El Gobierno cubano se ha volcado en disímiles ocasiones a la tarea de perseguir y erradicar a revendedores de mercancías y «especuladores».
La estrategia, repetida una y otra vez, ha sido puesta en práctica sin que aumenten la producción y las ofertas de alimentos e insumos; por lo que nada se ha resuelto hasta la fecha. Al contario, la situación de escasez se ha agravado.
Sin embargo, el Gobierno de La Habana anunció la eliminación del «grupo de lucha contra coleros» y la puesta en práctica, según afirman, de una mejora del sistema de distribución de alimentos liberados.






