El artista y disidente cubano Luis Manuel Otero Alcántara viajó el sábado 18 de julio de 2026 a Miami, Estados Unidos, donde permanecerá exiliado después de que el régimen de La Habana condicionó su salida de prisión a que abandonara la isla. A su llegada, prevé visitar la Ermita de la Caridad donde dejará una ofrenda de agradecimiento y estará haciendo un performance artístico a partir de las 6:30 p. m.
«Hoy llega con el profundo deseo de volver a vivir, retomar sus proyectos creativos y continuar trabajando por la libertad de Cuba», afirmaron sus colaboradores cercanos en un comunicado enviado a elTOQUE.
La salida de Cuba se produjo apenas días después de que concluyera formalmente la condena de cinco años de prisión impuesta al líder del Movimiento San Isidro (MSI). Aunque la sanción se extinguió el 9 de julio de 2026, las autoridades no lo liberaron. Dos días antes de esa fecha lo sacaron del penal de máxima seguridad de Guanajay, en Artemisa, y desde entonces permaneció bajo control de la Seguridad del Estado, sin que sus familiares o allegados pudieran conocer con certeza dónde se encontraba.
Amnistía Internacional consideraba a Otero Alcántara un preso de conciencia, mientras que diversas organizaciones de derechos humanos denunciaron que su retención tras cumplirse la condena constituía una desaparición forzada a la luz del derecho internacional. El Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas activó una Acción Urgente, tras una solicitud presentada por la ONG Cubalex, para exigir al Estado cubano información sobre su paradero y la adopción inmediata de medidas para proteger su integridad.
El destierro como única salida
El 17 de julio, horas antes de que se confirmara su viaje a Estados Unidos, las personas encargadas de administrar las redes sociales del artista informaron que las autoridades estadounidenses habían aprobado la solicitud de parole humanitario, presentada semanas atrás.
Según explicaron sus colaboradores, Otero Alcántara había aceptado desde 2023 la posibilidad del exilio como única alternativa para continuar su labor artística y de activismo, después de años de persecución, detenciones arbitrarias y encarcelamiento.
«La Seguridad del Estado no le ha dejado ninguna otra opción para ser liberado de prisión», señalaron en un comunicado.
La historiadora del arte y activista Anamely Ramos, una de las personas más cercanas al artista, explicó en una transmisión por Facebook el 17 de julio que Luis Manuel Otero seguía bajo custodia de la Seguridad del Estado y que no podía considerarse libre hasta abandonar efectivamente Cuba.
Ramos insistió en que la salida del artista debía entenderse no solo como una noticia personal, sino como consecuencia de un proceso de violencia política y represión sistemática.
«Vamos a sentir, además de alegría, la violencia que implica que una persona, para ser libre, tenga que irse de su país», dijo.
La salida de Luis Manuel Otero Alcántara se suma a una práctica frecuente mediante la cual el régimen cubano condiciona la liberación de opositores políticos a su salida del país. Así ocurrió con el también artista Hamlet Lavastida (septiembre de 2021), con el líder opositor José Daniel Ferrer (octubre de 2025) y con la Dama de Blanco Sissi Abascal Zamora (mayo de 2026).
En abril de 2026, audios obtenidos por USA Today revelaron además que agentes de la Seguridad del Estado habían ofrecido esa misma alternativa tanto a Otero Alcántara como a su amigo y cofundador del MSI, el rapero Maykel Castillo Pérez (Osorbo): abandonar Cuba o permanecer en prisión.
Cinco años preso por crear y manifestarse
Fundador del Movimiento San Isidro y una de las figuras más visibles del arte independiente cubano de la última década, Luis Manuel Otero Alcántara fue encarcelado tras las protestas del 11 de julio de 2021, en un proceso denunciado por organizaciones internacionales como arbitrario.
Durante su encarcelamiento protagonizó varias huelgas de hambre, denunció amenazas de muerte por parte de la Seguridad del Estado y continuó produciendo su obra artística tras las rejas, con los escasos materiales que lograba conseguir.
Ni las resoluciones del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU, ni las campañas internacionales, ni los recursos judiciales presentados en Cuba consiguieron su liberación.
«Cuando la prisión, la persecución y la desaparición de facto dejan el exilio como única salida, se vulneran derechos fundamentales como la libertad personal, la libertad de expresión, la libertad de creación artística y el derecho a permanecer en el propio país», declaró la ONG Justicia 11J, a propósito del destierro del artista.
Mientras Otero Alcántara inicia una nueva etapa en el exilio, Maykel Castillo Pérez (Osorbo) y centenares de personas encarceladas por motivos políticos permanecen en las prisiones cubanas.





