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Coleras y coleros en Cuba

Cola frente a un mercado en La Habana al inicio de la cuarentena. Foto: Sadiel Mederos

¡Las coleras no son mis enemigas!

Siento alivio cuando constato que la palabra colero no significa, en nuestro idioma, persona que hace una cola varias veces para comprar más de una vez.

Colero significa persona ayudante del capataz en las minas. Como en Cuba no hay capataces tampoco hay coleros.

No voy a escribir un artículo jurídico ni sociológico —no soy sociólogo— ni histórico porque no he investigado responsablemente para esta tarea.

Voy a escribir como ciudadano, que es algo que soy todo el tiempo, en la calle, en la casa, frente a las noticias diarias, en mi relación con el mundo.

¿Quiénes son las personas que hacen colas en Cuba para vender turnos en ellas o productos en reventa?

No puedo hablar de todo el país, pero he observado durante décadas la sociedad en la que vivo. Veo todos los días quiénes son los llamados coleros en La Habana.

Lo primero que hay que subrayar es que son personas, ciudadanos cubanos y cubanas, viven aquí y tienen los mismos derechos que el resto de la población.

En esta ciudad salta a la vista que la mayoría de las personas que se dedican a hacer colas en tiendas, mercados, agros, son mujeres negras y pobres. Ni un solo periodista de la prensa oficial cubana ha mencionado esto; como si no importara, como si ese fuera el lugar que les tocara a estas mujeres.

Detrás de las medidas emergentes, drásticas y exageradas contra los coleros, lo primero que existe es un ninguneo asombroso a un grupo social discriminado y que debería ser protegido por el Estado, no perseguido.

Algunas preguntas me resuenan en la cabeza sobre estas coleras, o mejor, sobre estas mujeres que pasan madrugadas, días, soles y lluvias a la intemperie para comprar más de una vez y no quedarse con casi nada de lo comprado.

¿Quiénes son?, ¿dónde viven?, ¿con qué cuentan económicamente cada mes para mantener a sus familias y a ellas mismas?, ¿dónde estudiaron?, ¿no pertenecen a los Comités de Defensa de la Revolución?, ¿no son parte de la Federación de Mujeres Cubanas?

Estas preguntas no importan cuando se trata de buscar un culpable a décadas de crisis económica, pobreza, desabastecimiento, ofertas reducidas, demandas crecientes. El pueblo no tiene la culpa de las colas. Las largas filas ante los mostradores no nos complacen. El desespero de la vida perdida en colas no lo conoce ningún burócrata. Ninguno de los que asisten a la Mesa Redonda hace colas, ninguno.

Si los coleros —llamados en masculino en una enésima interpretación machista de nuestros problemas— son los responsables de las colas, del desabastecimiento; si deben ser perseguidos, entonces me pregunto ¿hay coleros en las gigantescas filas de los bancos?, ¿se revenden cuentas bancarias, tarjetas de cobro, chequeras? Es falso que los coleros sean la causa de los problemas.

Hace mucho tiempo que tomar un helado en Coppelia se convirtió en una tarea de horas, de pie, al sol, sin garantía de éxito ni de buen trato y ¿dónde están los coleros y coleras de Coppelia?

Es falso que el desabastecimiento sea causado por revendedores y coleros, ningún libro de Economía, escrito por cualquier economista de cualquier latitud e ideología, achacaría jamás una crisis productiva, de burocratismo, de pérdida de infraestructura, de pérdida de servicios e industrias, de desbalance comercial, a personas que hacen colas más de una vez para comprar más y revender.

Las coleras y coleros son consecuencia de una larga crisis económica. La sociedad cubana encuentra sus salidas y así convivimos y hemos convivido durante más de 40 años con el robo en las fábricas, con el desvío de recursos, con el cohecho, con el hurto y sacrificio de ganado, con la malversación, con el contrabando, con la reventa de productos de todo tipo, con la pesca ilícita, con la venta ilícita de aguacates, con la venta ilícita de merenguitos y melcochas, de durofríos, cucuruchos de maní y tamales.

