La Federación Cubana de Pentatlón Moderno (FCPM) formalizó el 10 de abril de 2026 un acuerdo de patrocinio con la marca privada Venko. El hecho marca un punto de inflexión en la historia reciente del deporte cubano.
Es el primer convenio de este tipo entre una federación nacional y una marca privada cubana de ropa deportiva para un ciclo multideportivo internacional como los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026.
El acuerdo, firmado bajo el amparo de la nueva Ley 179 del Sistema Deportivo Cubano, aprobada en 2025 y que entrará en vigor en mayo de 2026, abrió oficialmente la puerta a la participación de actores no estatales en el financiamiento del deporte, aunque bajo estricta supervisión institucional.
Según Frank Alberto Martínez, titular de la FCPM, el convenio con Venko no solo implica un «respaldo material, sino una oportunidad de modernización en un contexto de limitaciones estructurales».
El directivo añadió en conversación con el diario Jit que la alianza simboliza la confianza en el proyecto deportivo del pentatlón y en el futuro que se está construyendo de cara a importantes compromisos internacionales, especialmente con el inicio del ciclo olímpico que comienza este año con los regionales de Santo Domingo.
Martínez añadió que Venko no se limitará a ser una marca de ropa, sino que actuará como socio estratégico que mejorará la preparación y la presentación de los atletas en las competiciones del pentatlón moderno.
El periodista deportivo Duanys Hernández calificó la firma del convenio como un «momento histórico para el movimiento deportivo cubano», y destacó que ese tipo de alianzas contribuyen a fortalecer la identidad e imagen de ese deporte, y que proyectan una presencia más profesional en la arena internacional.
Venko, la marca cubana que entra al deporte de alto rendimiento
Venko, un emprendimiento cubano del sector no estatal especializado en el diseño y confección de prendas técnicas deportivas, explicó en Instagram que su propuesta se enfocará en el rendimiento físico, incorporando «elementos como ligereza, transpirabilidad y resistencia».
«La selección nacional cubana de pentatlón moderno llevará los colores de Cuba de la mano de nuestra marca a los próximos Juegos Centroamericanos Santo Domingo 2026», señaló la empresa.
El CEO de Venko, Fernando Arias, diseñador y profesor, comentó en su perfil personal en Instagram que esta era «una gran noticia» pues su marca fue el primer proyecto del sector privado en firmar un convenio de patrocinio con el deporte cubano.
El origen de Venko se remonta a la pandemia. Su fundador explicó a Tribuna de La Habana en 2023 que en ese período identificó dos fenómenos simultáneos en Cuba: un auge de la práctica deportiva y una marcada carencia de vestuario y accesorios adecuados para los atletas.
A partir de ahí vio una oportunidad de emprendimiento en un mercado poco explorado. El primer paso fue realizar un estudio, analizar precios y disponibilidad de materias primas. Con esos datos, desarrolló productos más accesibles, funcionales y con opciones de personalización.
El proyecto comenzó de forma modesta, pero pronto empezó a ganar presencia entre corredores de maratones en La Habana.
Según Arias, la empresa importa telas desde China a través de un proveedor nacional. Utiliza tejidos técnicos 100 % poliéster, diseñados para ofrecer alta transpirabilidad, bajo peso y protección UV.
Entre sus innovaciones destacan el corte láser, que permite producciones en series cortas y reduce costuras en zonas de fricción; y la impresión por sublimación, que garantiza mayor calidad y durabilidad en los diseños personalizados.
Venko, no obstante, ya había realizado colaboraciones puntuales con el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) y Cubadeportes, acercándose gradualmente al alto rendimiento, un objetivo que ya se planteaban desde sus inicios.
Cambios en el financiamiento del deporte cubano con la Ley 179
El acuerdo de Venko con FCPM se inserta en un contexto más amplio de transformación del modelo de financiamiento deportivo en Cuba. La Ley 179 reconoce por primera vez la publicidad y el patrocinio como fuentes legítimas de ingresos para el sistema deportivo, aunque bajo un esquema centralizado en el que el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación mantiene la rectoría y aprobación de cada convenio.
Lo anterior significa que, aunque empresas estatales, privadas o extranjeras pueden participar los acuerdos deben ser validados por las autoridades deportivas, y que los recursos generados no se gestionan de forma autónoma por los equipos o federaciones.
En ese escenario, la llegada de Venko al pentatlón moderno se interpreta como una señal de apertura gradual del sistema deportivo cubano hacia nuevas formas de financiamiento, en un contexto económico complejo en el que la sostenibilidad del deporte depende cada vez más de fuentes no estatales.
El caso del pentatlón moderno adquiere además una dimensión simbólica particular: se trata de un deporte multidisciplinario que requiere infraestructuras específicas —piscinas, instrumentos de esgrima, obstáculos (barras de equilibrio, anillas colgantes) y pistolas láser— que en Cuba enfrentan limitaciones materiales.
En ese sentido, el aporte de equipamiento técnico especializado, al menos en la vestimenta, representa un alivio significativo para la preparación de estos atletas.
Aunque el acuerdo es todavía un primer paso, su valor trasciende lo inmediato. Marca el inicio de una etapa en la que el patrocinio privado comienza a integrarse en el deporte cubano de alto rendimiento, y en el que marcas nacionales como Venko empiezan a ocupar un espacio que hasta ahora había estado ausente en competencias internacionales.
El convenio no solo viste a una selección nacional: inaugura una nueva lógica de relación entre el deporte, el mercado y el Estado en Cuba, con Santo Domingo 2026 como primer gran escenario de prueba.









