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Médicos cubanos con luna de miel en Brasil

Foto: Iris C. Mujica

Médicos cubanos con luna de miel en Brasil

Laima deseaba permanecer a su lado a cualquier precio. Formaban un buen equipo. Así había sido durante los últimos seis años. Laima se habitúo a Erick de tal forma que disfrutaba su mera presencia.

La ceremonia matrimonial estaba planeada hace tiempo. Sin embargo, la vida del médico cubano es una perenne sala de urgencias, en cualquier momento llegará un paciente en estado grave que complicará una guardia aparentemente apacible.

“Nos hubiese encantado tener una boda clásica, imaginada, con tiempo para los detalles, pero no hubo oportunidad. Una relación tan consolidada como esta la merecía. La misión a Brasil me apareció de repente.Todo ha sucedido bien rápido. Solo pudimos firmar el papel, tirarnos unas fotos como recuerdo y quedarnos con la esperanza de una luna de miel en Brasil”, cuenta la doctora Hernández quien, en el pasillo acaba de oír sobre la partida ese mismo día de dos de sus compañeros.

“¡¿Ves?!, todo aquí es acelerado y no tienes tiempo ni para despedirte. Antes me negué a una misión en Venezuela, precisamente porque me iba a alejar de mi pareja y la distancia acabaría con la relación. Si algo bueno tiene la misión en Brasil, y que otros lugares no incluyen, es que puedes llevar a tu esposo e hijos siempre que logres pagar el pasaje. Por eso el apuro para casarnos. Solo me iría de Cuba con un convenio así. Lo estaba esperando.”

A partir de un acuerdo iniciado entre los gobiernos de Dilma Rouseff y Raúl Castro, desde el 2013 laboran en Brasil más de 11 mil galenos cubanos vinculados al programa “Más Médicos”. Un enorme contingente que en 2016 está completando su primer reemplazo. Antes ya tuvo un escenario complejo cuando una prohibición ministerial cubana, limitó el tiempo de estancia de los familiares de los médicos en Brasil hasta un máximo de 30 días, que con el tiempo y las presiones para revertir la decisión se volvieron 90. Tres meses, para Laima, son más que nada.

“La misión es por tres años. Yo formo parte del segundo relevo. Vamos como Médicos Generales Integrales (MGI) a cualquier lugar que nos asignen. Eso no me preocupa porque no tengo que separarme de toda la familia. El único contacto con los míos no se restringirá al teléfono o internet, ahora mi esposo podrá estar conmigo tres meses, volver a Cuba unos días y si hay dinero suficiente, para pagar el pasaje, retornar otra vez a Brasil.”

Del municipio de Placetas, Villa Clara, viajan con Laima otros 17 galenos. Ellos recibieron durante 21 días en la Habana un curso básico de portugués y algunos protocolos contra enfermedades habituales en Sudamérica: “Remarcamos procedimientos contra afecciones propias de Brasil que no las vemos en nuestra realidad. La Malaria no existe en Cuba y la Lepra aquí es atendida por dermatólogos. Allá nos toca a nosotros,” explica la joven doctora de 27 años.

Hasta el momento, ella ignora algunos pormenores de la misión médica. Desconoce en cuál estado laborará o dónde podrá vivir cuando arribe: “Por amistades allá supe que el pago se gradúa de acuerdo al lugar donde trabajes. El salario normal ronda entre mil a mil doscientos CUC y nos dan un bono aparte para gastos de comida. Debemos buscarnos nuestro propio alquiler. A veces la Prefectura te ayuda, pero en la mayoría de los casos es por gestión personal.”

“Según me dijeron un boleto de avión a Brasilia cuesta más o menos lo mismo que mi salario. Habrá que ahorrar, pero es lo de menos. Lo más importante es estar cerca. Trabajar con mi pareja al lado me quita muchas preocupaciones. Disponer de su apoyo, su cariño y su comprensión es un aliciente. No es igual regresar a casa sola que tener a alguien a quien contarle cómo fue tu día. Un detalle tan simple como ese, lejos del hogar y sin compañía, puede ser fatal en mi desempeño”.

