La actual crisis energética en la isla ha dado protagonismo a las bicicletas y motos eléctricas como los medios de transporte diario. Muchos cubanos acuden a ellos porque no consumen combustibles fósiles; en paralelo, se han incrementado sus precios.
El transporte ha sufrido una fuerte recesión debido a la escasez del combustible en el país luego de la captura de Maduro en enero de 2026. En la capital, el transporte público opera a menudo durante las mañanas, en estrictos horarios con paralizaciones intermitentes. En el caso del sector privado, las principales rutas desde el centro tienen tarifas que rondan los 1 000 CUP.
Desde entonces, se ha visto con frecuencia el uso de bicicletas para los desplazamientos cotidianos por la ciudad. Margarita, una cubana de 52 años, ha echado mano a sus ahorros para comprar una. «Desde el Período Especial no monto bicicleta, pero esta coyuntura no me deja otra opción. No comprarla me saldría más caro», cuenta luego de acceder a una bicicleta de paseo por 200 USD. «Sé que muchas personas de mi generación le hacen rechazo, pero en mi caso es obligatorio, por cuestiones de trabajo», agregó.
El proyecto Citykleta —el cual tenía programada una campaña para enseñar a pedalear a 100 personas durante febrero— vio multiplicarse la cantidad de asistentes. En una publicación en el canal de difusión de su comunidad de WhatsApp, el fundador del proyecto, Yasser González, resaltó el 17 de febrero que las inscripciones superaban los 300 estudiantes. En vista a la demanda decidieron extender la campaña durante marzo. Sin embargo, ahora se encuentra en una etapa de cotización a la espera de un patrocinador que los apoye.
En los años noventa fue común que el Estado entregara bicicletas chinas a los trabajadores para que pudieran asistir a sus centros laborales. Hoy no es así. Sin embargo, en algunos centros de trabajo han logrado entregar motos eléctricas pequeñas a sus empleados mediante el uso de financiamiento de proyectos internacionales, así como el pago de la moto a crédito. A la fecha, no hay información sobre esas entregas en la prensa oficial.
Los precios de las bicicletas han aumentado casi el doble desde la paralización del transporte. Una bicicleta ordinaria de paseo ronda los 200 USD en Revolico y grupos de Facebook. Para Abel, mecánico que trabaja en La Habana, lo más difícil será asegurar el mantenimiento a largo plazo de estos vehículos. «Algunas piezas son accesibles, pero otras no, también depende del fabricante», acotó.
Los precios de las bicicletas de marcas deportivas son significativamente más altos y pueden llegar hasta 700 USD.
Pero no solo ha crecido la circulación de bicicletas y motos eléctricas, los triciclos también han jugado un papel importante. El 20 de febrero de 2026, el Ministerio de Transporte acordó otorgar de manera temporal ─hasta diciembre de 2026─ Licencias de Operaciones de Transporte a usuarios de ciclomotores, motocicletas y triciclos eléctricos que actualmente circulan sin matrícula. La flexibilización tiene que ver con la búsqueda de más alternativas al deficiente sistema de transporte.








