El encarcelamiento del científico cubano Ariel Ruiz Urquiola ha sido declarada como una detención arbitraria por un Grupo de Trabajo especializado en el tema, perteneciente al Consejo de Derechos Humanos, de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

La decisión fue presentada en un documento donde se expone el análisis de los argumentos sobre la detención y el proceso judicial, ofrecidos tanto por “la fuente” que representó a Ruiz Urquiola como por el gobierno cubano, consultado el 25 de mayo de 2018 para que rindiera cuentas al respecto.

Según el comité, la arbitrariedad está basada, en primer lugar, en la ausencia de base legal que justifique la privación de libertad.

En el documento se concluye que “el Sr. Ruiz Urquiola no fue informado de ningún cargo penal en su contra” al momento de su detención. Por otro lado, “tuvo acceso a las actuaciones, y por lo tanto a la información sobre los cargos, momentos antes de la audiencia, cinco días después de la detención”.

Ariel Ruiz Urquiola, ¿víctima de una injusticia legal?

Según las deliberaciones del Grupo de Trabajo estos hechos violan los estándares internacionales de protección de los derechos humanos, ya que toda persona arrestada o detenida por un cargo penal debe ser presentada ante una autoridad judicial y esa revisión es la que asegura la base legal del caso.

El contraste de argumentos demostró que Ruiz Urquiola recibió una citación para aclarar cuestiones legales ante la policía y luego estuvo detenido e incomunicado, desde el momento del arresto, el 3 de mayo, hasta el 7 de mayo de 2018, horas antes de la audiencia de juicio.

Dadas estas condiciones, “el Grupo de Trabajo llega a la conclusión de que la detención del Sr. Ruiz Urquiola careció de base legal y fue contraria a los artículos 8, 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos”.

La incomunicación, de la que se convenció el Grupo de Trabajo a partir de las pruebas presentadas por la fuente representante y la falta de información o pruebas por el lado del gobierno cubano en tal sentido, impidió que el ciudadano cubano pudiera preparar su defensa para el juicio acontecido el 8 de mayo, donde se le condenó a un año de privación de libertad por “desacato  a la autoridad”.

Las culpas de Ariel Ruiz Urquiola

Además, durante el juicio fue privado de la posibilidad de presentar sus pruebas y argumentos. A esta conclusión llegó el grupo de Naciones Unidas tomando en cuenta la descripción del proceso por parte de la fuente y la ausencia de detalles en la respuesta del gobierno cubano.

“En el presente caso, el Grupo de Trabajo no recibió información, ni suficiente, ni convincente por parte del Gobierno, que permita acreditar que el Sr. Ruiz Urquiola fue debidamente informado de las razones de su detención, que haya sido notificado sin demora de las acusaciones formuladas en su contra, que haya podido tener acceso a su abogado, así como a las actuaciones de su caso, con el tiempo suficiente para preparar adecuadamente su defensa y que hubiera podido presentar todas las pruebas de descargo ofrecidas”, se especifica en el documento.

Ante ello, y siendo contraria a los artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, se define que “la violación a los derechos del debido proceso legal es de una gravedad suficiente como para convertir la detención del Sr. Ruiz Urquiola en arbitraria conforme a la categoría III”, relacionada con las normas internacionales relativas al derecho a un juicio imparcial.

En el documento se reconoce la voluntad del gobierno cubano de cooperar con las instancias del mecanismo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, expresada en la respuesta a la comunicación original de la fuente.

De igual forma, se plantea la invitación a que el Grupo de Trabajo establezca un diálogo tanto con representantes del gobierno como de la sociedad civil en Cuba, y lleve a cabo una visita al país para aclarar la situación.

Finalmente, se “solicita al Gobierno de Cuba que adopte las medidas necesarias para remediar la situación del Sr. Ruiz Urquiola, sin dilación y ponerla en conformidad con las normas internacionales pertinentes, incluidas las dispuestas en la Declaración Universal de Derechos Humanos”.

En consecuencia, pide la concesión de “una reparación adecuada al Sr. Ruiz Urquiola, incluida su liberación incondicional inmediata”.

Ariel Ruiz Urquiola: “Libertad o liberación”