A los gobernantes cubanos nunca les ha gustado que critiquen su gestión, pero en los últimos años el fenómeno se ha agravado. Las asambleas de rendición de cuentas de los delegados a sus electores han sido pospuestas en dos ocasiones, lo que ha limitado el derecho de los ciudadanos para evaluar y cuestionar la gestión de sus representantes a nivel municipal.
¿De qué han servido las asambleas de rendición de cuentas durante más de 60 años? El siguiente video ahonda al respecto.








Yara