Enmienda 3 fue aprobada por la Legislatura estatal con el argumento de que reduciría la factura de impuestos de muchos propietarios en un momento de altos costos de vivienda, seguros y otros gastos. Pero ahí comienza también la controversia. Los impuestos a la propiedad son una importante fuente de ingresos para condados y municipios, que los utilizan para financiar servicios públicos. La Revenue Estimating Conference —el organismo oficial que calcula el impacto fiscal de las propuestas en Florida— estimó que la Enmienda 3 reduciría los ingresos locales no destinados a escuelas en alrededor de 4 950 millones de dólares en el año fiscal 2027-2028 y que, una vez implementados por completo los cambios, la pérdida anual recurrente se acercaría a 11 860 millones de dólares para 2031-2032. 

Algunos partidarios de la enmienda, como el candidato republicano a gobernador Byron Donalds, cuestionan esas proyecciones. Donalds ha dicho que la Revenue Estimating Conference «a menudo se equivoca» y que ha fallado en estimaciones anteriores. El debate radica en qué ocurriría con ese hueco fiscal. Esteban Santis, director de investigación del Florida Policy Institute, explicó en entrevista con elTOQUE que el costo de los servicios no desaparece porque baje el impuesto: si un Gobierno local deja de recaudar, tendrá que recortar servicios, buscar otros ingresos o subir tarifas. Por eso, planteó, la pregunta no es solo cuánto ahorra un propietario, sino cuál es el «ahorro neto real» para una familia. 

La propuesta de la Enmienda 3 también fue cuestionada por cómo se presentó a los electores. El 3 de agosto de 2026, el juez de circuito del condado de Leon David Frank consideró que el título y el resumen originales eran engañosos e inexactos, y ordenó reescribirlos en términos neutrales. El fiscal general James Uthmeier publicó el 13 de agosto una nueva redacción que reemplazó el título Save Our Homes From Excessive Property Taxes por Increased Homestead Exemption; Lower Cap on Increases in Non-Homestead Property Assessments (Una mayor exención del impuesto para la vivienda principal y un tope más bajo al alza de las tasaciones de las demás propiedades). Uthmeier, además, eliminó las afirmaciones de que la medida «beneficia» a los contribuyentes o «protege a las pequeñas empresas». 

La Enmienda 3 se mantiene en la boleta de noviembre, pero ahora con el texto corregido. La disputa por el lenguaje de la norma fue apenas un capítulo de una discusión más amplia que enfrenta dos argumentos: el alivio fiscal que recibirían los propietarios frente al impacto que una reducción de esos ingresos podría tener sobre los Gobiernos y servicios locales. 

Ya sea el fondo de emergencia del estado, los impuestos de los agricultores o la exención de impuestos sobre la vivienda principal, cada casilla de esa boleta traduce una decisión abstracta en un elemento que se siente en la vida diaria. Lo que se decida en noviembre quedará escrito para todos: los que votan, los que deciden no votar y los que todavía no pueden hacerlo. 



https://abogadosconfiables.org/




toque-promo
Encuentra la norma legal cubana que buscas
Normativa reciente
Gaceta Oficial No. 73 Ordinaria de 2026
03 sep, 2026
Respuestas a preguntas jurídicas frecuentes

Registro de elTOQUE sobre cubanos muertos y desaparecidos en rutas migratorias

+0
Muertes
+0
Desapariciones