El Observatorio de Monedas y Finanzas (OMFi) proyectó que el dólar continuará ganando valor frente al peso cubano en el mercado informal durante julio de 2026, con un rango estimado de entre 620 y 730 CUP. Para el euro, el pronóstico sitúa la tasa alrededor de 780 CUP, con un posible máximo de 820 CUP, mientras que la MLC podría ubicarse en torno a 520 CUP.
Según el boletín correspondiente a julio, el reciente descenso de las divisas a finales de junio fue temporal. Los modelos del OMFi indican que la demanda de dólares ha vuelto a ganar fuerza frente a la oferta y anticipan que el rebote de las cotizaciones continuará en los próximos días. No obstante, consideran que la zona de 700 CUP por dólar seguirá funcionando como un nivel de resistencia durante este mes.
La calma duró poco: el mercado informal vuelve a tensionarse
El observatorio señala que junio de 2026 fue el mes más volátil del año para el mercado informal de divisas. Después de que el dólar se acercara a 700 CUP durante la segunda mitad del mes, las cotizaciones retrocedieron tras el anuncio de nuevas reformas económicas por parte del Gobierno cubano, lo que generó un aumento temporal en la venta de divisas.
Sin embargo, ese comportamiento cambió rápidamente. De acuerdo con el análisis, la disposición a vender dólares y euros disminuyó, mientras creció de forma sostenida el interés por comprarlos, lo cual provocó un nuevo repunte de las cotizaciones que comenzó a reflejarse en los primeros días de julio.

El OMFi también destaca un incremento significativo de la volatilidad del mercado. La desviación estándar diaria del dólar pasó de 0.36 en mayo a 1.45 en junio, mientras que la del euro aumentó de 0.55 a 1.83, lo cual refleja un entorno de mayor incertidumbre para ciudadanos y negocios privados.
Las reformas generan expectativas, pero persisten las dudas
El boletín sostiene que las medidas económicas anunciadas por el Gobierno cubano en junio podrían modificar de manera importante la estructura del empleo y la producción si llegan a implementarse plenamente. En ese escenario, el país podría avanzar —según el análisis del OMFi— hacia una economía que ampliaría la capacidad del sector privado para generar empleo, ingresos, bienes y servicios, así como contribuir a una mayor articulación productiva.
No obstante, el OMFi advierte que, por ahora, se trata únicamente de anuncios y que su impacto dependerá de la profundidad de las reformas, la secuencia de su aplicación y el marco institucional que las acompañe.
Además, considera que las reformas internas difícilmente serán suficientes si no van acompañadas de algún tipo de negociación con Estados Unidos que permita flexibilizar sanciones, facilitar el financiamiento externo, la entrada de petróleo, las remesas, los viajes y la inversión de la diáspora.
La credibilidad del Gobierno, un factor clave
El OMFi señala que el Gobierno cubano enfrenta un problema de credibilidad, por lo que el impacto real de las medidas anunciadas solo podrá evaluarse cuando se traduzcan en decretos, regulaciones y cambios institucionales concretos.
A esa incertidumbre se suma el deterioro de sectores fundamentales para la entrada de divisas. El turismo, una de las principales fuentes de ingresos externos del país, continúa afectado por la caída de visitantes, los problemas de abastecimiento, la falta de combustible y la inestabilidad eléctrica.
La crisis energética también mantiene bajo presión a la economía. La nueva desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional registrada en julio de 2026 volvió a evidenciar las limitaciones del sistema eléctrico cubano, con impactos sobre hogares, empresas y actividades productivas.
Para el OMFi, la evolución del mercado informal de divisas dependerá no solo de la implementación efectiva de las reformas anunciadas, sino también de la capacidad del Gobierno para recuperar ingresos externos, atraer inversión y generar confianza en los actores económicos.




