David acababa de llegar a su consultorio cuando recibió un correo electrónico con una declaración del Ministerio de Salud Pública de Cuba y escasas orientaciones sobre lo que debía hacer a partir de ese momento. Era miércoles, 14 de noviembre, y de esa  forma se enteraba del cese de su misión internacionalista en Brasil, donde vivía hacía dos años.

“La noticia me dejó en shock. Yo me eché a reír y me quedé en blanco porque no creía lo que estaba leyendo. Me quedé sin piso, me quedé en el aire, me quedé como en una nube. Es un estado en el que no sabes qué pensar pero sabes que tu vida va a cambiar de pronto y que se rompen todos los planes que tenías”, confiesa este especialista en Medicina General Integral, colaborador del Programa Más Médicos.

Pasaron más de tres horas y aún no asimilaba la noticia. Él tenía claro que volvería a Cuba pero la comunicación inicial de la coordinadora de la misión cubana en su Estado dejaba más incertidumbres que certezas. No sabía cómo ni cuándo sería el retorno. Prácticamente sin rumbo y desinformado, David avisó a sus amigos brasileños sobre su inminente partida. También comenzó una frenética búsqueda de alternativas para vender algunas pertenencias, mientras se quedaba con las que llevaría para Cuba. Desde que leyó ese correo, su vida “ha sido una locura”.

La odisea del equipaje

Después de la noticia, pasaron algunos días para que la coordinadora del Estado le ofreciera más detalles. Mientras tanto David estuvo en ascuas, pues ese es el único enlace entre la dirección nacional de la misión cubana en la capital brasileña, Brasilia, y los médicos en las comunidades. Por lo general, cuenta, la comunicación es mediante correo electrónico y WhatsApp.

Mensaje a los colaboradores cubanos en Brasil

Estimado colaborador:

Como informó el Ministerio de Salud Pública de Cuba se decidió no continuar participando en el Programa Más Médicos, por los argumentos que bien explica la declaración.

En nuestra Patria nos esperan las familias y el pueblo, así como los colectivos de trabajo, a los que nos integraremos para continuar aportando al desarrollo del Sistema Nacional de Salud y participar en otras misiones internacionalistas.

Más adelante te daremos información sobre el aseguramiento del plan para el retorno a la Patria.

A partir de esta comunicación debes proceder a:

  1. Informar a tu gestor de salud las razones de Cuba para concluir nuestra presencia en Brasil, entregando impresa y en portugués la declaración del Ministerio de Salud Pública adjunta a este correo. También puedes compartirla con tu equipo de trabajo.
  2. Debes informar que continuarás trabajando hasta recibir el boleto  aéreo que te transportará a tu polo de salida, evitando en lo posible la afectación de la agenda de trabajo ya programada para la atención de los pacientes. Al mismo tiempo, solicitarás su apoyo para la trasportación desde el municipio hacia los polos de salida.
  3. Conocemos de tu abnegada y comprometida labor en atención al pueblo brasileño, todo lo cual en estos momentos está siendo reconocido a tus familiares, tu colectivo de trabajo y ante nuestro pueblo.
  4. Es importante la disciplina, evitar provocaciones, mantener tu autocuidado y protección.
  5. Las informaciones las recibirás solo desde la Dirección de la BMC por los canales establecidos, incluidos el Sitio Web y el Boletín Diario de la Misión, para que nada pueda confundirte.
  6. Cualquier preocupación o incidencia trasládala a tu coordinador estadual.

Coordinación Nacional de la Brigada Médica Cubana en Brasil.

A través de los coordinadores estatales, los médicos cubanos supieron que los aeropuertos de salida hacia Cuba serían los de Brasilia, Salvador de Bahía, Sao Paulo y Manaos.  Supieron también que podían llevar solo 40 kilogramos de peso en equipaje documentado, aunque luego anunciaron la posibilidad de otros cinco kilogramos de equipaje de mano.

La dirección de la misión médica cubana en el país sudamericano —dice David— les indicó inicialmente que se debían transportar a los polos de salida con el apoyo logístico de las Secretarías Municipales de Salud. Y aunque el lunes 18 de noviembre el Ministro de Salud de Brasil, Gilberto Occhi, declaró que no apoyaría el retorno de los especialistas a la isla, en algunos lugares ha sucedido lo contrario. En el municipio de Lucy, otra colaboradora cubana, las autoridades han brindado su apoyo.

