eltoque_logo
Son cubano sin aval

Foto: Eduardo González Martínez

Son cubano sin aval

En el mirador aledaño al Hotel Los Jazmines, con la vista impresionante del Valle de Viñales como fondo de la composición, George Blanco Valdés y su grupo reciben a los ómnibus repletos de extranjeros que realizan allí una corta estadía. Entre las 9.00 am y las 5.00 pm, durante tres días de la semana, cubren la ausencia de los conjuntos profesionales, sin cobrar nada, porque no les está permitido.

Tras el par de canciones interpretadas por los muchachos de Mezclarte, Son de Cuba, los visitantes, por impulso personal, dejan propina a los artistas, quienes viajan por cuenta propia y sufragan todos sus gastos.

Debido a que la carrera de Instructores de Arte se creó para la enseñanza, George y el grupo-aun cuando todos no tienen igual procedencia-, han enfrentado dificultades para asumir la música como profesión. Su caso se repite en otros graduados, que se buscan la vida en playas o bares, aunque no con la misma suerte.

“En los comienzos, hace siete años, autoridades de Cultura del municipio nos prohibieron cantar muchas veces en Viñales, porque no teníamos aval y no pertenecemos a ninguna Empresa. Pero las personas nos empezaron a ver, se identificaron, y a pesar de ello, nos llaman de muchos lugares. Por lo menos, a las primeras graduaciones no se les explicó que la brigada surgió solo para dar clases”, afirma.

Después de egresado, cantó para personas damnificadas por los huracanes como parte de la Brigada de Instructores de Arte José Martí. Pero la “vida se complicó y el dinero no daba”. Entonces, el joven escuchó la idea de otro instructor, Rigoberto Pérez, y así nació Mezclarte, del cual es el actual director.

Tras muchos altibajos, cambios entre los integrantes, variaciones de instrumentos, solo ambos aventureros sobreviven, del proyecto inicial, para completar ocho miembros.

George-Blanco-Valdés-instructor-de-arte-son-música-turismo.jpg

George Blanco. Foto: Eduardo González Martínez

“Crearlo fue fácil, lo difícil ha sido mantenerlo, y sacar tiempo para ensayar y dinero para los instrumentos. Incluso, tuve que ser taxista con mi moto. Todos somos jóvenes menores de 30 años, pero responsables de hogares”, recuerda George, para quien trabajar en turismo los ha ayudado mucho a avanzar.

Para el artista, los foráneos no son un público tan difícil como el nacional, porque vienen a consumir lo “bueno, malo o regular”. Sin embargo, Mezclarte no pretende hacer concesiones con respecto a su arte. Por ello, buscan trascender el mero papel de reproductores clásicos de la cancionística nacional, correspondiente, en muchas ocasiones, a pequeños conjuntos existentes en este mundo.

Mezclamos los géneros cubanos con alguno de otro país, pero siempre es música hecha por nosotros.

“Tenemos unos 15 temas ya inscritos. No porque trabajemos en turismo estamos obligados a interpretar las canciones como Idilio, de Laíto, o las del Buena Vista Social Club”, afirma Blanco Valdés.

Viñales se localiza a 25 kilómetros de la ciudad de Pinar del Río. Para los artistas esto implica un itinerario desgastante y oneroso, de ida y vuelta, pero casi obligatorio si pretenden aprovechar el público que llega al famoso asentamiento del occidente nacional. Por gestiones propias, han actuado en lugares como Cienfuegos o Trinidad.

“El vínculo con la Asociación Hermanos Saiz nos ayuda a promocionarnos; pero también quisiéramos ir a Varadero, donde tenemos propuestas, pero no podemos hacer contrato. Ya tenemos un perfil en Facebook, con fotos y algunos videos, hechos por un amigo mío. Además, hemos puesto cosas en YouTube”, añade George, quien toca la parte de la percusión”.

“El aval no nos hará ser diferentes, pero sí permitirá trabajar más y quizá lograr que alguna disquera extranjera se interese más en nosotros, lo cual, en mi opinión, sería más fácil que con las cubanas”. 

agrupación-sonera-Cuba-música-turismo-.jpg

Foto: Eduardo González Martínez

 

 

Lee más sobre: Turismo en Cuba

Eduardo González
Periodista graduado de la Universidad de La Habana, pero ejerzo desde el primer año de la carrera, pues compartí el tiempo entre la academia y los medios de comunicación. Me apasiona descubrir y contar historias. Creo en el valor del periodismo narrativo, con su carga lúdica intrínseca y su capacidad para brindar algo útil a las personas. Fotógrafo por afición, ex profesor universitario y graduado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, incorporo cualquier herramienta que permita un mejor acercamiento a la realidad, pero prefiero la escritura por encima de otras formas.
eduardo-gonzalez

Evalúe esta noticia

Cargando ...

comentarios

En este sitio moderamos los comentarios. Si quiere conocer más detalles, lea nuestra Política de Privacidad.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ana

Desde este punto de la geografía pinareña, mientras aprecian las bondades naturales de la zona, personas de múltiples procedencias pueden disfrutar de una representación de la música auténtica cubana, aquella que con armonía y sencillez es interpretada por este grupo de jóvenes, cuya mayor aspiración es, sin dudas, mostrarle al mundo su arte. Historias como esta son la prueba del esfuerzo y la constancia; resulta muy válido descubrirlas y darlas a conocer…
Ana

Andrés

Buen trabajo he ido millones de veces a Viñales y cada vez proliferan más negocios (unos más q otros) son la mayor fuerza de empleo de la región,rica en turismo
Andrés

noticias relacionadas

elTOQUE SUGIERE

Son cubano sin aval

Foto: Eduardo González Martínez

Son cubano sin aval

En el mirador aledaño al Hotel Los Jazmines, con la vista impresionante del Valle de Viñales como fondo de la composición, George Blanco Valdés y su grupo reciben a los ómnibus repletos de extranjeros que realizan allí una corta estadía. Entre las 9.00 am y las 5.00 pm, durante tres días de la semana, cubren la ausencia de los conjuntos profesionales, sin cobrar nada, porque no les está permitido.