Los mercados informales nos han salvado la vida durante mucho tiempo. La supervivencia se ha adueñado de nuestras vidas. El que diga lo contrario miente o no conoce la vida cotidiana de nosotros, los que consumimos todo lo que nos venden en la libreta de abastecimiento.

Las coleras y coleros se han aprovechado de nuestra escasez y han arremetido contra las tiendas, haciéndose dueños y dueñas de los espacios que casi nadie quiere ocupar, porque hace falta un entrenamiento de vida violenta, dura, de sacrificio y de valentía, para pasarse los días escapando de la policía, de los informantes y de los ciudadanos que saben defender sus derechos.

Entre los coleros y coleras hay personas de todo tipo, no todos son decentes, no todos son honrados, no todos son tolerantes ni bondadosos, pero esto sucede también entre médicos, abogados, choferes de guaguas, dirigentes y periodistas.

La nueva tarea, combate, cacería, que se ha desatado contra coleros y coleras es un error político, ético, social, de clase, y desprende un fuerte olor a incomprensión de los problemas de la patria, y de la base social que sostiene este país.

Una revolución de los humildes, por los humildes y con los humildes tiene que ser también una revolución con los coleros. Ellos —y sobre todo ellas—, que creo que son mayoría en este trabajo, son parte del desastre al que hemos llegado. Ahora, es injusto, miserable y facilón, echarles la culpa de los campos resecos, del pulular del caracol gigante africano y los mosquitos letales, de la extinción de las toronjas y la corrupción como forma de vida.

¡Prefiero que el enemigo siga siendo el bloqueo, las coleras no son mis enemigas!

 

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Julio Antonio Fernández Estrada
Profesor titular. Licenciado en Derecho e Historia. Doctor en Ciencias Jurídicas.
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Teresa Díaz Canals

Excelente Bultecito, pienso exactamente lo mismo. Y los que les compramos a las coleras no somos tampoco “elitistas”, somos personas enfermas, cuyo sentido de nuestras vidas no es estar permanentemente en colas. Te felicito por defender el derecho de gente humilde.
Teresa Díaz Canals

Ponce

Abiertamente defendemos él delito, la
Sociedad cubana no tiene arreglo ya, demasiada distorsión, no se define que es el bien ni el mal. Mi opinión, yo no veo ni mujeres, ni negras, ni pobres, yo veo oportunistas, vagos, queriendo ganar el dinero fácil, a ver, en la agricultura hace falta muchas manos, hace falta manos para limpiar calles, hace falta manos en las industrias, pero no claro ahí la paga es mala, y hay que trabajar mucho. Se muy bien, que eliminar los “coleros” no va a eliminar la escasez, y se que es una consecuencia, pero le digo una cosa redactor, cuando se acostumbran a ganar dinero fácil !! A prepárese.!!

Fernando

Amigo si bien es verdad q hay muchos delincuentes en las colas tambien hay muchas personas nobles q se han quedado sin trabajo y su familia sin dinero para comprar lo basico y han acudido a esa tabla salvadora para subsistir , yo he comprado muchas d las cosas q venden y he escapado con mis 64 años d ellas , t digo algo muchos lo q hacen es subsistir , desgraciadamente la mayoria d las cosas q se han hecho no han dado resultado , t acuerdas del plan alimentario d los 90 ? Pues ya tiene 30 años y no ha dado frutos , tal vez alguien t manda dinero o tienes trab por cta propia y sin saberlo estas en una burbuja d cristal economica y no t das cuenta d q hay mucha gente humilde tratando d llevarle algo a su familia
Fernando

Neyder

Saludos Ponce. Para obtener un resultado diferente hay que hacer las cosas diferentes, alguien dijo, y no hay mayor verdad. Si usted viene a repetir las mismas premisas que nos han traído a este punto, se le agradece, pero sepa que se está quedando sin espacio en una sociedad hastiada del mal vivir. No podemos seguir en el “copia y pega”. Hay que teclear de cero, con la misma máquina si se optimiza o con una máquina nueva. Otro sentido al texto, nuevas palabras, inclusión de otras construcciones gramaticales, menos signos de exclamación y un lenguaje con menos palabras y más claro. Si quiere saber en qué terreno anda cuente y clasifique los comentarios en “A” y “B”. Los “A” son comentarios como el suyo, automáticos, tallados en piedra por los siglos, vacíos, sin sustancia, generalmente provenientes de personas acomodadas o creyentes del Dios dólar. Los comentarios “B” son totalmente diferentes y son la inmensa mayoría. Viene de gente que se pregunta cual ha sido el error y qué porciento de culpa les toca como para merecer esta vida. ¿Entiende? No me responda si no hace una cola de cuatro horas y se acaba el pollo en el que va delante de usted. No estaría listo. La gente piensa como vive, esa es otra gran verdad.
Neyder
Ponce