En medio de la incertidumbre, una de las mayores preocupaciones ha sido qué hacer con las pertenencias. Lo más viable para muchos ha sido tramitar un menaje de casa y así aprovechar que la Aduana General de la República de Cuba está permitiendo la entrada de estos envíos al territorio nacional, libres de impuestos. Sin embargo, la información llegó tarde para algunos que, ante la desesperación y la falta de información inicial, vendieron una parte considerable de sus cosas.

Alex, desde el sur de Brasil, se alegra por quienes ahora pueden tomar un respiro porque la Aduana de Cuba no cobrará aranceles. Él ya vendió la mayoría de sus objetos de valor; “y prácticamente los regalé”, dice.

Piensa que la posibilidad es excelente, pero señala que es muy difícil la transportación dentro de Brasil: “son servicios muy caros y muchos colaboradores se encuentran en zonas de difícil acceso donde no llegan las empresas trasportadoras”.

El 19 de noviembre el Viceministro primero de Transporte  en Cuba, Eduardo Rodríguez, declaró que directivos de las empresas operadoras cubanas Transcargo y Palco viajarían a Brasil para negociar con sus homólogas una atención más ágil a los colaboradores cubanos. Pero esto no ha implicado precios preferenciales, según Alex. Cada médico corre con todos los gastos de envío y transportación para llevar la carga hacia los polos de salida para Cuba, añade.

“Se trata de un gasto muy grande que nadie tenía planificado” y ocurre en un momento complicado del mes en el que ya todos han realizado sus gastos fundamentales y les queda poco dinero. Aunque la parte cubana les adelantó el pago correspondiente a diciembre, no ha sido suficiente. “La gente no sabe de dónde sacar dinero para mandar las cosas para Cuba”, afirma Alex.

La alternativa fundamental que han buscado para realizar el menaje de casa es formar grupos para minimizar los costos individuales. Otra de las soluciones ha sido vender algunas pertenencias y con las ganancias pagar los otros gastos.

Es oficial que Cuba sacará a los médicos de Brasil antes de que termine diciembre. La indicación que emitieron los coordinadores estatales a cada uno de los colaboradores fue la de estar listos para volar en cualquier momento. A Lucy la coordinación nacional de la misión le hará llegar los boletos de avión con tres días de antelación.

Dada la premura del proceso de retorno, deben estar en disposición de viajar cuando se les avise. Por eso tienen que tramitar todo lo relativo al menaje de casa cuanto antes y solucionar asuntos pendientes como cancelación de contratos de renta, servicios de internet y otras deudas.

Muy pocos saben la fecha exacta de su vuelo pero muchos tienen sus casas semivacías. David me muestra a través de una videollamada lo que alguna vez fue un espacio con confort. Ahora están desiertas las habitaciones y se ve alguna que otra caja lista para embarcar. Lo último que vendió fue su cama y ahora duerme en el piso. Aún no sabe la fecha de su retorno.

Desde 2014, por primera vez, la Reserva Indígena Trocará, cuenta con médico exclusivo: el cubano Michel Almaguer Riberón, integrante del Programa Más Médicos. Foto tomada del sitio web del Observatório de Tecnologias de Informação e Comunicação em Sistemas e Serviços de Saúde (OTICS)

Desde 2014, por primera vez, la Reserva Indígena Trocará, cuenta con médico exclusivo: el cubano Michel Almaguer Riberón, integrante del Programa Más Médicos. Foto tomada del sitio web del Observatório de Tecnologias de Informação e Comunicação em Sistemas e Serviços de Saúde (OTICS)

¿Médicos o marionetas?

A Alex le ha molestado mucho que en ningún momento la dirección de la misión médica en Brasil contó con ellos, al menos para saber sus opiniones sobre la situación que podría presentarse y de hecho se presentó ante las declaraciones del presidente electo Jair Bolsonaro. Tampoco se les informó sobre las reuniones que estaba sosteniendo Cuba con el gabinete del mandatario para renegociar los términos de la participación de los cubanos en el Programa Más Médicos.

