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Cola de diciembre en una Panadería de la calle Reina en Centro Habana. Foto: Alba León Infante

Cola de diciembre en una Panadería de la calle Reina en Centro Habana. Foto: Alba León Infante

Al pan ¿pan? y al vino…

¡Oh Ceres, escucha nuestras plegarias, nosotros que no podemos cultivar el trigo, que debemos otear el horizonte y esperar al barco que lo trae de parajes donde sí crece feliz con su color de sol!

Ceres, nuestro arroz no basta para alimentar al pueblo, hemos olvidado la técnica de pasar la yuca por un guayo, no hacemos nuestro pan más antiguo, las niñas y niños de los campos y ciudades no saben qué es el casabe.

¡Oh dioses que quitan el hambre y permiten que prosperen los surcos de la tierra sembrada, por qué nos han hecho olvidar el maíz, la costumbre divina de hacer juntos todos, los domingos, el tamal en hojas, o en cazuela!

Sin pan no hay patria, Ceres, sin cereales —palabrita bonita que te hemos dedicado— no hay pueblo alimentado. No gozamos en esta isla ardiente del Caribe con los cereales escondidos y mágicos de los Andes. Te pedimos que ilumines a los que nos dirigen para que no olviden pagar sus deudas, ellos se convierten en deudores morosos y nosotros pagamos con ayuno su culpa lata.

GIF: Wimar Verdecia

GIF: Wimar Verdecia

Ya llega la Navidad, los árboles que recuerdan el nacimiento del niño que se hizo carpintero, están adornados con guirnaldas que semejan la nieve que nunca cayó en Belén.

Nuestros dirigentes no han importado este año —productos para nosotros quiero decir—, para festejar con baratijas y dulcitos perecederos los días santos de la cristiandad.

No hay adornos, no hay belleza, no hay frutos secos, ni húmedos, no hay panes de navidad, esos que se aprietan de frutas deshidratadas, de pasas —ese tesoro para los cubanos—, no hay almendras envueltas en una fina capa de caramelo, ni dátiles, ni higos, ni nada que recuerde que es humano el olvido de las penas ante un plato de alimentos.

pan

Captura de pantalla de una publicación de su perfil de Facebook el 18 de diciembre de 2018.

La navidad la festejamos sin pan, no digo el panetón italiano de sabor inolvidable, ni el pandoro suave que parece que disfruta avasallándote, sino el pan arrugado de todos los días, el que nos despierta con su sabor a vida y nos impulsa de la cama a la labor extenuante.

El pan, Ceres, el pan, querido funcionario que no pagó la deuda que nos dejó sin trigo o sin piezas de repuesto, el pan que en Cuba se come con tomate, con aguacate, con aceite de soya —nunca de olivos—, con azúcar prieta, con algo que dice ser tipo mantequilla, con mayonesa; como veis, jamás con jamón hecho de un cerdo de patas negras, ni con queso de cabra, y ahora tampoco con tortilla, porque hay que ahorrar los huevos.

Hemos ahorrado demasiado los huevos, a veces me parece que los huevos se perdieron en el 1878, después de Baraguá, o en el 1953, después del Moncada, o en el 1957, después de Palacio, o en el 1967, después de la Higuera, pero esas son pataletas mías, porque sé que los huevos de pronto pueden aparecer e inundarlo todo con su amarillo y blanco.

No hay pan, ni guaguas para salir a forrajearlo, ni taxis para ir lejos a buscarlo de todas, todas.

Los días de fiesta no los merecemos, no sé por qué alguien ha imaginado para nosotros este extraño regalo. Qué hemos hecho para merecer tiendas vacías, sin nada con qué brindar en Navidad, ni nada qué poner a asar, sin pavos, ni gallinas, ni pan para mojar la salsita y empujar el trocito que se escapa del plato.

Qué tienen estas fiestas que molestan tanto a nuestros dirigentes, será que el nacimiento de Belén los ofusca, o que no creen sano celebrar días que son más viejos que el Estado y que nuestra historia.