Diana

Este artículo usa una falacia de hombre de paja. Los coleros no tienen culpa del desabastecimiento. De hecho, de existir abastecimiento, ni coleros, ni acaparadores encontrarían demanda al “servicio” que brindan. Eso es una verdad de perogrullo.
Y también es verdad que las personas que se dedican a esto, secuestran el acceso a los pocos bienes que han oferta a personas tan o más vulnerables que elles mismes. El o la colere no aporta ningún valor. Su “servicio” es un chantaje, una extorsión.
Yo no comparto el extremo de llamarles “enemigos” o hacerles ” una guerra”, elles también son víctimas, tratando de sobrevivir, igual al resto, pero eso no les da derecho a utilizar si ventaja geográfica, su fortaleza fisica, su juventud, o su disposición a la violencia para extorsionar a conciudadanos en igual o mayor situación de pobreza y/o vulnerabilidad, sobre todo en un entorno de crisis. Eso es lo que está mal y eso es lo que se critica y eso, es lo que no se puede permitir.
Les coleres no son mis enemigues. Pero su falta de solidaridad con el resto de sus conciudadanos, sí lo es.
Diana

Silodigo mejoden

Grandes palabras, los prefiero así, que matando personas por las calles como hacían en los 90.
Silodigo mejoden

Rodrigo Huaimachi

Y ahora los coleros y los revenderores que pasan por mi casa a ofrecer los productos a 3 ó 4 veces más caro son las victimas??? Por favor…. Yo no si el autor realmente ha hecho cola o le ha tocado como a mi ver 20 personas colarse delante de mi porque un colero vendió los espacios? y quedarte sin el producto… Error político y ético my ass!
Rodrigo Huaimachi

Legna

Juli siempre te voy a agrader por tener los huevos (esos que no tenemos, literalmente) para decir las VERDADES como solo tu sabes. Es hora de abrir los ojos y la boca. Es hora de hacer EVOLUCIÓN!!!
Legna

Ariadna

Nada justifica que las mismas personas siempre compren para revender los productos en precios astronómicos
Ariadna

Magdiel

Ahi ahi… mostrando de que parte estan… siempre en contra del pueblo trabajador… eso el pueblo lo ve.. todos esos argumentos son ilegítimos… En situacion “normal” es muy rechazado lo que hacen [email protected] [email protected]… Pero en la situación que estamos que uds se atrevan a [email protected]… es una verguenza que el pueblo no va a olvidar…
Magdiel

Veronica

Pero de donde sacan que son negras ? Que estudio hiciste? Esto no son huevos, ni grandes palabras. Sueltas que si racismo entre lineas, que si un lenguaje inclusivo super ridiculo y el clasico esto es culpa del gobierno. Todos saben que esto es culpa del gobierno y el sistema, no dices nada nuevo. Aprvecha tu titulo de doctor y escribe algo que no me pueda decir el albañil o el bodeguero, incluso con palabras mas claras.
Veronica

LIBORIO

El texto patina desde el comienzo. Que la acepción de un término no esté recogida (en el Diccionario de la RAE, supongo) no significa que no exista y menos que la realidad, para existir, dependa del nombre. De ahí en adelante abundan las falacias y burbujas de argumentos. El estado no ha responsabilizado a las coleras de la crisis. La presentación de las “pobres y negras” mujeres es patética. A punto de llorar estuve, pero recordé el precio al que venden la bolsa de pollo. Una revolución con los humildes no significa precisamente una revolución con los especuladores.