La escucha Erik, con las manos de ambos bien apretadas. 

pareja-de-medicos-cubanos.jpg

Foto: Iris C. Mujica

Emilio L. Herrera
Graduado de periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana. Me apasiona el periodismo retrospectivo, la lectura y el estudio de las técnicas literarias. Creo en el poder de la narrativa para contar historias. Deseo cumplir con Benjamín Franklin cuando dijo: “Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y corrompido, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse”. Benditas palabras que hoy no pude cumplir, pero mañana aparecerá otra oportunidad para poder intentarlo de nuevo.
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mario

Te informastes bien, pq eso no esta permitido o solo por tres meses, al menos eso era lo que TENIA REGULADO EL MINSAP, ^NINGUN FAMILIAR PODIA ESTAR POR MAS DE TRES, AUNQUE LA EMBAJADA DE BRASIL DA VISA POR EL TIEMPO QUE VISADO EL COLABORADOR^.
mario

MANUEL

AY, HIJA, OJALÁ TE VAYA BIEN…COMO ESTÁ LA VIDA ACÁ NO VALE LA PENA LA GESTIÓN DE TRAER A LA PAREJA…TE ENDEUDAS HASTA LA MÉDULA…
MANUEL

Felo

Ay, que gran concesion les han hecho de que puedan estar juntos tres meses consecutivos! Los dioses del Olimpo condescendieron de que sus esclavos, que van allá sin saber ni en que ciudad o pueblo los ubicarán ni en qué condiciones y quitándoles la mayor parte de lo que les pagan, puedan ver a sus familiares seguido durante tres meses. Y hay que irse porque si no imposible reunir el dinero necesario para que un matrimonio de jóvenes como esos, pueda iniciar su vida de casados con ciertas condciones mínimas. Total, si no se quedan, cuando regrse la doctora se va a encontrar el mismo panorama de carencias y necesidades que paliará un tanto hasta que se le acabe el dinero. Me escribió el otro día una docotora que onozco, cuya ambición, ya que tenía casa, era comprarse un carro. Sueño pueril en Cuba donde un carro para usaarlo como tal: ir y venir del trabajo, pasear,, etc., solo puede tenerlo un maceta porque se convierte en un pozo sin fondo tragando dinero. Me contaba ella que el carro, adquirido con los ahorros de una misión en el extranjero, había consumido el salario de los últimos dos meses de ella e iba camino de tener que echarle arriba el del tercer mes. Perspectiva bien triste para alguien con casi 40 años de trabajo ininterrupido en la especialidad. Por eso es que ni los profesionales pueden vivir en Cuba, por eso los más jóvenes se van. No hay esperanzas.
Felo

Gualterio Nunez Estrada

Deberian dejar estaren Brazi a las esposas y los hijos durante la mision.
Gualterio Nunez Estrada

Gualterio Nunez Estrada

Tengo entendido que todos los medicos extranjeros en Brazil pueden vivir durante la mision con visa y pasaje pagado por Brazil para su conyugue e hijos, el unico caso en que no se permite por la parte cubana esta preferencia es en el caso de los medicos cubanos. Creo que el MINSAP deberia enmendar la medida de los tres meses y equiparar a los medicos cubanos con las prerrogativas de visado y pasaje que se le ofrecen a los demas medicos extranjeros en Brazil.
Gualterio Nunez Estrada

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Foto: Iris C. Mujica

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La ceremonia matrimonial estaba planeada hace tiempo. Sin embargo, la vida del médico cubano es una perenne sala de urgencias, en cualquier momento llegará un paciente en estado grave que complicará una guardia aparentemente apacible.

“Nos hubiese encantado tener una boda clásica, imaginada, con tiempo para los detalles, pero no hubo oportunidad. Una relación tan consolidada como esta la merecía. La misión a Brasil me apareció de repente.Todo ha sucedido bien rápido. Solo pudimos firmar el papel, tirarnos unas fotos como recuerdo y quedarnos con la esperanza de una luna de miel en Brasil”, cuenta la doctora Hernández quien, en el pasillo acaba de oír sobre la partida ese mismo día de dos de sus compañeros.

“¡¿Ves?!, todo aquí es acelerado y no tienes tiempo ni para despedirte. Antes me negué a una misión en Venezuela, precisamente porque me iba a alejar de mi pareja y la distancia acabaría con la relación. Si algo bueno tiene la misión en Brasil, y que otros lugares no incluyen, es que puedes llevar a tu esposo e hijos siempre que logres pagar el pasaje. Por eso el apuro para casarnos. Solo me iría de Cuba con un convenio así. Lo estaba esperando.”

A partir de un acuerdo iniciado entre los gobiernos de Dilma Rouseff y Raúl Castro, desde el 2013 laboran en Brasil más de 11 mil galenos cubanos vinculados al programa “Más Médicos”. Un enorme contingente que en 2016 está completando su primer reemplazo. Antes ya tuvo un escenario complejo cuando una prohibición ministerial cubana, limitó el tiempo de estancia de los familiares de los médicos en Brasil hasta un máximo de 30 días, que con el tiempo y las presiones para revertir la decisión se volvieron 90. Tres meses, para Laima, son más que nada.