La felicidad no se alcanza solo con las metas cumplidas en el trabajo, ni con los méritos celebrados en las reuniones de los ministerios, también es necesario alegrar el alma simple que tenemos, nosotros, los seres que no asistimos a asambleas ni a matutinos.

Hay un pueblo que espera el pan, que no se contenta con la narración terrorífica sobre una deuda que no se pagó a tiempo, y que se ofende cada vez que alguien dice en la televisión que nosotros tenemos que entender y que confiar.

pan

Captura de pantalla de una publicación de su perfil de Facebook el 13 de diciembre de 2018

No nos vamos a ninguna parte, no hay en qué irse ni en qué venirse. Estamos a la espera del pan y el dulce, sabemos que pedimos poco, pero algunos no queremos solo tragar en seco y seguir. Sin pan no hay país, hemos aceptado el amargor de nuestro vino de plátano como un símbolo patrio de humilde dignidad, pero no aceptamos olvidarnos del pan ni del masarreal.

Queremos que el pan nos cubra, que venga pan de Francia y de China, que nos toquen a la puerta a darnos arepas venezolanas y tortillas mexicanas, que sea gratis el pan durante tres meses para indemnizarnos por su ausencia evitable.

Hace miles de años que el ser humano hace pan en un horno donde se ha cocido la civilización toda, por lo que pedimos algo tan simple como volver al camino antiquísimo de la vida. Es 2018, ya sabemos que tenemos en La Habana mil guaguas menos que en 1984, y no hay ni un camello de los 90 ni una bicicleta china, pero queremos pan, que venga con la azúcar desde Europa —qué vergüenza— pero que venga ya.

El pueblo no miente, al pan le dice pan, aunque hace años nos quejamos de que es pequeño y ácido, y ese mismo se ha ido ahora para que lo extrañemos, y al vino le hemos dicho… Soroa, porque no sabemos de viñedos y sus jugos, pero el pan lo merecemos, yo me atrevo a exigirlo, con permiso de Ceres y de los funcionarios.

Julio Antonio Fernández Estrada
Profesor titular. Licenciado en Derecho e Historia. Doctor en Ciencias Jurídicas.
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Diógenes

Tá buena la entrada.
Alguien en otro blog se preguntaba si esto del pan –y de otras cosas- era producto de la acción de nuestros íntimos enemigos, CIA mediante. Pero esos parece que han decidido dejar que nos suicidemos (matándonos nosotros mismos con nuestras propias manos chacumbélicas y redundantes) ayudados por el bloqueo criminal que es, a la vez, limitación que jode y pretexto multiuso que rejode.
Los medios oficiales –que a veces no llegan ni a un centavo- han dado razones de la escases de la harina, pero no dijeron cuántos –y quiénes- de los responsables directos de esta carencia han sido defenestrados o al menos mandados a “cumplir otras funciones” lo más lejos posible del proceso de abastecimiento de pan –¡y de la producción de huevos también, por favor!. Vaya, lo más lejos que se pueda. Aunque sea a un benigno plan piyama. Sería ganancia neta mantenerlos contentos y hasta generosamente suministrados a costa del erario, pero bien lejos del proceso económico-institucional. Va y así también ahorramos combustible.
Diógenes

Manolo

Te jodiste Julio , siempre te lo hemos dicho aquello no tiene arreglo porque es solo una finca llena de carneros y el mismo finquero por 60 años.
Manolo

Ulpicio

Parece que el Presidente está haciendo algo que revolucionará la Revolución y el país.
Yo, que soy un escéptico razonable, aunque inveterado, no puedo menos que encomiar sus iniciativas y ese estilo de transgredir normas de dirección que nos han hecho mucho daño en el pasado. Eso significa el empoderamiento de la gente, si es que tomamos en serio el asunto – como yo lo haré.
Ulpicio

Carlitos

Sin comentarios. D buenas a primeras se pierde la harina. Y todo lo q se hace con harina. Es deprimente como el cubano cuando le escasean las cosas es cuando más falta le hacen. No hay papel sanitario, las colas para acapararlo. No hay pan, las colas pa comprar el pan. En fin. Seguimos en las mismas, haciendo no se q cosa porque Revolución no es Buen artículo Julio. Eres un jerarca.
Carlitos

