Un disparo acabó con la vida de Diubis Laurencio Tejeda la tarde del 12 de julio de 2021, en medio de las protestas que sacudieron a Cuba durante el estallido social que había comenzado un día antes y pasó a la historia como «el 11J». La víctima tenía 36 años y se convirtió en el único fallecido que el régimen de La Habana informó de aquellas jornadas.
Cinco años después, su caso sigue siendo un símbolo de la impunidad. No hubo una investigación independiente sobre el uso letal de la fuerza y el policía señalado como autor nunca ha enfrentado un juicio conocido ni existe información pública sobre una sentencia. Mientras cientos de manifestantes recibieron condenas que ascendieron, en algunos casos, a más de 20 años de prisión —tras juicios ampliamente cuestionados por organizaciones internacionales—, la muerte de Diubis permanece sin rendición de cuentas.
Diubis no solo representa la pérdida de una vida durante las protestas. Su historia resume uno de los principales reclamos de las víctimas del 11J: en Cuba, cuando las violaciones de derechos humanos son atribuidas a agentes del Estado, los mecanismos encargados de investigar y administrar justicia no ofrecen una respuesta independiente, transparente y efectiva.
¿Quién era Diubis Laurencio Tejeda?
Diubis Laurencio Tejeda era vecino del barrio La Güinera, en el municipio habanero de Arroyo Naranjo. Era cantante aficionado y residía en una de las zonas más pobres de la capital cubana. En algunas publicaciones de redes sociales, Diubis se presentaba como un intérprete de reguetón y con el nombre artístico de «Piki Rapta».


El 12 de julio de 2021 salió junto a decenas de vecinos a protestar por la escasez, los apagones, la falta de alimentos y de libertades del país, un día después del inicio de las protestas nacionales del 11J.
Lo ocurrido el 12 de julio
La Güinera fue uno de los focos de mayor confrontación del 11J. Durante la tarde y la noche del 12 de julio cientos de personas marcharon por la Calzada de La Güinera. Allí fueron desplegados efectivos de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), tropas especiales del Ministerio del Interior (conocidas como «boinas negras») y agentes vestidos de civil.
Durante las manifestaciones se reportaron enfrentamientos con lanzamiento de piedras y una fuerte represión policial.
Videos analizados por el periodista José Raúl Gallego, para el Proyecto Inventario, permitieron ubicar a Diubis caminando con un celular en la mano entre los manifestantes aproximadamente a las 5:56 p.m. Minutos después fue alcanzado por una bala.
Según familiares y testigos entrevistados por Diario de Cuba, un policía disparó cuando los manifestantes avanzaban por la calle. Los testimonios coinciden en varios elementos:
- Diubis recibió un disparo por la espalda.
- La bala atravesó un pulmón y terminó en el corazón.
- Cayó prácticamente de inmediato.
- Varias personas intentaron auxiliarlo mientras continuaban los disparos.

Captura de pantalla: Proyecto Inventario
La versión oficial
El Ministerio del Interior (Minint) emitió una nota el 13 de julio de 2021. En ella se afirmó que grupos de personas «antisociales y delincuenciales» habían intentado atacar la estación de policía de Arroyo Naranjo y, durante su recorrido, agredieron «a los agentes y civiles en el lugar». Diubis falleció durante esos «disturbios», según el relato del Minint, que le endilga antecedentes penales negados por sus familiares.
Iris Sierra, una vecina con más de 40 años viviendo en la cuadra de la casa donde vivía Laurencio Tejeda, dijo a Diario de Cuba: «él cuidaba el parque deportivo que está frente a su casa, era una buena persona» y «nunca se le conoció que hubiera tenido algún problema con la justicia». Aseguró que «eso que han dicho que era un delincuente es mentira».
La nota oficial nunca explicó con precisión las circunstancias del disparo ni anunció una investigación penal contra el agente que utilizó el arma de fuego.
El policía que disparó
Meses después trascendieron documentos de la investigación obtenidos por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH). En ellos aparece identificado el autor del disparo como el subteniente Yoennis Pelegrín Hernández, jefe del sector en Mantilla, quien utilizó su pistola Makarov contra los manifestantes en la Calzada de la Güinera.
