El Gobierno de Costa Rica anunció el cierre de su Embajada en Cuba; una decisión que, según el canciller costarricense Arnoldo André Tinoco, responde al deterioro sostenido de la situación de los derechos humanos en la isla.
La medida contempla, además, solicitar a la Cancillería cubana el retiro del personal diplomático acreditado en San José, dejando únicamente representación consular para la atención de ciudadanos.
«La decisión se adopta ante la profunda preocupación del país por el empeoramiento continuo de los derechos humanos en Cuba, así como por el aumento de actos de represión contra ciudadanos, activistas y opositores», señaló André.
El canciller subrayó que en los últimos meses se ha producido un recrudecimiento de las restricciones a libertades fundamentales como la expresión, la asociación y la manifestación pacífica. Añadió que informes de organismos internacionales y testimonios de la sociedad civil apuntan a la persistencia de hostigamiento y presión contra voces críticas del Gobierno cubano.
Al panorama se suma, dijo, el deterioro de las condiciones de vida de la población, marcado por la escasez de bienes esenciales, las dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y servicios básicos, así como las limitadas oportunidades económicas.
André consideró que era «prácticamente imposible» designar personal diplomático costarricense que pueda ejercer sus funciones en La Habana de manera adecuada. De hecho, la Embajada de Costa Rica en la capital cubana permanece sin personal diplomático desde el 5 de febrero de 2026.
El cierre de la sede diplomática busca, según el Gobierno, enviar una señal firme de preocupación e incentivar cambios que permitan, en el futuro, restablecer plenamente las relaciones bilaterales.
André precisó que las acciones se enmarca dentro de las prácticas internacionales que regulan las relaciones entre Estados.
La salida se produce en un contexto regional de creciente tensión diplomática en torno a la isla. Esta sería la segunda vez en menos de un mes que un cuerpo diplomático cubano es expulsado o invitado a retirarse de un país latinoamericano. El 4 de marzo de 2026, el Gobierno de Ecuador decidió expulsar a la sede diplomática cubana de su territorio. El motivo, según versiones oficiales de Ecuador, sería la injerencia de la isla en asuntos internos del país sudamericano.
El Ejecutivo costarricense aseguró que continuará siguiendo de cerca la evolución de la situación en Cuba. El presidente Rodrigo Chaves indicó que la presidenta electa, Laura Fernández Delgado, fue consultada sobre la medida y expresó total respaldo.
Durante el mandato de Chaves se deterioraron las relaciones entre su Gobiernos y el de la isla: en 2022 suspendió el convenio educativo con el Ministerio de Educación de Cuba y en 2025 respaldó, a través de su canciller, las denuncias presentadas ante la Organización de las Naciones Unidas por violaciones de derechos humanos en la isla.
Sin recurrir a un discurso abiertamente ideológico, Chaves alineó a Costa Rica dentro del grupo de países latinoamericanos críticos con La Habana, junto a otros como Uruguay y República Dominicana.