Neyder

Saludos Liborio. Para obtener un resultado diferente hay que hacer las cosas diferentes, alguien dijo, y no hay mayor verdad. Si usted viene a repetir las mismas premisas que nos han traído a este punto, se le agradece, pero sepa que se está quedando sin espacio en una sociedad hastiada del mal vivir. No podemos seguir en el “copia y pega”. Hay que teclear de cero, con la misma máquina si se optimiza o con una máquina nueva. Otro sentido al texto, nuevas palabras, inclusión de otras construcciones gramaticales, menos signos de exclamación y un lenguaje con menos palabras y más claro. Si quiere saber en qué terreno anda cuente y clasifique los comentarios en “A” y “B”. Los “A” son comentarios como el suyo, automáticos, tallados en piedra por los siglos, vacíos, sin sustancia, generalmente provenientes de personas acomodadas o creyentes del Dios dólar. Los comentarios “B” son totalmente diferentes y son la inmensa mayoría. Viene de gente que se pregunta cual ha sido el error y qué porciento de culpa les toca como para merecer esta vida. ¿Entiende? No me responda si no hace una cola de cuatro horas y se acaba el pollo en el que va delante de usted. No estaría listo. La gente piensa como vive, esa es otra gran verdad.
Neyder
LIBORIO

Celia maria Torrez

Julio, necesitas un psicólogo urgente, que falta de coherencia por favor, te dices y te contradices, qué tú estudiaste, ni redactar sabes, pero de ahí a justificar a los coleros, no serás uno de ellos o que le pagas a alguien para que haga colas y de paso te evitas hacerlas tú, tantas personas no pueden estar equivocadas y son millones de acuerdo con las medidas que se han tomado. Y lo otros hiciste algún estudio científico para decir que la mayoría son mujeres y negras, para decir que hay racismo. Demasiado odio en tu alma. Visita el psicologo.

Neyder

Saludos Celia. Para obtener un resultado diferente hay que hacer las cosas diferentes, alguien dijo, y no hay mayor verdad. Si usted viene a repetir las mismas premisas que nos han traído a este punto, se le agradece, pero sepa que se está quedando sin espacio en una sociedad hastiada del mal vivir. No podemos seguir en el “copia y pega”. Hay que teclear de cero, con la misma máquina si se optimiza o con una máquina nueva. Otro sentido al texto, nuevas palabras, inclusión de otras construcciones gramaticales, menos signos de exclamación y un lenguaje con menos palabras y más claro. Si quiere saber en qué terreno anda cuente y clasifique los comentarios en “A” y “B”. Los “A” son comentarios como el suyo, automáticos, tallados en piedra por los siglos, vacíos, sin sustancia, generalmente provenientes de personas acomodadas o creyentes del Dios dólar. Los comentarios “B” son totalmente diferentes y son la inmensa mayoría. Viene de gente que se pregunta cual ha sido el error y qué porciento de culpa les toca como para merecer esta vida. ¿Entiende? No me responda si no hace una cola de cuatro horas y se acaba el pollo en el que va delante de usted. No estaría listo. La gente piensa como vive, esa es otra gran verdad.
Neyder
Celia maria Torrez

Inti Santana

De acuerdísimo. Cuando todo un aparato de propaganda de un país se ensaña con gente pobre, y además tiene cómplices que resaltan que son vagos y que “no ven pobres” es muy sintomático de lo mal que andamos. Claro que son pobres! o si no traten de marcar una cola toda una madrugada. Lleva fiereza, lleva dientes afilados.. y qué pobreza no se ve obligada a ser así? Pero lleva también tremenda “pincha”. Las causas verdaderas y las corrupciones más culpables suceden un poco más arriba. Las altas gerencias con desfalcos de decenas de miles que no salen en el NTV. Y el silencio sobre esas dinámicas es lo que hace miserable y oportunista esta inquisición contra esta gente que son la parte débil de la cadena. Hay que combatir todo ese fenómeno, pero es indispensable profundizar y decir tooooda la verdad, no solo la que le conviene a la burocracia rígida y acomodada de este país. De acuerdísimo contigo Juli.
Inti Santana

Maria

Muy interesante el enfoque sociologico de este polémico tema. Es cierto que se trata de un sector peculiar de la poblacion y son tan cubanos como todos aunque repudiables. Si hay que hacer algo pues ponen la rutina mas difícil y es injusto para la mayoria. No son la esencia del problema pero es un fenómeno a eliminar
Maria