Guillermo

Cada d�a me alegro un poquito m�s al ver que al menos existen personas como julio que expresan las dificultades del pa�s cr�ticamente aunque a�n nos queda un viejo temor y lo que escribimos por esta app tan importante lo decimos de forma chistosa y dejamos de decir los nombres de los que tienen la culpa que este pa�s ,( nuestro pa�s ) siga mal ,pero bueno al menos ya se ve el cambio en el pueblo a la hora de decir las cosas ,muchas felicidades por tan buena cr�tica .
Guillermo

Lisban

Me alegro que se publiquen blogs como este, cosas que pasa en el momento no me quiero adelantar a los acontecimientos pero creo que nos vamos a enfrentar a otro periodo especial ya empezamos con la harina después que sigue
Lisban

Alejandro Fonseca Sancho

Creo y comparto la opinión de que este año la asamblea nacional debía haber sancionado sólo com los problemas del mes de diciembre, y no diciendo que la economía creció un 1% o un poco más, es que en Cuba los dirigentes no tienen problemas con el pan y van por el norte y nosotros los trabajadores por el sur.
Alejandro Fonseca Sancho

Cesar

Muy bueno, ahora mismo estoy viendo la mesa redonda, es increible esta gente esta loca, es como si nada hubiera pasado desde hace 60 años y el pueblo esta de acuerdo con todo lo que dicen, que MENTIRA
Cesar

Cesar

Ahora mismo estoy viendo el noticiero por Dios que esto, tengo ganas de llorar de la impotencia, tengo ganas de gritar, esa gente son extraterretes o robots, todos estan de acuerdo con todo, que se puede hacer COJON?*#&?.
Cesar

Cesar

Nadie se da cuenta que todo eso esta mal como podemos dejar que el mismo partido que nos ha a mantenido en la miseria y ha estado machacando a todo el que tenga una opinion diferente, sea el que represente y guie al pueblo y que el mismo sistema que nos mantiene asi sea irreversible, Dios mio ayudanos.
Cesar

Alejandro Fonseca Sancho

Me gusta éso de los carneros pidiendo pan.
Alejandro Fonseca Sancho

Will

“Qué hemos hecho para merecer tiendas vacías, sin nada con qué brindar en Navidad, ni nada qué poner a asar, sin pavos, ni gallinas, ni pan para mojar la salsita y empujar el trocito que se escapa del plato.” / Respuesta de Dios: Todo, hijos míos, han hecho todo perfectamente para merecer lo que tienen.

¡Viva un Aniversario más del Triunfo de la Rebelión! ¡Viva el camarada Napoléon!

Will

El Mason

Da pena que se pasen la vida jugando con el pueblo y sus necesidades yo nunca he visto que el nivel de vida de los grandes dirigentes de esta país ni jugando pasan por un periodo ESPECIAL
El Mason

Dino Jardiel

Cada pueblo tiene lo que se merece.
Dino Jardiel

La Yuya

Esta duro decirlo pero todos los criterios están muy buenos y la verdad es que esto no lo resuelve nadie. Porque los afectados el pueblo no se paran donde se tienen que parar para decir la verdad. Primero el huevo ahora el pan y después que sique. Porque si te pones a pensar todo se ha perdido la escasez toca nuestra puerta. Que me dicen de los medicamentos son mas los que están en falta que los que hay en farmacia.
La Yuya

La Yuya

El pan de esa foto esta lindo. El que vino a mi bodega daba asco y pesaba como un saco se cemento mira si estaba bueno que el caballo de mi papa no se lo pudo comer y el perro de mi casa lo miro y después le ladro yo creo que el pensaba que era el enemigo. Estaba asido y a las pocas horas de estar en la casa tenia moho. Yo por amor a mis hijos ese pan no se lo doy es una falta de respeto.
La Yuya

Delvis Toledo desde Cienfuegos

Nosotros también abordamos este tema acá en Cienfuegos, de una manera mucho más cortante y con fuentes muy aportadoras. Causó tanto impacto que la propia ministra de alimentos respondió a nuestra Redacción en carta directa.
Hoy, enero de 2019, la ciudad de Cienfuegos y sus ciudadanos están absolutamente indignados con todo lo que sucedió en su Molino. Pero aun más indignados con algunas de las medidas tomadas contra los implicados.
Delvis Toledo desde Cienfuegos

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¡Oh Ceres, escucha nuestras plegarias, nosotros que no podemos cultivar el trigo, que debemos otear el horizonte y esperar al barco que lo trae de parajes donde sí crece feliz con su color de sol!