Tras el par de canciones interpretadas por los muchachos de Mezclarte, Son de Cuba, los visitantes, por impulso personal, dejan propina a los artistas, quienes viajan por cuenta propia y sufragan todos sus gastos.

Debido a que la carrera de Instructores de Arte se creó para la enseñanza, George y el grupo-aun cuando todos no tienen igual procedencia-, han enfrentado dificultades para asumir la música como profesión. Su caso se repite en otros graduados, que se buscan la vida en playas o bares, aunque no con la misma suerte.

“En los comienzos, hace siete años, autoridades de Cultura del municipio nos prohibieron cantar muchas veces en Viñales, porque no teníamos aval y no pertenecemos a ninguna Empresa. Pero las personas nos empezaron a ver, se identificaron, y a pesar de ello, nos llaman de muchos lugares. Por lo menos, a las primeras graduaciones no se les explicó que la brigada surgió solo para dar clases”, afirma.

Después de egresado, cantó para personas damnificadas por los huracanes como parte de la Brigada de Instructores de Arte José Martí. Pero la “vida se complicó y el dinero no daba”. Entonces, el joven escuchó la idea de otro instructor, Rigoberto Pérez, y así nació Mezclarte, del cual es el actual director.

Tras muchos altibajos, cambios entre los integrantes, variaciones de instrumentos, solo ambos aventureros sobreviven, del proyecto inicial, para completar ocho miembros.

George-Blanco-Valdés-instructor-de-arte-son-música-turismo.jpg

George Blanco. Foto: Eduardo González Martínez

“Crearlo fue fácil, lo difícil ha sido mantenerlo, y sacar tiempo para ensayar y dinero para los instrumentos. Incluso, tuve que ser taxista con mi moto. Todos somos jóvenes menores de 30 años, pero responsables de hogares”, recuerda George, para quien trabajar en turismo los ha ayudado mucho a avanzar.

Para el artista, los foráneos no son un público tan difícil como el nacional, porque vienen a consumir lo “bueno, malo o regular”. Sin embargo, Mezclarte no pretende hacer concesiones con respecto a su arte. Por ello, buscan trascender el mero papel de reproductores clásicos de la cancionística nacional, correspondiente, en muchas ocasiones, a pequeños conjuntos existentes en este mundo.

Mezclamos los géneros cubanos con alguno de otro país, pero siempre es música hecha por nosotros.

“Tenemos unos 15 temas ya inscritos. No porque trabajemos en turismo estamos obligados a interpretar las canciones como Idilio, de Laíto, o las del Buena Vista Social Club”, afirma Blanco Valdés.

Viñales se localiza a 25 kilómetros de la ciudad de Pinar del Río. Para los artistas esto implica un itinerario desgastante y oneroso, de ida y vuelta, pero casi obligatorio si pretenden aprovechar el público que llega al famoso asentamiento del occidente nacional. Por gestiones propias, han actuado en lugares como Cienfuegos o Trinidad.

“El vínculo con la Asociación Hermanos Saiz nos ayuda a promocionarnos; pero también quisiéramos ir a Varadero, donde tenemos propuestas, pero no podemos hacer contrato. Ya tenemos un perfil en Facebook, con fotos y algunos videos, hechos por un amigo mío. Además, hemos puesto cosas en YouTube”, añade George, quien toca la parte de la percusión”.

“El aval no nos hará ser diferentes, pero sí permitirá trabajar más y quizá lograr que alguna disquera extranjera se interese más en nosotros, lo cual, en mi opinión, sería más fácil que con las cubanas”. 

agrupación-sonera-Cuba-música-turismo-.jpg

Foto: Eduardo González Martínez

 

 

Lee más sobre: Turismo en Cuba

Evalúe esta noticia

Cargando ...

Mercado Informal de
Divisas en Cuba (Tiempo Real)

toque_logo_white
1 USD62.5 CUP
-1.5
calendar_icon

CUBA

comentarios

En este sitio moderamos los comentarios. Si quiere conocer más detalles, lea nuestra Política de Privacidad.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ana

Desde este punto de la geografía pinareña, mientras aprecian las bondades naturales de la zona, personas de múltiples procedencias pueden disfrutar de una representación de la música auténtica cubana, aquella que con armonía y sencillez es interpretada por este grupo de jóvenes, cuya mayor aspiración es, sin dudas, mostrarle al mundo su arte. Historias como esta son la prueba del esfuerzo y la constancia; resulta muy válido descubrirlas y darlas a conocer…
Ana

Andrés

Buen trabajo he ido millones de veces a Viñales y cada vez proliferan más negocios (unos más q otros) son la mayor fuerza de empleo de la región,rica en turismo
Andrés
boletin_elTOQUE