Según su declaración, disparó porque varios policías supuestamente estaban siendo atacados con piedras. Además, afirmó haber actuado en legítima defensa.
Sin embargo, esa versión no concuerda con la información consignada en otros documentos del expediente, como declaraciones policiales, informes criminalísticos y resultados de la autopsia.
Tras analizarlos, el OCDH concluyó que existían «graves contradicciones» entre la reconstrucción hecha por el policía, la trayectoria del proyectil y los hallazgos de la autopsia.
«Se trata de una lesión mortal. Ellos ponen como primera opción, en la causa de la muerte, una 'anemia aguda', como segunda 'herida transfixiante de tronco pulmonar, con hemotórax de 2000 ml' y como tercera 'efecto de proyectil de arma de fuego», dijo en aquel momento un experto en Medicina Forense y Legal consultado por OCDH.
La ONG pidió una investigación independiente al considerar que la propia documentación oficial no respalda completamente la tesis de la legítima defensa.
Los videos
En agosto de 2021 una investigación periodística de José Raúl Gallego y Proyecto Inventario logró reconstruir los últimos instantes de la vida de Diubis utilizando videos difundidos en redes sociales.
En las imágenes, se identifica a la víctima caminando minutos antes del disparo; se pudo ubicar geográficamente el lugar donde cayó herido de muerte; y relacionar los videos grabados por vecinos con los documentos oficiales obtenidos posteriormente.
Esa reconstrucción confirmó el momento y las circunstancias en que fue baleado durante la protesta. «Hasta el momento se conoce que Diubis Laurencio fue baleado por la espalda en la tarde del 12 de julio de 2021, cerca de Calle 1 y Calzada de La Güinera», y que no existe información pública «de que alguien haya sido declarado culpable o exonerado por este hecho», concluye la investigación.
En el texto también se denuncia que en el Acta de Inspección de Cadáver se menciona que el proyectil extraído del cadáver de Laurencio fue remitido al área de Trazología y Balística, pero que en la documentación recogida luego por el OCDH no se encuentra incluido el resultado de esta prueba.
La familia
Familiares de Diubis denunciaron desde el inicio que nunca fueron informados adecuadamente del proceso, no tuvieron acceso a la investigación y que el responsable permanecía en libertad.
En entrevistas concedidas en 2022 afirmaron además que el policía continuaba ejerciendo funciones dentro de la PNR e incluso habría sido beneficiado con mejores condiciones de trabajo, mientras ellos no obtuvieron justicia.
«Fuimos obligados a cremar el cuerpo y la velada por su muerte apenas duró dos horas bajo un fuerte operativo policial», denunció la familia en declaraciones a Diario de Cuba.
«Buscaremos la manera de hacer justicia porque es un acto de cobardía haberle disparado por la espalda a un hombre desarmado», añadieron.
¿Hubo investigación?
Hasta donde se conoce públicamente, no existe constancia de que el proceso anunciado por la Fiscalía Militar concluyera con un juicio o una sentencia contra el agente. La actuación del policía fue justificada por las autoridades bajo el argumento de la legítima defensa. Diversas organizaciones internacionales consideran que el caso permanece en la impunidad.
En cambio, los procesos penales contra decenas de manifestantes de La Güinera sí avanzaron rápidamente e informes de organizaciones como Cubalex y Justicia 11J señalan que las sentencias:
- omitieron analizar la muerte de Diubis;
- no examinaron el uso de armas de fuego por parte de los agentes;
- ignoraron la actuación de civiles armados con palos y otros objetos;
- centraron la responsabilidad únicamente en los manifestantes.
Estos informes sostienen que los tribunales no investigan posibles violaciones de derechos humanos cometidas por agentes estatales.
Cinco años después, la única muerte reconocida oficialmente durante el 11J continúa sin una explicación judicial pública sobre quién disparó, bajo qué circunstancias fue exonerado o si alguna vez existió un proceso que permitiera esclarecer los hechos.