Ceres, nuestro arroz no basta para alimentar al pueblo, hemos olvidado la técnica de pasar la yuca por un guayo, no hacemos nuestro pan más antiguo, las niñas y niños de los campos y ciudades no saben qué es el casabe.

¡Oh dioses que quitan el hambre y permiten que prosperen los surcos de la tierra sembrada, por qué nos han hecho olvidar el maíz, la costumbre divina de hacer juntos todos, los domingos, el tamal en hojas, o en cazuela!

Sin pan no hay patria, Ceres, sin cereales —palabrita bonita que te hemos dedicado— no hay pueblo alimentado. No gozamos en esta isla ardiente del Caribe con los cereales escondidos y mágicos de los Andes. Te pedimos que ilumines a los que nos dirigen para que no olviden pagar sus deudas, ellos se convierten en deudores morosos y nosotros pagamos con ayuno su culpa lata.

GIF: Wimar Verdecia

GIF: Wimar Verdecia

Ya llega la Navidad, los árboles que recuerdan el nacimiento del niño que se hizo carpintero, están adornados con guirnaldas que semejan la nieve que nunca cayó en Belén.

Nuestros dirigentes no han importado este año —productos para nosotros quiero decir—, para festejar con baratijas y dulcitos perecederos los días santos de la cristiandad.

No hay adornos, no hay belleza, no hay frutos secos, ni húmedos, no hay panes de navidad, esos que se aprietan de frutas deshidratadas, de pasas —ese tesoro para los cubanos—, no hay almendras envueltas en una fina capa de caramelo, ni dátiles, ni higos, ni nada que recuerde que es humano el olvido de las penas ante un plato de alimentos.

pan

Captura de pantalla de una publicación de su perfil de Facebook el 18 de diciembre de 2018.

La navidad la festejamos sin pan, no digo el panetón italiano de sabor inolvidable, ni el pandoro suave que parece que disfruta avasallándote, sino el pan arrugado de todos los días, el que nos despierta con su sabor a vida y nos impulsa de la cama a la labor extenuante.

El pan, Ceres, el pan, querido funcionario que no pagó la deuda que nos dejó sin trigo o sin piezas de repuesto, el pan que en Cuba se come con tomate, con aguacate, con aceite de soya —nunca de olivos—, con azúcar prieta, con algo que dice ser tipo mantequilla, con mayonesa; como veis, jamás con jamón hecho de un cerdo de patas negras, ni con queso de cabra, y ahora tampoco con tortilla, porque hay que ahorrar los huevos.

Hemos ahorrado demasiado los huevos, a veces me parece que los huevos se perdieron en el 1878, después de Baraguá, o en el 1953, después del Moncada, o en el 1957, después de Palacio, o en el 1967, después de la Higuera, pero esas son pataletas mías, porque sé que los huevos de pronto pueden aparecer e inundarlo todo con su amarillo y blanco.

No hay pan, ni guaguas para salir a forrajearlo, ni taxis para ir lejos a buscarlo de todas, todas.

Los días de fiesta no los merecemos, no sé por qué alguien ha imaginado para nosotros este extraño regalo. Qué hemos hecho para merecer tiendas vacías, sin nada con qué brindar en Navidad, ni nada qué poner a asar, sin pavos, ni gallinas, ni pan para mojar la salsita y empujar el trocito que se escapa del plato.

Qué tienen estas fiestas que molestan tanto a nuestros dirigentes, será que el nacimiento de Belén los ofusca, o que no creen sano celebrar días que son más viejos que el Estado y que nuestra historia.

