Verificando estado en vivo...
Autor
Mayli Estévez
Periodista deportiva en Cuba. Naranja, albiceleste y culé. En ese orden. Disfruto tanto un regate como una obra de teatro callejera. Llevo a la par todas las pasiones humanas porque todavía creo.
La pregunta sobre avanzar o no de ronda en el Clásico Mundial vuelve a aparecer, pero es descartada como “prematura” por la dirección del equipo, que insiste en centrarse primero en torneos previos y en el proceso de preparación.
Marlies Mejías García, una de las ciclistas más exitosas de Cuba y América, enfrenta el camino a Los Ángeles 2028 sin apoyo de la Federación Cubana de Ciclismo. Pese a sus recientes victorias internacionales y su vigencia competitiva, su sueño olímpico depende hoy de la solidaridad pública.
El béisbol cubano vive partido en dos: entre un equipo nacional que se anuncia más de lo que se construye y un campeonato doméstico que, contra todo pronóstico, sigue produciendo historias que merecen ser contadas.
El triunfo de Mendoza es más que deportivo: es un homenaje a sus raíces, un recordatorio de que su historia y su éxito no se entienden sin Cuba.
En medio de una racha de victorias, el protagonismo de Villa Clara quedó envuelto en una polémica mayor.
Aunque el discurso reconoce que el Estado no puede sostener el deporte en solitario y abre la puerta a nuevas fuentes de ingresos, la gestión de esos recursos sigue centralizada y sin claridad sobre la autonomía real de los beneficiarios.
La filtración de una supuesta prenómina de Cuba al Clásico Mundial de Béisbol 2026 ha desatado dudas, ironías y críticas. Con ausencias notables de figuras en MLB, permisos negados y decisiones marcadas más por la política que por el rendimiento deportivo, la selección cubana se perfila como un equipo limitado frente a rivales de alto nivel.
La posible salida de Noslen Díaz y Jorge Luis Alayo del voleibol cubano vuelve a poner en el centro del debate los impagos y la falta de respaldo económico a atletas de alto rendimiento. A pesar de sus éxitos internacionales y su lugar entre las mejores duplas del mundo, los retrasos en premios y la ausencia de apoyo institucional amenazan la continuidad de un proyecto clave para el voleibol de playa cubano.
La exclusión de Mireya Luis de una lista ideal propuesta por Regla Torres reavivó un viejo debate del voleibol cubano. Entre opiniones, memoria deportiva y redes sociales encendidas, se reflexiona sobre la subjetividad de las listas, el peso de las leyendas y la grandeza irrepetible de las Morenas del Caribe, una generación que todavía provoca pasión décadas después.
Entrenadores y colaboradores deportivos cubanos en Venezuela mantienen la rutina mientras esperan instrucciones de La Habana, en medio de cortes de luz, mala conexión a Internet, miedo y el silencio oficial sobre su futuro allí.
2025 cerró en Cuba con más controles, más dolarización y ajustes que se sintieron —sobre todo— en la vida diaria. Según el economista Pavel Vidal, no hubo un plan integral de estabilización: predominó una estrategia fragmentada y defensiva, con costos sociales altos.
Mientras Guadalajara se prepara para recibir una Serie del Caribe sin Caracas y sin Cuba, Venezuela cocina su torneo, Cuba levanta la ceja desde la distancia y la CBPC anota otro capítulo en el manual de cómo convertir un evento deportivo en un rompecabezas diplomático.
La pelota todavía no se lanza, pero el torneo ya dio varios giros de guion. Como suele pasar, los históricos siempre encuentran cómo volver al centro del escenario, mientras los invitados —Cuba entre ellos— miran desde la grada, esperando que alguien les confirme si habrá juego.
Este 18 de diciembre, la sesión —abreviada y virtual— de la Asamblea Nacional podría ofrecer pistas clave sobre el rumbo del mercado cambiario, el déficit fiscal y el futuro de la MLC, en un contexto de recesión confirmada, caída del turismo y crisis energética.