Yazmin

Ciertamente como comenta alguien más arriba, ellos no tienen la responsabilidad por la escasez de productos, pero ni son tan víctimas ni tan discriminados. No justifiquemos lo mal hecho. Conciencia social, solidaridad, civismo, eso es lo q necesitamos.
Yazmin

Warnel Lores

Julio, este artículo tiene un increíble nivel de desconexión con la realidad, pretendiendo justificar lo injustificable, para lo cual recurres al chantaje al esgrimir la condición de humildes de estas personas. Lo que hacen es altamente irritante para todos y a todos nos afecta. No le faltan a este bodrio el recurso de la raza, y el sexo de estas coleras, también traídos por los pelos como los tantos artículos que se escriben por encargo contra la revolución
Tu padre, hombre digno e íntegro debe estar muy triste viendo el triste papel que juegas. Pero no te preocupes, la historia sitúa a todos en su justo lugar.
Warnel Lores

Gustavo

¿De verdad eres profesor titular? ¿De verdad,Doctor? Yo, que lo soy también, me pregunto cómo puedes hablar tan a la ligera, ignorando olímpicamente las esencias, trastocando sin el menor pudor la relación causa efecto, para que el cuadro que dibujas se parezca a la idea que quieres sembrar. Es como si un investigador modificara los datos para meter una cañona y validar una hipótesis que no se sustenta en los hechos. La verdad, no te conozco, pero dudo que con esa superficialidad tengas la capacidad de educar a nadie, ni en un aula universitaria de Cuba, ni en la de ninguna parte. Das pena.
Gustavo

Ismael

Es un buen artículo anexionista, como todo lo que sale últimamente cada vez que en el país se toma una medida, se dice o se hace algo. Es algo así como palo porque boga y palo por solo pensar en bogar. Si el Gobierno dice que hay que topar precio y ponerle coto a los desatinos de algunos, pues ahí está esta publicación para hacer todo un análisis económico-político-filosófico y hasta fisiológico de que eso está muy mal por parte de Dirección de Cuba… y ahora, el colmo: combatir a las coleras es malo.
Este tipo no sabe que hasta por CDR lo que están pidiendo es que desistan de estas acciones, que son nuestros vecinos, nuestros compatriotas… pero además, a qué tanta mentira. ¿Por qué no aceptan un trabajo con el Estado? ¿O no saben que limpiando en un Hospital hoy día ganan más que un ingeniero?. Ah, no, pero es mejor no trabajar, colear, acaparar y revender… pero eso sí es bueno para el Sr. que escribe este artículo y que publica este sitio, inicialmente serio, pero que ya no me va mereciendo ningún respeto.
Ismael

istvan

Fernandez Estrada apela al color de la piel, el sexo y la pobreza para justificar el fenómeno. Esto es falsear la realidad. Afirmar que la mayoría que hacen cola son las mujeres negras y pobres es manipulación. Diaz canel dijo que había que buscar otra palabra para definir al grupo de personas que se dedican a actividades ilícitas que van desde los mal llamados “coleros” hasta los que revenden los productos a precios absurdos y groseros. Dijo tambien que la lucha no es contra las grandes familias que necesitan marcar varias veces por necesidad. La guerra no es contra esas mujeres negras y pobres que menciona Fernandez Estrada.
istvan

CArlivv

Muy buen artículo y muy de acuerdo. Hay que ir a la causa de problema. Pienso un gran error como país que hemos tenido, es estar siempre yendo a controlar o atacar las desviaciones o problemas que surgen por la ineficiencia en el modo que se gestiona la economía en diferentes ámbitos. No nos desgastemos más en eso, vayamos a las causas, hagamos reingeniería en el sector económico. Se puede sin tener que que traicionar a nada ni a nadie.
CArlivv