“Yo concuerdo en parte con la posición de Cuba pero siento que se pone por delante la politiquería y lo que vamos a decir para el mundo que lo que es mejor para nosotros o lo que nosotros sentimos”, afirma.

Él regresará en los próximos días a la isla con el sinsabor de saberse una especie de mercancía. Le agobia el hecho de ser parte de un sistema que propugna solidaridad y altruismo pero que no tiene en cuenta el criterio de los protagonistas de las misiones, que son los médicos.

Mientras hace suya la popular frase cubana “¿y cómo quedo yo?”, se cuestiona cuán importantes son los médicos para las autoridades cubanas, que no toman en cuenta sus necesidades.

Por su parte, David se pregunta cuáles podrían ser las implicaciones jurídicas de que el gobierno cubano haya roto el contrato que contrajo con los médicos al sacarlos de Brasil antes del tiempo estipulado en el documento, que es tres años.

Su inquietud genera preguntas como: ¿la parte cubana seguirá pagando a los médicos el salario pactado hasta que el contrato caduque?, ¿la parte cubana, al no cumplir con su compromiso del contrato, indemnizará a los médicos que hizo retornar a Cuba desde Brasil?, ¿cómo el Ministerio de Salud Pública cubano resarcirá a los médicos que interrumpieron su misión en Brasil tomando en cuenta que dejarán de percibir un dinero con el cual contaban para sus proyectos futuros?

Alrededor de tales temas solo hay silencio. Alex confirma que esto no ha sido tema de ninguna comunicación por parte de las autoridades de la misión cubana en ningún momento. La situación obliga a los especialistas cubanos a despedirse de numerosos planes que dependían de su estancia en Brasil.

Quizás remozar la casa de su familia o, incluso, comprarse finalmente una propia. Arreglar la meseta de la cocina, enchapar el baño, sustituir el techo por una costosa placa, o hacer un fondo económico para incursionar en el cuentapropismo.

Son proyectos que quedan en pausa por el momento, “hasta que aparezca otra misión”. Esa es la esperanza de David, mientras espera pacientemente que le envíen su boleto de avión para retornar a Cuba.

También ocupa su tiempo en asegurar el tratamiento médico a sus pacientes. Una de sus vecinas, a quien considera su madre brasileña, se ha puesto muy triste y nerviosa desde que supo la noticia. Últimamente toma Alprazolam, un fármaco con efecto sedante, para poder conciliar el sueño. Ella es una de las 5 mil personas que atiende David en su comunidad y está consciente del vacío que dejará la partida de este joven médico, a quien ha considerado como un hijo.

 

Este mapa interactivo representa la distribución geográfica de los médicos cubanos en los municipios de Brasil antes del inicio de la medida. Datos  Sistema Integrado de Información del Programa Más Médicos 

Los que se quedan, los que aún no deciden…

No todos los colaboradores cubanos volverán a la isla. Algunos han decidido “desertar” para pedir asilo político. Sara, por ejemplo, aprueba los puntos exigidos por Bolsonaro a Cuba: revalidación de estudios por parte de los médicos,  pago íntegro del salario a los especialistas sin mediación del gobierno cubano, y posibilidad de visado a familiares para acompañar al colaborador durante el tiempo de la misión.

Twit del presidente electo de Brasil Jair Bolsonaro. Tomado de su cuenta de Twitter

Twit del presidente electo de Brasil Jair Bolsonaro. Tomado de su cuenta de Twitter

Ella lleva casi dos años en Brasil y antes estuvo tres en Venezuela. Su mayor preocupación ahora es que el presidente electo sea consecuente con la promesa realizada el pasado 14 de noviembre de garantizar asilo político y  trabajo a los médicos cubanos que decidan quedarse. Otro reto sería la revalidación del título pero no teme al idioma ni a la dificultad que pueda tener el examen.

De acuerdo con el sitio web del Ministerio de Educación de Brasil  para que los médicos graduados fuera del país puedan ejercer la profesión en su territorio deben aprobar el Examen Nacional de Revalidación de Diplomas Médicos Expedidos por Instituciones de Educación Superior Extranjera. El test se conoce como Revalida y se realiza solo una vez en el año.