La felicidad no se alcanza solo con las metas cumplidas en el trabajo, ni con los méritos celebrados en las reuniones de los ministerios, también es necesario alegrar el alma simple que tenemos, nosotros, los seres que no asistimos a asambleas ni a matutinos.

Hay un pueblo que espera el pan, que no se contenta con la narración terrorífica sobre una deuda que no se pagó a tiempo, y que se ofende cada vez que alguien dice en la televisión que nosotros tenemos que entender y que confiar.

pan

Captura de pantalla de una publicación de su perfil de Facebook el 13 de diciembre de 2018

No nos vamos a ninguna parte, no hay en qué irse ni en qué venirse. Estamos a la espera del pan y el dulce, sabemos que pedimos poco, pero algunos no queremos solo tragar en seco y seguir. Sin pan no hay país, hemos aceptado el amargor de nuestro vino de plátano como un símbolo patrio de humilde dignidad, pero no aceptamos olvidarnos del pan ni del masarreal.

Queremos que el pan nos cubra, que venga pan de Francia y de China, que nos toquen a la puerta a darnos arepas venezolanas y tortillas mexicanas, que sea gratis el pan durante tres meses para indemnizarnos por su ausencia evitable.

Hace miles de años que el ser humano hace pan en un horno donde se ha cocido la civilización toda, por lo que pedimos algo tan simple como volver al camino antiquísimo de la vida. Es 2018, ya sabemos que tenemos en La Habana mil guaguas menos que en 1984, y no hay ni un camello de los 90 ni una bicicleta china, pero queremos pan, que venga con la azúcar desde Europa —qué vergüenza— pero que venga ya.

El pueblo no miente, al pan le dice pan, aunque hace años nos quejamos de que es pequeño y ácido, y ese mismo se ha ido ahora para que lo extrañemos, y al vino le hemos dicho… Soroa, porque no sabemos de viñedos y sus jugos, pero el pan lo merecemos, yo me atrevo a exigirlo, con permiso de Ceres y de los funcionarios.

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Alguien en otro blog se preguntaba si esto del pan –y de otras cosas- era producto de la acción de nuestros íntimos enemigos, CIA mediante. Pero esos parece que han decidido dejar que nos suicidemos (matándonos nosotros mismos con nuestras propias manos chacumbélicas y redundantes) ayudados por el bloqueo criminal que es, a la vez, limitación que jode y pretexto multiuso que rejode.
Los medios oficiales –que a veces no llegan ni a un centavo- han dado razones de la escases de la harina, pero no dijeron cuántos –y quiénes- de los responsables directos de esta carencia han sido defenestrados o al menos mandados a “cumplir otras funciones” lo más lejos posible del proceso de abastecimiento de pan –¡y de la producción de huevos también, por favor!. Vaya, lo más lejos que se pueda. Aunque sea a un benigno plan piyama. Sería ganancia neta mantenerlos contentos y hasta generosamente suministrados a costa del erario, pero bien lejos del proceso económico-institucional. Va y así también ahorramos combustible.
Diógenes

Manolo

Te jodiste Julio , siempre te lo hemos dicho aquello no tiene arreglo porque es solo una finca llena de carneros y el mismo finquero por 60 años.
Manolo

Ulpicio

Parece que el Presidente está haciendo algo que revolucionará la Revolución y el país.
Yo, que soy un escéptico razonable, aunque inveterado, no puedo menos que encomiar sus iniciativas y ese estilo de transgredir normas de dirección que nos han hecho mucho daño en el pasado. Eso significa el empoderamiento de la gente, si es que tomamos en serio el asunto – como yo lo haré.
Ulpicio

Carlitos

Sin comentarios. D buenas a primeras se pierde la harina. Y todo lo q se hace con harina. Es deprimente como el cubano cuando le escasean las cosas es cuando más falta le hacen. No hay papel sanitario, las colas para acapararlo. No hay pan, las colas pa comprar el pan. En fin. Seguimos en las mismas, haciendo no se q cosa porque Revolución no es Buen artículo Julio. Eres un jerarca.
Carlitos