Parece que en el deporte cubano hay un patrón que raya en lo dramático: cuando la grandeza toca el cielo y pasan los años, se le da la espalda
Autores
Mayli Estévez
Periodista deportiva en Cuba. Naranja, albiceleste y culé. En ese orden. Disfruto tanto un regate como una obra de teatro callejera. Llevo a la par todas las pasiones humanas porque todavía creo.
La pregunta sobre avanzar o no de ronda en el Clásico Mundial vuelve a aparecer, pero es descartada como “prematura” por la dirección del equipo, que insiste en centrarse primero en torneos previos y en el proceso de preparación.
El triunfo de Mendoza es más que deportivo: es un homenaje a sus raíces, un recordatorio de que su historia y su éxito no se entienden sin Cuba.
La filtración de una supuesta prenómina de Cuba al Clásico Mundial de Béisbol 2026 ha desatado dudas, ironías y críticas. Con ausencias notables de figuras en MLB, permisos negados y decisiones marcadas más por la política que por el rendimiento deportivo, la selección cubana se perfila como un equipo limitado frente a rivales de alto nivel.
Entrenadores y colaboradores deportivos cubanos en Venezuela mantienen la rutina mientras esperan instrucciones de La Habana, en medio de cortes de luz, mala conexión a Internet, miedo y el silencio oficial sobre su futuro allí.
La pelota todavía no se lanza, pero el torneo ya dio varios giros de guion. Como suele pasar, los históricos siempre encuentran cómo volver al centro del escenario, mientras los invitados —Cuba entre ellos— miran desde la grada, esperando que alguien les confirme si habrá juego.
Marlies Mejías García, una de las ciclistas más exitosas de Cuba y América, enfrenta el camino a Los Ángeles 2028 sin apoyo de la Federación Cubana de Ciclismo. Pese a sus recientes victorias internacionales y su vigencia competitiva, su sueño olímpico depende hoy de la solidaridad pública.
En medio de una racha de victorias, el protagonismo de Villa Clara quedó envuelto en una polémica mayor.
La posible salida de Noslen Díaz y Jorge Luis Alayo del voleibol cubano vuelve a poner en el centro del debate los impagos y la falta de respaldo económico a atletas de alto rendimiento. A pesar de sus éxitos internacionales y su lugar entre las mejores duplas del mundo, los retrasos en premios y la ausencia de apoyo institucional amenazan la continuidad de un proyecto clave para el voleibol de playa cubano.
2025 cerró en Cuba con más controles, más dolarización y ajustes que se sintieron —sobre todo— en la vida diaria. Según el economista Pavel Vidal, no hubo un plan integral de estabilización: predominó una estrategia fragmentada y defensiva, con costos sociales altos.
Este 18 de diciembre, la sesión —abreviada y virtual— de la Asamblea Nacional podría ofrecer pistas clave sobre el rumbo del mercado cambiario, el déficit fiscal y el futuro de la MLC, en un contexto de recesión confirmada, caída del turismo y crisis energética.
El béisbol cubano vive partido en dos: entre un equipo nacional que se anuncia más de lo que se construye y un campeonato doméstico que, contra todo pronóstico, sigue produciendo historias que merecen ser contadas.
Aunque el discurso reconoce que el Estado no puede sostener el deporte en solitario y abre la puerta a nuevas fuentes de ingresos, la gestión de esos recursos sigue centralizada y sin claridad sobre la autonomía real de los beneficiarios.
La exclusión de Mireya Luis de una lista ideal propuesta por Regla Torres reavivó un viejo debate del voleibol cubano. Entre opiniones, memoria deportiva y redes sociales encendidas, se reflexiona sobre la subjetividad de las listas, el peso de las leyendas y la grandeza irrepetible de las Morenas del Caribe, una generación que todavía provoca pasión décadas después.
Mientras Guadalajara se prepara para recibir una Serie del Caribe sin Caracas y sin Cuba, Venezuela cocina su torneo, Cuba levanta la ceja desde la distancia y la CBPC anota otro capítulo en el manual de cómo convertir un evento deportivo en un rompecabezas diplomático.
Parece que en el deporte cubano hay un patrón que raya en lo dramático: cuando la grandeza toca el cielo y pasan los años, se le da la espalda
Cargando más resultados