Un artículo publicado en marzo de 2018  por Globo 1 sobre el examen concluyó que la tendencia anual de aprobación es de solo el 24 % del total de personas que se presentan. A pesar de que en el mencionado trabajo periodístico se menciona que Cuba ocupa el tercer lugar histórico con más candidatos aprobados, el panorama es difícil para los que decidan enfrentarlo. Entre las limitaciones más importantes se encuentra el idioma y el dominio del protocolo de atención de cada enfermedad, según afirma la propia Sara Calzada.

Sara está dispuesta a estudiar el tiempo que sea necesario y está consciente que el gobierno cubano la calificará como “desertora” y no le permitirá entrar a su país en los próximos ocho años. Prefiere correr tal suerte antes que seguir viviendo la precariedad que, según ella, caracteriza la vida de los médicos en Cuba.

“Yo no quiero pasarme la vida de misión en misión y al final no tener nada. En Cuba siempre vamos a estar dependiendo de las misiones y uno se cansa de andar por ahí”, afirma. No critica a los que decidieron regresar y reconoce que cada uno tiene sus motivos y aspiraciones. El motivo de ella es económico y su intención es ayudar a su familia.

Traidores a la Patria: concepto en conflicto ante la nueva Constitución

Cuando apenas comienzan a salir los primeros grupos de colaboradores rumbo a Cuba, es difícil determinar una cifra exacta de los médicos que permanecerán en Brasil y solicitarán asilo político. Sara tiene al menos cinco colegas con las mismas intenciones que ella. Pero todo indica a que el número será alto.

David Ramírez comenta que este viernes (22) un colega a punto de despegar hacia Cuba compartió en un grupo de WhatsApp que al menos 190 médicos no se presentaron al aeropuerto para su retorno. De ser este un comportamiento diario la cifra rondaría por los 3 mil médicos que decidan quedarse en Brasil.

Otros no lo tienen tan claro. “Todo está muy confuso. Yo no sé todavía qué hacer. No paro de llorar”, confesó Beatriz el 16 de noviembre, dos días después de las declaraciones donde el Ministerio de Salud Pública cubano ponía fin a la participación de la isla en el Programa Más Médicos.

“Es una mezcla de amor por mi tierra, por mi familia, por mis raíces; con el dolor por cuánto va a perder el pueblo de aquí”, asegura. Después de misiones internacionalistas en Venezuela y en Namibia, ha sido Brasil su país preferido: “Aquí no tengo a nadie que me controle. Aquí respiro. Aquí viajaba de ciudad en ciudad. Superé la obsesión de guardar dinero para vivir en Cuba. Comencé a amar, a amarme y a querer vivir. Pero también tengo razones muy fuertes para volver”. Su hijo, que actualmente estudia en la universidad, la espera.

También están quienes se irán a la isla con la intención de regresar a Brasil. Según Lucy esto se debe a la posibilidad que ofreció el Ministerio de Salud Pública a los médicos de retornar a Brasil por sus propios medios una vez que reciban su aval de “misión cumplida” y tramiten sus respectivas bajas laborales en Cuba.

Comenta la especialista que la dirección de la misión médica también les facilitará el cierre de contrato a los que lo renovaron recientemente y han formado una familia con brasileños. “Y todo ello sin la necesidad de volver a Cuba”, recalca.

Sea cual sea la decisión de los médicos que ahora mismo se encuentran en Brasil, existen muchas incertidumbres. La revalidación ocupará la atención de quienes se queden, distantes de los suyos e imposibilitados de visitarlos en los próximos ocho años. También se enfrentarán al reto del dominio del idioma portugués y al hecho de abrirse camino en un contexto ajeno.

Los que retornan deberán incorporarse al sistema de salud pública cubano que, al decir de Sara, cada vez es más deprimente para los doctores por las malas condiciones de trabajo, la ausencia de insumos y medicamentos.

Algunos, incluso, albergan la esperanza de que les den prioridad en el futuro para otras colaboraciones en el exterior, tomando en cuenta que aún no se cumple el contrato por tres años que firmaron con autoridades cubanas.

 

*Se han utilizado seudónimos para proteger la identidad de los médicos cubanos, debido a una cláusula de confidencialidad que contiene el contrato de su misión internacionalista.

En este texto colaboraron: Alexei Padilla y Marcelo Soares