Guillermo Lamela Elías

Señor, no compañero porque ideológicamente estamos en posiciones opuestas. Solo observa los que te apoyan y los que te repudian y verás que te haz convertido en un lacayo del imperio. Aunque te quejes y utilices manipulaciones, la batalla contra los corruptos va a desarrollarse y ganaremos y tendremos el apoyo del pueblo humilde que pretendes defender. Cuando seas viejo o estés enfermo, cuando requieras de apoyo del sistema que atacas, te lo daremos sin preguntarte sobre tu disidencia. Que vergüenza que seas hijo de alguien a quien tanto admiré.
Guillermo Lamela Elías

Antonio Díaz Medina

Yo estoy con Rousseau, me gusta que genere esta polémica, nos ayuda a esclarecernos y ojala le ayude a usted, el autor, a pensar y repensar, que no siempre se tiene la razón.
La esencia de las colas es la crisis permanente de infra-producción de todo socialismo salvo el Yugoslavo y ahora el Chino y Vienamita que ya han puesto fin a esta tendencia y nosotros, espero que finalmente, hemos decidido, la dirección del país, digo, asumir y revertir. Pero pretender lanzar contra el gobierno las medidas contra el fenómeno anti-social que a gritos pedía toda la población, pues, al menos debe repensarlo, para mantener el tono serio de todos los escribieron antes que yo, incluyendolo a usted.
Antonio Díaz Medina

Yoa9

Completamente de acuerdo con usted!!
Yo tengo terror a las colas pero vivo en La Habana donde nunca ha existido cuarentena, ni distanciamiento social, donde sería tan sencillo que me tocara al menos cada 3 o 4 meses , al mismo precio de Cimex un paguete de detergente o shampoo ….
Inevitablemente veo las colas y coincidimos señor periodista,ni soy racista ni ciega, personas pobres , que encuentran en la temida cola (por mi) su medio de buscar ganancias.
La vida se encarece mucho, cada cual piensa como vive, yo soy una humilde sobreviviente.
Yoa9

Guillermo Lamela Elías

Da la impresión de que moderaron mi comentario. Esto es interesante, el autor puede defender sus ideas seudo revolucionarias, pero no hay derecho a catalogarlo como disidente. Muy bueno este diti

Sentido coMun

Hola Guillermo
El mio tambien lo han moderado
Yo le diria al prifesor titular Julio Fdez:
Si esas personas irrespetuosas no dañan entonces felicitalas por su comportamiento, asi estaria mas completo su articulo
No hay peor ciego q el q no quiere ver.
Actitud irresponsable es la suya al escribir esta barbaridad, asi como los q siempre hay que lo felicitan.
Dice una fabula: si el sabio aprueba malo, si el necio aplaude peor
Sentido coMun
Guillermo Lamela Elías

At

Muy bueno, un punto de vista diferente
At

Sentido Comun

Profesor titular Julio A Fernandez
A mi como a Ponce que no lo conozco pero hizo comentario a su articulo, la verdad q me sorprende q usted termine defendiendo a ese tipo d personsas irrespetuosas, esas son las mismas q se prestarian para cualquier mal proceder si le ofeeces dinero.
A estado usted observandolos??? Me parece que no conoce bien quienes son los coleros y revendedores.
Por favor nada de lastima y compasion, ni son pobres ni son inocentes, deja que tenga usted que tropezarse por alguna situacion cotidiana, no hace falta q sea en una cola, puede ser a la salida d su cada o con su carro, etccccc
Habemos muchos cubanos y cubanas con poco salario real y no actuamos como los coleros y revendedores.
Sentido Comun

Eduardo Campos Reid

Pésimo artículo tan tan tan pésimo que no necesita más comentario

juan

De lo peor que he leido en años. Eso, a pesar de la admiración que le tengo a su autor por la oibjetividiad y la decencia con las que ha trabajado otros temas. Los coleros y las coleras que éld efiende son, en buene parte, personas marginales, muchas con edad laborar5lk y en condicones de buscar empleo. Solo que el dinero fácil las deslumbra. Defender a los coleros y a las coleras es ir en contra de las personas decentes que no tienen tiempo ni flema para permanecer durantre días en esos adefesios.
juan
Eduardo Campos Reid

