La Tasa Representativa del mercado Informal (TRMI) que elabora elTOQUE registró este 2 de junio de 2026 un nuevo máximo histórico: 600 pesos cubanos (CUP) por dólar estadounidense. Se trata del nuevo paso en una escalada sostenida que arrancó a mediados de mayo y que en 12 jornadas ha devorado 65 pesos de valor del peso cubano.
El recorrido hasta ese nuevo umbral arrancó con fuerza desde el 28 de mayo de 2026, cuando los valores en el mercado informal del dólar escalaron 8 CUP en una sola jornada hasta los 570 CUP; un movimiento que no se veía desde noviembre de 2025, seis meses atrás. No obstante, la divisa encadenaba tres días de alza consecutiva y acumulaba 35 CUP de encarecimiento en mayo (+6.5 % desde el cierre de abril).
Junio arrancó el lunes primero con el dólar en 585 CUP, una depreciación adicional de 5 CUP respecto al cierre de mayo, sumando siete días consecutivos de alzas. La TRMI llegó hoy, 2 de junio, al umbral redondo de 600 CUP. El recorrido desde los 535 CUP con que cerró abril hasta este nuevo máximo representa una depreciación del peso de 12.1 % en poco más de un mes, un ritmo que supera incluso las proyecciones más pesimistas del Observatorio de Monedas y Finanzas de Cuba (OMFi). En su boletín de mayo, el OMFi había estimado un valor central de 562 CUP para finales de ese mes, con un techo de hasta 590 CUP. La realidad rebasó ese rango y siguió subiendo.

El trasfondo del deterioro cambiario en la isla no ha cambiado. La crisis energética y estructural persiste sin solución a corto plazo; el turismo sigue desplomado —en marzo de 2026 llegaron apenas 35 561 visitantes internacionales, un 82 % menos que en igual mes de 2025—; la negociación bilateral con Estados Unidos se mantiene sin salida evidente y las presiones sobre los socios extranjeros del régimen cubano continúan aumentando; mientras que la capacidad del Estado para competir por divisas en el mercado oficial sigue limitada por la ausencia de reservas líquidas accesibles. La tasa del Segmento III del Banco Central, que ha ido ajustándose al alza desde diciembre de 2025, permanece por debajo del valor informal, lo cual perpetúa una brecha que alimenta la demanda en los canales no oficiales.
Los efectos sobre la vida cotidiana son directos. Con el dólar en 600 CUP, los productos importados —una porción sustancial de lo que se consume en Cuba— se encarecen en proporción. Para quienes reciben remesas en divisas, la conversión rinde más pesos, pero eso significa que el peso pierde cada día más capacidad de compra. Para quienes dependen únicamente de ingresos en pesos cubanos, la distancia entre sus salarios y el costo de la canasta básica se amplía sin pausa.
No sabemos por cuánto tiempo el dólar mantendrá este valor ni si la racha de alzas que lo trajo hasta aquí continuará o encontrará una pausa. Lo que indican los datos de las últimas semanas es que la pendiente de depreciación del peso cubano se ha acelerado en 2026 a un ritmo que no tiene precedentes recientes: el peso ha perdido en los primeros cuatro meses del año más de lo que perdió durante 2025.
El avance del alza ha ocurrido con velocidades variables, unas veces más rápido que otras. En octubre de 2022 el dólar cruzó la barrera de los 200 CUP. Tardó un año y cuatro meses (febrero de 2024) para llegar a 300 CUP. En agosto de 2025 cruzó el umbral de los 400 CUP. Seis meses después, en febrero de 2026, alcanzó los 500 y solo cuatro meses más tarde rompió el límite de los 600 CUP.
Este nuevo umbral, como los anteriores, no es un techo.
Nota: Este texto fue realizado con apoyo de IA y supervisado por el equipo editorial de elTOQUE.