“La misión es por tres años. Yo formo parte del segundo relevo. Vamos como Médicos Generales Integrales (MGI) a cualquier lugar que nos asignen. Eso no me preocupa porque no tengo que separarme de toda la familia. El único contacto con los míos no se restringirá al teléfono o internet, ahora mi esposo podrá estar conmigo tres meses, volver a Cuba unos días y si hay dinero suficiente, para pagar el pasaje, retornar otra vez a Brasil.”

Del municipio de Placetas, Villa Clara, viajan con Laima otros 17 galenos. Ellos recibieron durante 21 días en la Habana un curso básico de portugués y algunos protocolos contra enfermedades habituales en Sudamérica: “Remarcamos procedimientos contra afecciones propias de Brasil que no las vemos en nuestra realidad. La Malaria no existe en Cuba y la Lepra aquí es atendida por dermatólogos. Allá nos toca a nosotros,” explica la joven doctora de 27 años.

Hasta el momento, ella ignora algunos pormenores de la misión médica. Desconoce en cuál estado laborará o dónde podrá vivir cuando arribe: “Por amistades allá supe que el pago se gradúa de acuerdo al lugar donde trabajes. El salario normal ronda entre mil a mil doscientos CUC y nos dan un bono aparte para gastos de comida. Debemos buscarnos nuestro propio alquiler. A veces la Prefectura te ayuda, pero en la mayoría de los casos es por gestión personal.”

“Según me dijeron un boleto de avión a Brasilia cuesta más o menos lo mismo que mi salario. Habrá que ahorrar, pero es lo de menos. Lo más importante es estar cerca. Trabajar con mi pareja al lado me quita muchas preocupaciones. Disponer de su apoyo, su cariño y su comprensión es un aliciente. No es igual regresar a casa sola que tener a alguien a quien contarle cómo fue tu día. Un detalle tan simple como ese, lejos del hogar y sin compañía, puede ser fatal en mi desempeño”.

La escucha Erik, con las manos de ambos bien apretadas. 

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Te informastes bien, pq eso no esta permitido o solo por tres meses, al menos eso era lo que TENIA REGULADO EL MINSAP, ^NINGUN FAMILIAR PODIA ESTAR POR MAS DE TRES, AUNQUE LA EMBAJADA DE BRASIL DA VISA POR EL TIEMPO QUE VISADO EL COLABORADOR^.
mario

MANUEL

AY, HIJA, OJALÁ TE VAYA BIEN…COMO ESTÁ LA VIDA ACÁ NO VALE LA PENA LA GESTIÓN DE TRAER A LA PAREJA…TE ENDEUDAS HASTA LA MÉDULA…
MANUEL

Felo

Ay, que gran concesion les han hecho de que puedan estar juntos tres meses consecutivos! Los dioses del Olimpo condescendieron de que sus esclavos, que van allá sin saber ni en que ciudad o pueblo los ubicarán ni en qué condiciones y quitándoles la mayor parte de lo que les pagan, puedan ver a sus familiares seguido durante tres meses. Y hay que irse porque si no imposible reunir el dinero necesario para que un matrimonio de jóvenes como esos, pueda iniciar su vida de casados con ciertas condciones mínimas. Total, si no se quedan, cuando regrse la doctora se va a encontrar el mismo panorama de carencias y necesidades que paliará un tanto hasta que se le acabe el dinero. Me escribió el otro día una docotora que onozco, cuya ambición, ya que tenía casa, era comprarse un carro. Sueño pueril en Cuba donde un carro para usaarlo como tal: ir y venir del trabajo, pasear,, etc., solo puede tenerlo un maceta porque se convierte en un pozo sin fondo tragando dinero. Me contaba ella que el carro, adquirido con los ahorros de una misión en el extranjero, había consumido el salario de los últimos dos meses de ella e iba camino de tener que echarle arriba el del tercer mes. Perspectiva bien triste para alguien con casi 40 años de trabajo ininterrupido en la especialidad. Por eso es que ni los profesionales pueden vivir en Cuba, por eso los más jóvenes se van. No hay esperanzas.
Felo

Gualterio Nunez Estrada

Deberian dejar estaren Brazi a las esposas y los hijos durante la mision.
Gualterio Nunez Estrada

Gualterio Nunez Estrada

Tengo entendido que todos los medicos extranjeros en Brazil pueden vivir durante la mision con visa y pasaje pagado por Brazil para su conyugue e hijos, el unico caso en que no se permite por la parte cubana esta preferencia es en el caso de los medicos cubanos. Creo que el MINSAP deberia enmendar la medida de los tres meses y equiparar a los medicos cubanos con las prerrogativas de visado y pasaje que se le ofrecen a los demas medicos extranjeros en Brazil.
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