Roberto martin

Primeramente, los coperos siempre han existido en Cuba, eso no es nuevo. Ahora con todos los problemas está situación viene a resaltar más, pero estoy seguro que muchos de los que protestan hoy, se beneficiaron ayer de esos coleros. Antes hasta el mismo vecino te hacía tu turno a veces y no pasaban estas cosas, porque? Porque había aunque escacés, habían más productos quizás. Ahora debido a toda la situación de pandemia y agravándose el ya súper deteriorado sistema político socio económico hay que comenzar combatiendolos cuando en realidad ellos no son el problema más grave. No se trata de eliminar al coleros, en lo que debe pensar todo el país es en como eliminar las colas. El gobierno debe ponerse a pensar como eliminar las colas que es lo que más afecta aparte del desabasto, las colas para adquisición de productos en Cuba es algo muy común pero desde cuándo? Si no hubiese tanta corrupción y tanta dejadez del gobierno y se dedicarán a trabajar con números reales no existieran esa malditas colas que lo que está llevando es a qué la misma población se confronten. Pero ahí van los lacayos de cabeza vacía a armarse de palos para repartir a su vecino. Me parece lo más Neardental en tiempos dónde se necesita unión y mirar dónde es la raíz del problema, quitando las ramas solo traerá luz por un rato, después vuelve la sombra, o sea siempre van a buscar un culpable externo, el problema nunca va a estar en el mal manejo del gobierno.
Roberto martin

Ariel

Leí el artículo, leí casi todos los comentarios y solo puedo decir una cosa: Ya el gobierno tiene lo que quería, estamos discutiendo sobre si los coleros son “buenos” o “malos” cuando deberíamos estar hablando de POR QUÉ hay coleros. O dicho de un modo más claro: Estamos atacando los efectos del problema en lugar de atacar las causas.
Ariel

Somar C.

Ridiculo y penoso ver como muchos de los comentarios atacan al mensajero y no argumentos que sustenten pq el desacuerdo con el articulo … mas penoso como inmiscuyen ” el por se hijo de, deberias pensar en” … enseguida aparece el bichito del mercenarismo y el trabajo pagado contra el gobierno … todo eso lo que da es tremenda pena … … haran falta decadas para enmendar el dano q nos ha hecho papa Estado/Gobierno… en mi opinion muy buen analisis el de Julio q intenta mostrar la otra cara de la moneda … como dijera un escritor sabio: “ver lo que esta delante de nuestros ojos, requiere un esfuerzo constante” …
Somar C.

Julio

Sr Julio dudo mucho que tenga usted relaciones con las coleras y si bien el desabastecimiento es la causa de su existencia, estos y estas son los aprovechados de esta crisis. Siempre han existido y existirá quienes hagan dinero en situaciones como estas. Veo muy valiente al Sr Presidente reconociendo que nos han ganado las colas porque es el reconocimiento de que no han hecho el trabajo bien hecho. Considero imprescindible eliminar está lacra. Cómo? Que lo decidan los que nos dirigen, para eso le dimos nuestro voto.
Julio

Dayana alvarez

Hace poco conocí a una “colera”, maestra de primaria hace más de 15 años y madre soltera de tres hijos. Ella me contaba q lleva meses recibiendo el 60% de un salario q ni aún cuando lo cobraba íntegramente le alcanzaba para subsistir y mantener a su familia. “Revender” a precios duplicados lo ya triplicado por el gobierno ha sido para ella y su familia una tabla de salvación en medio del naufragio.
Dayana alvarez

Julio

Esta gente no son tus amigos, usted ni los saluda, por qué justificar a los aprovechados de la actual crisis? Que la falta de abastecimiento y personas con necesidades y posibilidades son la razón de su existencia es sabido por todos.
A esta plaga hay que liquidarlala.
Julio

Manuel

Vivo en La Florida. En todos lados los especuladores son personas indeseables pues se aprovechan de las crisis para lucrar. Hace dos anos con motivo del paso de un huracan la caja de botellas de agua se llego a vender a 25 dolares cada una y las autoridades advirtieron que a los que fueran sorprendidos en eso y en la subidera de precios a los articulos de primera necesidad se la iban a aplicar. Y aqui estamos en otro sistema diferente, pero siempre la especulacion es danina. Claro que en Cuba hay que atacar las causas, que originan todos esos problemas, pero no esta mal que se combatan esas actitudes.
Manuel

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