Guillermo

Cada d�a me alegro un poquito m�s al ver que al menos existen personas como julio que expresan las dificultades del pa�s cr�ticamente aunque a�n nos queda un viejo temor y lo que escribimos por esta app tan importante lo decimos de forma chistosa y dejamos de decir los nombres de los que tienen la culpa que este pa�s ,( nuestro pa�s ) siga mal ,pero bueno al menos ya se ve el cambio en el pueblo a la hora de decir las cosas ,muchas felicidades por tan buena cr�tica .
Guillermo

Lisban

Me alegro que se publiquen blogs como este, cosas que pasa en el momento no me quiero adelantar a los acontecimientos pero creo que nos vamos a enfrentar a otro periodo especial ya empezamos con la harina después que sigue
Lisban

Alejandro Fonseca Sancho

Creo y comparto la opinión de que este año la asamblea nacional debía haber sancionado sólo com los problemas del mes de diciembre, y no diciendo que la economía creció un 1% o un poco más, es que en Cuba los dirigentes no tienen problemas con el pan y van por el norte y nosotros los trabajadores por el sur.
Alejandro Fonseca Sancho

Cesar

Muy bueno, ahora mismo estoy viendo la mesa redonda, es increible esta gente esta loca, es como si nada hubiera pasado desde hace 60 años y el pueblo esta de acuerdo con todo lo que dicen, que MENTIRA
Cesar

Cesar

Ahora mismo estoy viendo el noticiero por Dios que esto, tengo ganas de llorar de la impotencia, tengo ganas de gritar, esa gente son extraterretes o robots, todos estan de acuerdo con todo, que se puede hacer COJON?*#&?.
Cesar

Cesar

Nadie se da cuenta que todo eso esta mal como podemos dejar que el mismo partido que nos ha a mantenido en la miseria y ha estado machacando a todo el que tenga una opinion diferente, sea el que represente y guie al pueblo y que el mismo sistema que nos mantiene asi sea irreversible, Dios mio ayudanos.
Cesar

Alejandro Fonseca Sancho

Me gusta éso de los carneros pidiendo pan.
Alejandro Fonseca Sancho

Will

“Qué hemos hecho para merecer tiendas vacías, sin nada con qué brindar en Navidad, ni nada qué poner a asar, sin pavos, ni gallinas, ni pan para mojar la salsita y empujar el trocito que se escapa del plato.” / Respuesta de Dios: Todo, hijos míos, han hecho todo perfectamente para merecer lo que tienen.

¡Viva un Aniversario más del Triunfo de la Rebelión! ¡Viva el camarada Napoléon!

Will

El Mason

Da pena que se pasen la vida jugando con el pueblo y sus necesidades yo nunca he visto que el nivel de vida de los grandes dirigentes de esta país ni jugando pasan por un periodo ESPECIAL
El Mason

Dino Jardiel

Cada pueblo tiene lo que se merece.
Dino Jardiel

La Yuya

Esta duro decirlo pero todos los criterios están muy buenos y la verdad es que esto no lo resuelve nadie. Porque los afectados el pueblo no se paran donde se tienen que parar para decir la verdad. Primero el huevo ahora el pan y después que sique. Porque si te pones a pensar todo se ha perdido la escasez toca nuestra puerta. Que me dicen de los medicamentos son mas los que están en falta que los que hay en farmacia.
La Yuya

La Yuya

El pan de esa foto esta lindo. El que vino a mi bodega daba asco y pesaba como un saco se cemento mira si estaba bueno que el caballo de mi papa no se lo pudo comer y el perro de mi casa lo miro y después le ladro yo creo que el pensaba que era el enemigo. Estaba asido y a las pocas horas de estar en la casa tenia moho. Yo por amor a mis hijos ese pan no se lo doy es una falta de respeto.
La Yuya

Delvis Toledo desde Cienfuegos

Nosotros también abordamos este tema acá en Cienfuegos, de una manera mucho más cortante y con fuentes muy aportadoras. Causó tanto impacto que la propia ministra de alimentos respondió a nuestra Redacción en carta directa.
Hoy, enero de 2019, la ciudad de Cienfuegos y sus ciudadanos están absolutamente indignados con todo lo que sucedió en su Molino. Pero aun más indignados con algunas de las medidas tomadas contra los implicados.
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