Las autoridades cubanas comunicaron a las familias que habían localizado en el túnel de la Unidad Militar de Melones, Holguín, los restos de los 13 soldados que murieron en las explosiones de enero de 2025. La información llegó más de dos meses después de que se les notificaran por primera vez sobre el hallazgo de restos humanos en el lugar del siniestro.
Durante la visita a las casas de los familiares, las autoridades les mostraron fotografías del estado en que quedó el túnel y otras imágenes en las que, aparentemente, se observan fragmentos de huesos. Según la información presentada a las familias, esos restos corresponderían a los 13 militares fallecidos. También les solicitaron firmar una autorización para proceder a la cremación conjunta de los restos.
En declaraciones exclusivas a elTOQUE, los familiares cuestionan la evidencia presentada y el procedimiento utilizado para identificar los restos. Daliha González Almaguer, hermana de Frank Antonio Hidalgo Almaguer —quien falleció junto a otros nueve jóvenes en las explosiones mientras cumplían el Servicio Militar Obligatorio—, dijo que no considera creíbles las fotografías mostradas.
Según González Almaguer, en una de las imágenes aparecen cuatro pequeños fragmentos de hueso que, de acuerdo con la explicación recibida, no pueden ser identificados mediante ADN ni permiten determinar a qué parte del cuerpo pertenecen. Aun así, las autoridades sostienen que esos fragmentos corresponden a los 13 soldados.
La familiar también cuestionó que las fotografías de los huesos no hayan sido tomadas dentro del túnel, sino aparentemente en un laboratorio. «¿Por qué no tiraron la foto en el lugar donde se los encontraron», cuestionó. En las imágenes que les mostraron, las familias reconocieron fotos recientes de los túneles en las que aparecen tanques de guerra y otros objetos, pero ninguna muestra los restos en el lugar.
Julio César Guerrero, padre de José Carlos Guerrero, otra de las víctimas de la explosión, también expresó dudas sobre la información recibida. «Sí nos dieron una respuesta, pero como siempre un teatro muy mal ensayado y lleno de mentiras y fotos poco creíbles», afirmó.
Según Guerrero, las autoridades estarían buscando cerrar el caso, pese a que, a su juicio, no han demostrado que los fragmentos correspondan a sus hijos. «Para mí siguen desaparecidos», dijo.
Las familias consideran que persisten demasiadas interrogantes sobre lo ocurrido en Melones y cuestionan la forma en que las autoridades han manejado la búsqueda, identificación y recuperación de los restos de los jóvenes fallecidos.
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